-

Noticias Amor y Rabia

No, la ONU no informó que China tiene 'campos de internamiento masivos' para musulmanes uigures

Published on: jueves, 27 de septiembre de 2018 // ,

Los medios de comunicación, de Reuters a The Intercept, afirmaron falsamente que la ONU había condenado a China por mantener a un millón de uigures en campos de internamiento. Esta afirmación demanda se basa en acusaciones efectuadas por dos miembros independientes de la comisión, equipos financiados por EEUU y un sombrío grupo de oposición.

Por Ben Norton y Ajit Singh

Numerosos medios de comunicación importantes, desde Reuters hasta The Intercept, han afirmado que la ONU tiene informes de que el gobierno chino tiene hasta 1 millón de musulmanes uigures en "campos de internamiento". Pero un examen detallado de estas noticias y de las pruebas en las que se basan, o la falta de pruebas, demuestra que esta extraordinaria afirmación simplemente no es cierta.

Un portavoz del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) confirmó en una declaración a Grayzone que la denuncia de los "campos" chinos no fue hecha por la ONU, sino por un miembro de un comité independiente que no habla en nombre de la ONU. Ese miembro ha resultado ser el único estadounidense en el comité, y uno además que carece de formación y tampoco ha investigado sobre China.

Además, esta acusación se basa en los informes de fuentes con escasas fuentes de información de un grupo de oposición chino que recibe fondos de gobiernos extranjeros y está estrechamente vinculado a los activistas pro-EEUU en el exilio. Ha habido numerosos informes denunciando que se discrimina a los musulmanes uigures en China. Sin embargo, la información sobre los campos en los que estarían internados un millón de presos se originó casi exclusivamente en medios de comunicación de EEUU y organizaciones financiadas por el gobierno estadounidense.

Una mentira descarada difundida por Reuters y de la que se han hecho eco los principales medios de comunicación

El 10 de agosto, el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial de la ONU llevó a cabo su examen periódico del cumplimiento por parte de China de la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial. La revisión, que se lleva a cabo de manera periódica para todos los 179 firmantes de la Convención, ha dado lugar a una reacción enfurecida por parte de los medios de comunicación de masas occidental, una respuesta tan idéntica como engañosa.



El día de la revisión, Reuters publicó un informe con un titular explosivo: “U.N. says it has credible reports that China holds million Uighurs in secret camps” ("La ONU dice tener informes creíbles de que China tiene a millones de uigures en campos secretos").


La denuncia fue febrilmente reproducida por medios como The New York Times y The Washington Post para denunciar a China y pedir una acción internacional. Incluso Mehdi Hasan en The Intercept publicaba a todo pulmón el titular: "La ONU dice que un millón de uigures musulmanes han sido detenidos por China. ¿Dónde está la indignación global?". A los lectores se les dió la impresión de que la ONU había llevado a cabo la investigación y acusaba a China de manera formal y colectiva. En realidad, la ONU no había hecho tal cosa.

El titular del informe de Reuters atribuye su explosiva denuncia a la ONU, pero a continuación el texto se lo atribuía al Comité de la ONU para la Eliminación de la Discriminación Racial. Y el sitio web oficial de este comité deja claro que es "un cuerpo formado por expertos independientes", y no por funcionarios de la ONU.


Extracto del comunicado oficial del ACNUDH con la intervención de Gay McDougall


Además, un vistazo al comunicado de prensa oficial de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) sobre el informe del comité demuestra que la única mención de supuestos "campos" de reeducación en China fue hecha por su único miembro estadounidense, Gay McDougall (McDougall también es un cuadro dirigente de la Open Society Foundations de George Soros, ya que forma parte del Comité Directivo de la Open Society Justice Initiative, AyR). Un miembro mauritano, Yemhelhe Mint Mohamed, se hizo eco luego de esta acusación.

Durante la revisión periódica de China del comité, McDougall comentó que estaba "profundamente preocupada" por "informes creíbles" sobre detenciones masivas de millones de personas miembros de la minoría musulmana uigur en "campos de internamiento". La Associated Press (AP) informó que "McDougall no especificó una fuente para esa información en sus comentarios en la audiencia" (Hay que tener en cuenta que el titular del AP es mucho más débil que el de Reuters: "Un panel de la ONU preocupado por la detención de uigures en China”).

El video de la sesión confirma que McDougall no proporcionó ninguna fuente para sostener su extraordinaria acusación.


Según la página web de la Open Society Foundation de George Soros, Gay McDougall forma parte de la diractiva de una de sus organizaciones


Es decir, un miembro estadounidense de un equipo de la ONU hace una provocativa acusación asegurando que en China ha internado en campos a 1 millón de musulmanes, pero no fue capaz de proporcionar una sola fuente. Y Reuters y los medios de comunicación de masas occidentales lo difundieron de todos modos, atribuyendo las acusaciones infundadas a la ONU en su conjunto.
En un correo electrónico al Grayzone Project, la portavoz del ACNUDH, Julia Gronnevet, confirmó que el CERD no representa a la ONU. "Tiene usted razón al afirmar que el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial es un organismo independiente", escribió Gronnevet. "Los comentarios citados se hicieron durante las sesiones públicas del Comité cuando los miembros estaban revisando los estados participantes".

Por lo tanto, el ACNUDH reconoció implícitamente que los comentarios de McDougall, único miembro estadounidense de un comité independiente, no representaba a la ONU en su conjunto. El informe de Reuters es simplemente falso.

"Informes creíbles" de un grupo opositor financiado por EEUU sin la menor transparencia

Además de esta irresponsable difusión de información falsa, Reuters y otros medios de comunicación occidentales de masas han intentado rellenar los huecos dejados por McDougall, haciendo referencia a informes hechos por el llamado "grupo de activistas" Network of Chinese Human Rights Defenders (CHRD, Red de Defensores de Derechos Humanos de China). Convenientemente se deja de lado que esta organización tiene su sede en Washington, DC.

CHRD, que recibe cientos de miles de dólares de financiación de gobiernos no identificados, actúa constantemente contra el gobierno chino y ha pasado años llevando a cabo campañas a favor de personales de la oposición de extrema derecha.

CHRD no es transparente en absoluto sobre su financiación o su personal. Sus informes anuales (2016, 2018) contienen declaraciones diciendo “Este informe ha sido producido gracias al apoyo financiero de donantes generosos". Pero los donantes nunca son nombrados.

Los formularios IRS 990 que son de acceso público revisados por Grayzone muestran que la organización se financia fundamentalmente mediante subvenciones gubernamentales. De hecho, en 2015, prácticamente todos los ingresos de la organización provinieron de subvenciones gubernamentales.




El formulario 990 para 2015 de CHRD destapa que 819,553 dólares de un tozal de 820.023 para ese año (99.94% del total) provino de subvenciones gubernamentales. Unos míseros 395 dólares provenían de inversiones, y otros 75 de otras fuentes. Según su formulario 990 para 2016, el CHRD recibió 859.091 dólares en subvenciones gubernamentales ese año.




Qué gobierno pagó esas subvenciones no está claro. Grayzone no recibió respuesta a varias peticiones de entrevistas enviadas por correo electrónico a la CHRD.

Sin embargo, parece probable que CHRD esté siendo financiado por el National Endowment for Democracy (NED), respaldado por el gobierno de EEUU.

Una búsqueda en el banco de datos de subvenciones de la NED  muestra que en 2014 y 2015 se entregaron fondos por un total de aproximadamente medio millón de dólares para “apoyar el trabajo de los defensores de los derechos humanos chinos”.  No está claro si esto es una referencia específica a la organización, pero la descripción que acompaña información sobre la subvenciones en la base de datos de la NED coincide con las de la CHRD.




La CHRD ha empleado sus generosa financiación para dar subvenciones a activistas de la oposición dentro de China, financiando docenas y docenas de proyectos a lo largo del país.

En sus formularios de impuestos, la CHRD indica que la dirección de su oficina en Washington, DC es la de Human Rights Watch. HRW (que ha recibido 100 millones de dólares de Soros, AyR) ha sido criticado desde hace mucho por su “puerta giratoria” con el gobierno de Estados Unidos y su interés desproporcionado en los enemigos designados de Washington como China, Venezuela , Siria y Rusia. (“La expresión puerta giratoria designa de forma coloquial el hecho de que un alto cargo público se marche a trabajar a una empresa privada, obteniendo beneficio de su anterior ocupación pública y produciendo conflictos de interés entre la esfera pública y la privada, en beneficio propio y en perjuicio del interés público” (Wikiledia, “Puerta giratoria (política)”, AyR).

Human Rights Watch no respondió a un email de Grayzone sobre su relación con CHRD.
Los formularios 990 de CHRD revelan que la junta directiva de la organización es una especie de “Quién es Quién” de activistas antigubernamentales chinos en el exilio.

El presidente del grupo es el activista residente en EEUU Su Xiaokang, que aseguró que el público chino supuestamente "quiere que EEUU protega a los activistas, y está decepcionado cuando Washington fracasa en hacerlo". Su colega, el disidente residente en EEUU Teng Biao es un director de CHRD que ha alardeado sarcásticamente de que el partido comunista chino le calificó de "reaccionario".

El secretario de CHRD es el académico estadounidense Perry Link, quien ha logrado hacerse una reputación (1, 2, 3, 4) al hacer pública una "Lista negra" de académicos del gobierno chino. Link Testificó para el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de los EEUU en 2014 que el gobierno chino es una amenaza para la libertad académica en EEUU.

En su testimonio ante el Congreso, el secretario del CHRD, Link, insistió en que el gobierno de EEUU debe tomar medidas enérgicas contra la organización del Confucius Institute del gobierno chino y, en su lugar, hacer sus propios programas pro-estadounidenses en idioma chino. Link describe los programas en idioma chino como armas contra el Partido Comunista Chino, argumentando que "muy posiblemente podrían dañar más para retrasar el avance del PCCh que el bombardero [B-2 Spirit Bomber]".

Estas son algunas de las figuras pro gobierno de EEUU y contrarios a gobierno chino que lideran la CHRD.

Por otro lado, hay muy poca información disponible sobre la CHRD. Aparentemente es una creación de su director internacional, Renee Xia, una activista de la oposición que ha pedido públicamente al gobierno de EEUU que imponga sanciones a los funcionarios chinos en virtud de la Ley Magnitsky.

Apoyos del "defensor de la no violencia" que ama las guerras de Estados Unidos

El fundador de la CHRD, Xia, era un firme defensor de la disidente china encarcelada Liu Xiaobo, una neoconservadora de extrema derecha, e hizo campaña para su liberación.

Una versión archivada del sitio web del grupo muestra que, ya en 2010, la CHRD defendía a gritos a Liu, mientras comparaba al gobierno chino con la Alemania nazi.

Mientras que Liu Xiaobo se convertía en una causa célebre de la intelligensia liberal occidental, era un firme defensor del colonialismo, un fan de las campañas militares más sangrientas de EEUU, y un libertariano incondicional (los libertarianos son defensores del libre mercado en su forma más extrema, favorables de reducir el estado a su mínima expresión, eliminando por completo su intervención en la sociedad y la economía, AyR).

Como los escritores Barry Sautman y Yan Hairong informaron en The Guardian en 2010, Liu dirigió numerosas organizaciones derechistas financiadas por el gobierno de EEUU que abogaban por una campaña masiva de privatizaciones en China y la occidentalización del país. También expresó puntos de vista abiertamente racistas contra los chinos. "Elegir la occidentalización es elegir ser humano", insistió Liu, que dice lamentar que la cultura tradicional china haya hecho a su población "débil, sin carácter y arruinada".

Mientras que la CHRD describe a Liu como un "defensor de la no violencia", él ha alabado al presidente George W. Bush y apoyó firmemente la invasión ilegal de Iraq dirigida por EEUU, así como la guerra en Afganistán. El "defensor de la no violencia" Liu es incluso un fan de las guerras de Estados Unidos en Corea y Vietnam, que costaron la vida a millones de civiles.

El informe más reciente de la CHRD sobre China -el que es citado por Reuters y otras agencias de noticias para dar credibilidad a las acusaciones de los campos de reeducación de uigures- destaca aún más los lazos de la organización con EEUU y que su imparcialidad está comprometida.

La mayoría de las fuentes de la historia de los "campos" de uigures están vinculadas al gobierno de EEUU

La fuente más citada en el informe de la CHRD, con más de una quinta parte de las 101 referencias, es Radio Free Asia (RFA), una agencia de noticias creada por el gobierno de EEUU junto a Voice of America, Radio Free Europe / Radio Liberty, Radio y Televisión Martí, y Middle East Broadcasting Networks. Radio Free Asia es operado por la Broadcasting Board of Governors (BBG), una agencia federal del gobierno de los Estados Unidos bajo la supervisión de el Departamento de Estado que describe su trabajo como "vital para los intereses nacionales de los EEUU". El estándar primario de radiodifusión de BBG "coincide con los objetivos generales de política exterior de EEUU".

La casi total dependencia de fuentes vinculadas a Washington es característica para los informes occidentales sobre los musulmanes uigures en China y sobre el país en general, que es difamado regularmente con titulares y acusaciones sensacionalistas. Además de la CHRD y RFA, es algo común en esos informes el citar al Congreso Mundial Uighur (World Uighur Congress), una organización financiada por el NED. En un acto reciente de la NED, el editor de Grayzone Max Blumenthal entrevistó al presidente del Congreso Mundial Uighur, Omer Kanat, en la cual afirmó ser el principal responsable de difundir las acusaciones sobre campos de internamiento en China a los medios de comunicación occidentales.


Rebiya Kadeer, líder del Congreso Mundial Uighur, en un acto en la sede de la NED. En 2009 el Boletín Armas contra las Guerras publicó un análisis muy documentado de las actividades de esta millonaria contra China al servicio de EEUU


Otra fuente favorita del Congreso de EEUU y los medios de comunicación mainstream para obtener información sobre China es la Jamestown Foundation, un Think Tank de expertos neoconservadores fundado durante el apogeo de la Guerra Fría por William J. Casey, director de la CIA. Ex miembros de la junta directiva dela Fundación Jamestown incluyen a Dick Cheney y Zbigniew Brzezinski.

Este último incidente en el que Reuters ha difundido falsas informaciones es parte de una tendencia cada vez más hostil entre los medios de comunicación occidentales, consistente en cubrir las informaciones sobre China con la mentalidad típica de la Guerra fría, y que coincide con la embestida de China para provocar un conflicto con Pekín. En una serie de declaraciones sobre su política, la administración Trump ha identificado repetidamente la “amenaza” que representa el “ascenso económico y militar” de China, y el secretario de Defensa James Mattis declaró que “no es el terrorismo, sino la competición entre las grandes potencias, lo que es el foco primario actual de la seguridad nacional de EEUU".


Una manifestación del Congreso Mundial Uighur con Rebiya Kadeer a la cabeza repitiendo las acusaciones sin fundamento contra China 


Cada vez más preocupados por su pérdida de hegemonía global, EEUU busca impedir el ascenso de un centro alternativo de poder internacional. Un componente del imperialismo estadounidense desde hace mucho tiempo es el uso de "grupos de la sociedad civil" y "think tanks" aparentemente imparciales para promover narrativas en los medios de comunicación que apoyan los objetivos de la política exterior de EEUU. A menudo bajo la apariencia de "preocupación humanitaria", esas historias buscan provocar la indignación pública y usarla como arma para permitir el avance de las ambiciones imperiales.

Este programa, cuya validez se ha probado con el paso del tiempo, está en el centro de la intensificación de la campaña de propaganda contra China, y como demostró la última tanda de historias falsas, los medios de comunicación de masas están ansiosos por apoyarlo.



Publicado originalmente por el Grayzone Project (23.08.2018).

ECONOMÍA