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Noticias Amor y Rabia

¿Ha tenido lugar un golpe de palacio en la Casa Blanca?

Published on: domingo, 22 de septiembre de 2024 // ,


Por Alex Krainer

 

21 de septiembre de 2024


La conducta de Antony Blinken en política exterior ha sido una receta clásica para un motín en las filas militares.


¿Ha tenido lugar un golpe de palacio en Washington?


Este mes, los acontecimientos han tomado un cariz muy extraño en Washington DC. El nuevo gobierno británico ha fijado como prioridad la escalada de la "Guerra Proxy" de Occidente contra Rusia y la incorporación al conflicto, por las buenas o por las malas, de Estados Unidos y otros aliados. Parte de la agenda era permitir a los ucranianos atacar a Rusia con misiles de precisión de largo alcance suministrados por Occidente. Esto no sería exactamente algo nuevo, pero la escalada que pretenden es bastante sustancial y posiblemente incluso incluya armas nucleares.


Las bases para esta escalada se estuvieron preparando durante meses. En marzo de este año, la administración Biden aprobó una nueva "Guía de empleo nuclear" (Nuclear Employment Guidance) en preparación para luchar y "ganar" una guerra nuclear en tres frentes contra Rusia, China y Corea del Norte. A continuación, se hicieron planes para desplegar misiles nucleares de largo alcance en Alemania y Holanda. Los preparativos estaban siendo coordinados entre los neoconservadores de la administración Biden, encabezados por el secretario de Estado Antony Blinken, la OTAN y los miembros de los gabinetes británicos, tanto bajo el primer ministro Rishi Sunak como bajo el nuevo primer ministro Keir Starmer.


El lenguaje corporal es interesante: el cuerpo de Burns, jefe de la CIA, está de espaldas, con las piernas cruzadas y los brazos cruzados, mirando a Moore por encima del hombro. El cuerpo de Sir Moore, jefe del MI6, está abierto, de cara a Burns y al público directamente.


La ofensiva diplomática de Starmer 


Desde su toma de posesión el 5 de julio de 2024, el nuevo gobierno laborista en Gran Bretaña se ha involucrado inmediatamente en una oleada de actividad diplomática y reuniones con muchos líderes gubernamentales en Europa, Asia y Oriente Medio, gran parte de ellas una ofensiva diplomática para "reiniciar" relaciones previamente tensas o descuidadas. En los primeros diez días del gabinete, su ministro de Defensa, John Healey, visitó Ucrania, el ministro de Asuntos Exteriores Lammy llamó a sus homólogos ucranianos y estadounidenses en su primer día de trabajo, a continuación voló el 6 de julio directamente a Alemania para reunirse con la ministra de Relaciones Exteriores alemana Annalena Baerbock, luego viajó a Polonia al día siguiente para reunirse con el ministro de Relaciones Exteriores polaco Radek Sikorski y, después de eso, se fue directamente a Suecia para reunirse con el entonces ministro de Relaciones Exteriores, Tobias Billstrom.


El 9 de julio, su quinto día en el cargo, Keir Starmer voló a Washington para asistir a la cumbre de la OTAN y reunirse con el presidente Biden. El 16 de julio, el gobierno de Starmer publicó la nueva “Revisión Estratégica de la Defensa” (Strategic Defense Review), una revisión “exhaustiva” de la defensa del Reino Unido, para que sea “segura en casa y fuerte en el exterior durante las próximas décadas”. Por supuesto, todas estas ambiciosas iniciativas dependen en última instancia de la relación especial con EEUU. Sin ella, Gran Bretaña estaría lleno mucho, pero que mucho mas allá de sus posibilidades.


Cómo hacer que la “relación especial” sea a prueba de Trump 


En términos de poder militar, el Reino Unido es un país de segunda, por lo que asegurar la protección estadounidense era la máxima prioridad. En consecuencia, el Acuerdo de Defensa Mutua (MDA, Mutual Defense Agreement) entre los EEUU y Gran Bretaña necesitaba una actualización urgente. El acuerdo se renovó por última vez en 2014 y expiraba el 31 de diciembre de 2024. La nueva actualización importante fue formulada por el gobierno británico en julio de este año: convertirá la duración del MDA en indefinida, convirtiéndolo en un tratado de facto. La idea era hacer que el Acuerdo fuera a prueba de Trump en caso de que el DNC no consiguiera robar las elecciones presidenciales nuevamente en noviembre. El tratado también une los programas nucleares de las dos naciones.


De hecho, el ruido de sables nuclear parece emanar en gran medida de Londres. Por ejemplo, Malcolm Chalmers, subdirector del Royal United Services Institute (RUSI), el think-tank más antiguo y prestigioso de Gran Bretaña, propuso ya en 2022 que Occidente debería recurrir a la política de riesgo nuclear para desestabilizar a Rusia. Fue este mismo Malcolm Chalmers quien se mostró jubiloso con el nuevo Acuerdo de Defensa Mutua, considerándolo como una victoria diplomática para el Reino Unido: "Es una buena noticia para el Reino Unido que no tenga que preocuparse de que una futura administración estadounidense utilice una futura renovación [del MDA] como palanca". ¡Qué astuto! Ahora podemos sembrar tensiones en todo el mundo y, si las cosas se ponen feas, los estadounidenses tienen que venir a nuestro rescate. Esta es una buena posición desde la que manipular a Estados Unidos para que luche en las guerras que elija Gran Bretaña.


Este episodio refuerza una vez más la impresión de que la "relación especial" entre los EEUU y el Reino Unido es un acuerdo similar al de Master-Blaster (para aquellos que tengan la edad suficiente para recordar al Master-Blaster de la película Mad Max 3). En este acuerdo, Blaster es el gigante poderoso y musculoso que es manipulado por su Maestro/Master, un enano viejo y cruel que cabalga sobre la espalda del gigante. Una vez que comiences a prestar atención a esta dinámica, encontrarás cada vez más evidencia de que el impulso y las ideas que dan forma a las guerras permanentes de Occidente, especialmente contra Rusia, se originan en Londres.



Desfilando a la alianza 


Toda la actividad diplomática bajo el gobierno de Starmer también implicó una gran ostentación pública de la “relación especial” con el objetivo de proyectar la imagen de una alianza sólida y poderosa que sigue comprometida al 100% con la defensa del “orden internacional basado en reglas” e intimidando a cualquier recién llegado arrogante que se atreva a desafiarlo. El 7 de septiembre vimos, por primera vez en la historia, a Sir Richard Moore, el jefe del MI6 británico, y a William Burns, el jefe de la CIA, aparecer juntos en público.


Para todos aquellos que no pudieron asistir a la ocasión, el talentoso Sr. Moore publicó un tuit al respecto, con un enlace a la grabación en vídeo del evento. Dos días después, ambos publicaron un artículo de opinión en el Financial Times, en el que se explayaron sobre las amenazas al orden basado en normas y sobre cómo defenderlo. Lo más importante es que expresaron su férreo compromiso de defender a Ucrania durante el tiempo que fuera necesario.



Al día siguiente, el 10 de septiembre, el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, viajó a Londres para reunirse con su homólogo británico, David Lammy, y al día siguiente ambos fueron a visitar juntos Kiev. En esa ocasión, Blinken y Lammy casi con certeza ultimaron el plan de comprometer a ambas naciones a ayudar a Ucrania a penetrar profundamente en Rusia con misiles de precisión de largo alcance suministrados por Occidente. Sólo dos días después, el primer ministro Starmer voló a Washington de nuevo para reunirse con el presidente Biden, aparentemente para “discutir” los acontecimientos en Ucrania, entre otras cosas.


Algo salió mal en Washington 


Ahora bien, normalmente el Primer Ministro no viajaría y se reuniría con su homólogo estadounidense sólo para "discutir" cosas. Su reunión tendría lugar sólo en el momento en que se pudiera firmar el acuerdo y anunciarlo en una conferencia de prensa conjunta: una muestra pública de su unidad, objetivos compartidos y determinación. De hecho, según fuentes del gobierno británico, las decisiones ya estaban tomadas y Sir Keir trajo consigo todos los documentos. Sin embargo, la ceremonia de firma nunca se llevó a cabo, ni tampoco la conferencia de prensa conjunta. Algo salió mal.


Parece que la cúpula militar estadounidense se tomó en serio la advertencia de Vladimir Putin sobre esta escalada. Vale la pena reflexionar atentamente sobre sus palabras:


“Hay un intento de sustituir conceptos. Porque no se trata de autorizar o prohibir al régimen de Kiev atacar en todo el territorio. Ya están atacando con drones y otros medios. El ejército ucraniano no es capaz de atacar con sistemas modernos de precisión de largo alcance de fabricación occidental. No puede hacerlo. Sólo puede hacerlo utilizando información de satélites, de la que Ucrania no dispone. Se trata de datos procedentes de satélites de la UE o de Estados Unidos en general, de satélites de la OTAN... Por tanto, no se trata de permitir que el régimen ucraniano ataque. Se trata de decidir si los países de la OTAN participan directamente o no. Si se toma esta decisión, significará que los países de la OTAN, Estados Unidos, los países europeos participan en la guerra en Ucrania. Se trata de su participación directa. Y esto, por supuesto, ya cambia significativamente la esencia misma, la naturaleza del conflicto. Esto significaría que la OTAN, Estados Unidos y los países europeos están en guerra con Rusia. Si es así, teniendo en cuenta el cambio en la esencia misma de este conflicto, tomaremos las decisiones apropiadas en función de las amenazas que se nos presenten”.


Según algunas fuentes, la advertencia de Putin se vio reforzada por las comunicaciones extraoficiales entre el liderazgo militar ruso y sus homólogos estadounidenses, que comprendían que se les estaba empujando al borde de una guerra total. En respuesta, parece que el liderazgo militar estadounidense se hizo cargo de la conducción de la política exterior estadounidense, tanto en términos militares como diplomáticos. El secretario de Estado Blinken y su alegre banda de neoconservadores parecen haber sido marginados. Por eso el acuerdo entre Estados Unidos y el Reino Unido para intensificar la ofensiva contra Rusia no obtuvo la firma de Blaster.


El cambio de la cúpula también se ha notado en Oriente Próximo. El general Michael E. Kurilla, jefe del Comando Central de Estados Unidos, visitó Israel la semana pasada (la segunda vez en una semana), aparentemente también para anunciar una nueva política. Supuestamente informó a los israelíes de que si provocan una guerra contra Hezbolá o contra Irán, Estados Unidos no acudirá en su ayuda: están solos. 


El golpe de Estado en la Casa Blanca no fue anunciado oficialmente y casi con toda seguridad no lo será. Probablemente solo nos enteraremos de estos cambios con el tiempo, al observar el patrón de los acontecimientos. Si la política estadounidense realmente cambia de rumbo de manera sustancial, esto corroboraría que el golpe efectivamente tuvo lugar. Esto puede parecer inconcebible, pero no debería serlo. El secretario Blinken ha estado llevando a cabo una política exterior verdaderamente descabellada, infligiendo un daño masivo a los Estados Unidos en términos materiales, estratégicos y de reputación. Tal conducta provocaría inevitablemente la desaprobación y la oposición dentro de las filas de los estamentos de defensa y política exterior estadounidenses.


Cuando el Estado Mayor de Hitler se amotinó en 1938 


Esta última escalada, urdida con la ayuda de los británicos, pondría a Estados Unidos en grave peligro. La carga de lidiar con las consecuencias recaería directamente sobre los militares. Al mismo tiempo, no está claro qué se podría ganar, si es que se puede ganar algo, con el temerario aventurerismo de Starmer y Blinken. Se trata de una receta clásica para provocar un motín, y este tipo de motines suelen ocurrir en momentos críticos a lo largo de la historia.


Por ejemplo, cuando el 21 de abril de 1938 Hitler ordenó al general Wilhelm Keitel  que elaborara planes para invadir Checoslovaquia, los altos mandos militares alemanes se alarmaron profundamente, hasta el punto de que un grupo de altos comandantes, agrupados en torno al jefe del Estado Mayor de Hitler,  el general Ludwig Beck, urdieron una estrategia en tres fases para desbaratar la temeraria persecución de Hitler: (1) trataron de disuadir a Hitler de perseguirlos; (2) suplicaron a los británicos que apoyaran firmemente a Checoslovaquia y advirtieran a Hitler de que Gran Bretaña se opondría a él; y (3) si Hitler persistía en su resolución de hacer la guerra, le asesinarían. La fecha para ello se fijó para el 28 de septiembre de 1938.


Por supuesto, el general Beck y su Estado Mayor no tenían idea de que eran precisamente los británicos los que estaban llevando a Alemania a la guerra (aunque no contra Checoslovaquia, sino contra la URSS), tal como están llevando hoy a los EEUU a la guerra. De hecho, esperemos que este reciente episodio ayude a disipar la idea de que las aventuras imperiales se están gestando en los EEUU y que el Reino Unido sólo se deja arrastrar a regañadientes, y que su único defecto es su lealtad inquebrantable y firme.


Por cierto, esa es la misma defensa que utilizó el príncipe Andrés para explicar su continua amistad con el depredador sexual convicto Jeffrey Epstein (el único arrepentimiento del príncipe fue haber sido "demasiado honorable"). La verdad es que, a través de canales invisibles y desconocidos, Londres suele estar en el asiento del conductor cuando se trata de fomentar trucos sucios y desventuras militares en defensa del imperio. Una vez más, cuanto más se presta atención a esto, más inconfundible se vuelve la relación.


Sea como fuere, si efectivamente se hubiera producido un motín en el Pentágono y un golpe de Estado en la Casa Blanca, se podría haber evitado la escalada hacia la Tercera Guerra Mundial, y ésta sería la mejor noticia que leerá hoy en todo el día. Mientras tanto, el jueves 19 de septiembre el Parlamento Europeo votó a favor de la escalada de la guerra, pero esa medida podría servir sólo para acelerar la desintegración de la Unión Europea. Los eurodiputados pueden votar lo que quieran, pero el ministro de Asuntos Exteriores de Polonia, Radek Sikorski, reveló a los bromistas rusos Vovan y Lexus a principios de este mes que "no hay voluntad de entrar en la guerra en Europa occidental". Desde Europa, las medidas tienen en su mayoría que ver con la grandilocuencia y la demostración de virtud.

La OTAN y el mito de la intocabilidad

Published on: domingo, 16 de junio de 2024 // ,


 


Por Augusto Zamora


Hay, en la guerra en Ucrania, un sustrato ideológico-político que determina y fundamenta buena parte de las decisiones del “Accidente colectivo” y que explica la estridencia belicista de no pocos gobernantes del gallinero europeo. Es la siguiente: los países miembros de la OTAN creen, ciegamente, que son intocables. Que ellos pueden hacer lo que les venga en gana sin riesgo de sufrir represalias porque, detrás de ellos, está EE.UU. y su apabullante presupuesto militar, que no debemos confundir con su poder militar real. Los números, como las estadísticas, son engañosos y, desde ese engaño (en muchas ocasiones convertido en autoengaño), se pierde fácilmente la medida de las cosas. A tal escenario asistimos en Europa, donde, desde el derrotado electoralmente Macron, hasta los países exiguos del Báltico, braman por escalar el conflicto con Rusia con empeño delirante, como si Rusia fuera San Marino o Andorra.


No se encuentran análisis serios sobre estas actitudes, que rayan en la demencia, sobre todo cuando provienen de esos países-pulga, que tienen menos soldados que policías hay en San Petersburgo. Hace algunos meses publicamos un artículo titulado “Mambrú quiere una guerra”, en el que citábamos lo escrito por Doug Bandow, miembro del derechista Instituto Cato y exasistente especial del presidente Ronald Reagan, titulado “Trump es directo y tiene razón sobre la OTAN”. En ese artículo Bandow hace referencia al belicismo de distintos gobiernos europeos, en términos que volvemos a citar por su pertinencia en el presente artículo:


“Por ejemplo, poco después de que Rusia invadiera Ucrania, un grupo de funcionarios del gobierno báltico [estonio] propusieron imponer una “zona de exclusión aérea” sobre este último país. Para ser efectiva, tal prohibición requeriría derribar también aviones que operan sobre Rusia, lo que llevaría a una guerra a gran escala. Sin embargo, ni individual ni colectivamente Estonia, Letonia y Lituania poseen nada parecido a una “fuerza aérea”. Obviamente, no podrían ellos imponer una zona de exclusión aérea. […]


“Más recientemente, el presidente de Estonia, Alar Karis, promovió una confrontación naval con Moscú: “Los países occidentales deberían establecer una presencia militar en parte del Mar Negro para garantizar el movimiento seguro de los buques comerciales y de ayuda humanitaria”. Estonia, sin embargo, tiene exactamente seis barcos, dos para el combate costero y cuatro para la minería. Están respaldados por dos aviones y dos helicópteros para el transporte. Evidentemente, alguien distinto de Tallín tendría que asumir el enfrentamiento [con Rusia]…”.


Recientemente, ante la casi inminente derrota del ejército cipayo ucraniano, varios gobiernos europeos -como los de Alemania y Francia-, han cruzado una nueva línea roja, al autorizar que sus misiles sean empleados en atacar objetivos en suelo de la Federación Rusa. En palabras más claras, aprobaron que la guerra se extendiera a territorio ruso, abandonando cualquier atisbo de prudencia y bajo el pretexto de que ellos -Francia, Alemania y demás-, no atacaban directamente territorio ruso, sino que eso lo hacían soldados ucranianos.


EEUU también autorizó el empleo de sus misiles, convencido de que Rusia jamás cometería la temeridad de atacar objetivos estadounidenses. Como puede deducirse, la decisión de autorizar ataques al territorio ruso sólo encuentra explicación si partimos del mismo punto que los dirigentes atlantistas. De que ellos pueden, a través del gobierno pelele de Ucrania, atacar a Rusia, en tanto Rusia no puede responder atacando territorio atlantista. De que son, como ya señalamos, intocables, gracias al Eliot Ness que es EEUU (sin olvidar cómo acabaron los intocables de Ness, recordando el magnífico filme de Brian de Palma).


Alemania, vis a vis, Rusia, tendría nulas posibilidades de ganar una guerra. Los países bálticos durarían lo que una bolsa de caramelos en una piñata. Polonia no tendría mejor suerte. Francia es como el abuelete contando sus batallas y con apenas fuerzas para tragarse la papilla, porque masticar no puede, aunque babear sí. Pese a esa realidad, todos estos gobiernos parecen participar en un juego de bravucones de colegio, a ver quién la tiene más larga, bajo la mirada atenta del matón abusador, a quien todos obedecen y nadie le rechista. Porque, bajo el paraguas del matón, pueden decir cualquier cosa y sentirse autorizados para perpetrar cualquier barbaridad. Son intocables.


¿Realmente lo son? Viene a la memoria un hecho reciente, de calado mayúsculo, como fue el bombardeo con misiles y drones de Israel por parte de la República Islámica de Irán, bombardeo que puso a temblar a medio mundo, creyendo que ya se venía la tercera guerra mundial. Y no pasó nada. Israel tuvo que tragar, salvando la humillación con dos misiles de chispa sobre tierra de nadie iraní. Con aquel bombardeo Irán ponía fin al mito mayor que había recubierto a Israel hasta ese momento: el mito de su intocabilidad. De que Israel -como la OTAN-, podía cometer cualquier atrocidad sin temor a represalias. Ahora sabemos que no es así. Ni su tan cacareado ‘escudo de hierro’ es impenetrable, ni sus sistemas antimisiles derriban todo lo que le puedan echar. También se puso fin al miedo. Al miedo a las represalias sanguinarias de Israel. Eso, en Israel, ya lo saben. Irán puede hacerles daño, mucho daño, entre otras razones porque Israel se reduce a 22.000 kilómetros cuadrados, por 1.780.000 kilómetros cuadrado de Irán. No hay color. Si algo ha dejado claro la guerra fallida contra Hamás, es que Israel, sin EE.UU., no es nada. Sólo un país exiguo, de población exigua, que existe por y para EE.UU. Sólo eso. Si EE.UU. desapareciera de escena, la existencia de Israel duraría semanas. Quizás menos.


La Europa atlantista participa, mutatis mutandis, de la misma psicología y dependencia que Israel. El presupuesto militar de EE.UU. representa el 80% del presupuesto militar de la OTAN. EE.UU. aporta el 90% de la fuerza aérea y naval y el 70% de la tropa. En otras palabras, sin EE.UU. no hay OTAN, de forma similar a que, sin EE.UU., no hay Israel. Es la alianza con EE.UU. lo que ha venido posibilitando que, tanto Israel como la Europa atlantista, se sientan gallos intocables en sus respectivas geografías, gallos inflados, sobredimensionados por el poder militar de EE.UU. Ahí radica su fuerza. Y su debilidad. Además de la debilidad intrínseca de cada país. Alemania, el país más poderoso de la UE, planea reclutar a 5.000 soldados anualmente, para hacer frente -dicen-, a la ‘amenaza rusa’. Vaya ridículo. Rusia recluta 30.000 soldados al mes, todos voluntarios, para sumar 360.000 nuevos soldados al año. Alemania necesitaría siete años para reclutar lo que Rusia en un mes. Si la UE no es un circo, se le parece cada día más.


Como señala Bandow (y vienen señalando cada vez más expertos y militares en EE.UU.), todas estas bravuconadas parten de que los aliados europeos dan por hecho de que EE.UU. entrará en guerra (con Irán o con Rusia o con China, o con los tres a la vez) para defender y hacer valer sus disparates, aunque EE.UU. no tenga nada que ganar y sí mucho que perder. En esta cuestión radica el talón de Aquiles de atlantistas y sionistas y de quienes, en EE.UU., alientan este tipo de posiciones. Desde una perspectiva cuando menos curiosa, señalada por el canciller ruso, Serguéi Lavrov, el 10 de junio de 2024:


“Aquí está la respuesta a la pregunta de cómo trata EE.UU. a Europa. Están seguros de que, si provocan una guerra nuclear, algo que están haciendo activamente, solo sufrirá Europa y ellos, como siempre —como en la Primera y la Segunda Guerra Mundial—, se beneficiarán.


«Así es la filosofía, así es la mentalidad de los que actualmente determinan la política de EE.UU. y, por lo tanto, de quienes dirigen a Ucrania.”


La cuestión está en que, en caso de guerra nuclear (y fin del cuento), la mayor parte de las ojivas nucleares rusas -unas 4.000-, irán directamente a EE.UU. y el país, como buena parte del planeta, pasará a una forma de vida diferente, con menos hamburguesas y más átomos vitaminados. Quedaría poco por ver en Nueva York, Boston, San Francisco, Filadelfia o Chicago, por mencionar a algunas candidatas al Plutonio de Oro. Moscú fue incendiada por los propios rusos para que Napoleón no se aprovechara de la ciudad. San Petersburgo fue sitiada casi mil días por los nazis. Stalingrado fue la batalla que cambió el signo de una guerra. Pese a todas las invasiones sufridas, Rusia ha emergido fuerte y victoriosa. Los desastres de la guerra le son todo, menos ajenos. EE.UU. nunca ha vivido una situación similar. Nunca. La población de EE.UU. no tiene memoria de ciudades devastadas, de millones de muertos, millones de refugiados y dolor y miseria por todas partes. Todas sus guerras han sido en tierras lejanas, salvo la guerra civil, pero esa no cuenta. Demasiado lejos en el tiempo; demasiado localizada en la geografía. Una guerra nuclear les enseñaría de golpe (literalmente), los dolores atroces que generan las guerras, esas que EE.UU. lleva casi siglo y medio repartiendo por el mundo.


Aquí la pregunta: ¿Están, en EE.UU., tan deseosos de desaparecer, que irían a una guerra nuclear por defender Alemania o a uno cualquiera de esos ridículos países bálticos, que, por no tener, no tienen ni para cambiarse de gayumbos una vez por semana? El pasado 11 de junio, el coronel ® y exasesor militar de Trump, Douglas MacGregor, afirmó en su programa de YouTube que “la gente en Washington está lo suficientemente asustada como para evitar cualquier confrontación directa con los rusos en Ucrania”. Un miedo similar llevó a EE.UU. a evitar una guerra con Irán, que no iba a ser, de inicio, nuclear. El conflicto directo con Rusia lo sería. ¿Haría EE.UU. en Europa lo que evitó con Irán?


Volvamos a Israel, país al que EE.UU. considera vitalmente estratégico y necesario. El gobierno Biden tuvo confirmación directa de Irán de que atacaría a Israel, como represalia por la destrucción del consulado iraní en Bagdad. Los iraníes no estaban dispuestos a negociar el ataque, aunque sí el modo de atacar. El resultado fue una luz verde resignada de Washington, teniendo que limitarse a que dicho ataque no desatara una devastadora guerra regional. En esta decisión, EE.UU. contó con el respaldo de sus aliados europeos, que habrían sido los grandes perdedores en caso de guerra general.


¿Agarra, lector, la seña? Irán comunica que atacará a Israel sí o sí. EE.UU. debe optar por la guerra o por tragarse el sapo para mantener la paz. Y traga el sapo y hace que Israel se lo trague con vinagre y hiel. Demos un paso más. ¿Por qué hoy, ahora mismo, EE.UU. está tan empeñado en un alto al fuego en Gaza? ¿Porque, de repente, Biden se ha hecho pro-palestino? Ni en la peor de las pesadillas. Quiere un alto al fuego y el fin de la guerra porque sabe que la deriva genocida de Israel está destruyendo todo el sistema de intereses de EE.UU. en la región. Que Israel no puede vencer a Hamás. Que Irán, Rusia y China están ganando y que, si no le pone bozal a Netanyahu antes de que sea tarde, de una forma u otra el poder combinado de sus adversarios terminará de derrumbar el edificio de intereses en la región del petróleo, que EE.UU. lleva 70 años construyendo. Por muy importante que sea Israel, no puede prevalecer sobre los intereses de EE.UU., y punto. Esta es la razón real que mueve a EE.UU. a buscar el fin del genocidio en Gaza.


Visto el ejemplo, ¿cree, lector, que EE.UU. actuaría de forma distinta en Europa, si Rusia, en represalia por ataques a su territorio, lanza represalias puntuales, pero avisadoras, a territorios de países atlantistas? ¿Ataques selectivos a aeropuertos, depósitos de armas o fábricas de misiles destinados a Ucrania? Rumania, Polonia y Alemania son candidatos preferentes, pues allí están los grandes centros de acopio y distribución de armamentos atlantistas con destino a Ucrania. Rusia debe tenerlos cabalmente identificados a través de su sistema de satélites espías, de forma que sería cuestión de programar las coordenadas de los objetivos y apretar algunos botoncitos.


Ataques puntuales, siguiendo el modelo iraní, pero no con misiles viejos y drones sin explosivos. Misiles kinzal, hipersónicos para romper, además de la barrera del sonido, el mito de la intocabilidad del “Accidente colectivo”, como Irán rompió el mito israelí. Si tal decidiera Rusia, ¿no creen que una repentina prudencia se extendería por Europa? ¿No reaccionaría la adormilada población, al ser despertada a una realidad que vive y no ve? No hay como verle las orejas al lobo para darnos cuenta de que podemos, en la imprudencia, terminar siendo su bocado. Los humanos somos así. No escarmentamos en lomo ajeno. Además, que el “Accidente colectivo” se siga sintiendo intocable entraña un grave peligro para la humanidad. No olvidemos que sentimientos de omnipotencia llevaron a Napoleón a Rusia y a Hitler a invadir la Unión Soviética, con los resultados conocidos. Más vale un misil a tiempo que cientos volando sobre nuestras cabezas.


Terminamos con una remembranza histórica (que no histérica, ésa, para Macron). Fue don Theodore Roosevelt quien, a principios del siglo XX, en EE.UU., decía que había que hablar suavemente, pero teniendo un garrote a mano por si no te entendían. Dado que el «gallinero accidental» no parece entender con palabras, habría que aprender del enemigo -que tanto ha gustado de aplicar a otros su garrote-, por aquello de que lo que es bueno para el ganso, bueno será para la gansa, sobre todo si se siente supermana. Quién sabe, pero las condiciones son óptimas para recetar al gallinero unas cuantas onzas de su propia medicina. Jarabe de palo ruso, reluciente y merecido. Si tal ocurre, no nos echen la culpa. Aquí, la única línea roja que usamos es la del vino, por aquello de que, con queso, misiles, pan y vino se andan mejor y son más seguros los caminos.

Presentación de la charla "Imperialismo y Geopolítica de la OTAN"

Published on: sábado, 25 de mayo de 2024 // ,

Valladolid, 16/05/2024

En la Asamblea Internacionalista de Valladolid tenemos claro que la OTAN es una criminal maquinaria de matar, subyugar y mentir. Creada por la anglosfera para, según su primer secretario general Hastings Ismay “mantener a los rusos lejos, a los norteamericanos dentro y a los alemanes abajo”, la OTAN fue durante la Guerra Fría un mecanismo antisubversivo para frenar la influencia del comunismo soviético en Europa occidental y de paso que ésta no estrechara lazos con Rusia. Para ello la Alianza Atlántica no dudó en usar a antiguos criminales nazis, golpes de estado e incluso el terrorismo. Ahí está la Operación Gladio para demostrarlo. Más tarde, tras la disolución de la URSS, la OTAN, lejos de desaparecer, se reconvirtió en ariete del expansionismo angloamericano en la Europa del este, bombardeando y troceando la Federación Yugoslava, cuya economía fue previamente saboteada por el FMI. En dicha intervención (78 días de bombardeos ininterrumpidos) se llegó a usar uranio empobrecido y bombas de fragmentación (ambos prohibidos por las convenciones de la guerra) contra hospitales y puentes repletos de civiles. Poco después, le llegó el turno a uno de los países más prósperos de África, la Libia de Gadafi, país en el que los bombardeos otánicos apoyaron la acción criminal de grupos de cortacabezas yihadistas, que en recientes palabras de Juan Manuel de Prada (autor nada sospechoso de ser de izquierdas) no son más que “la OTAN con chilaba”. Finalmente, todo esto es envuelto en una retórica humanitaria y comprado sin cambiar una coma por los grandes medios corporativos occidentales mientras los medios no occidentales y/o críticos con el imperialismo son acosados o directamente cerrados, como es el caso de RT y Sputnik. He aquí la tan cacareada libertad de expresión de nuestras democracias.


Pero el panorama no sería tan sombrío sin la ayuda de una izquierda que ha renunciado a uno de sus principios fundamentales:  el antiiperialismo. En efecto, tras la desaparición de la URSS, la izquierda se ha abandonado a una falsa equidistancia que algunos han denominado “ninismo”. Así, a finales de los 90, cuando la OTAN masacraba Serbia, buena parte de la izquierda se dedicaba a procesionar detrás del eslogan “Ni OTAN ni Milosevic”, equiparando a los imperialistas con sus víctimas. Y es que la palabra “imperialista” por aquel entonces ya estaba proscrita y de protestar “contra la guerra imperialista” se pasó a corear un inocuo “no a la guerra”. No había que ser muy avispado para vaticinar que si la izquierda no frenaba al imperialismo en Yugoslavia el próximo movimiento de la OTAN sería llegar a las puertas de Rusia. Y eso fue lo que ocurrió en 2014, con el golpe de estado del Euromaidán en Ucrania, alentado por la OTAN y el occidente colectivo. Entonces la izquierda “nini” celebró la falsa revolución en Kiev como “un triunfo de la democracia”. Tampoco había que ser adivino para prever lo que iba a ocurrir: la población rusoparlante del Donbass, que había votado a Yanukovic, no se iba a quedar de brazos cruzados tras el derrocamiento del legítimo presidente de Ucrania, se iba a levantar y todo acabaría en una sangrienta guerra civil. Y no solo eso, sino que pedirían ayuda a Rusia y ya tendríamos todos los ingredientes para una guerra nuclear de la OTAN contra la Federación Rusa. Y así fue: en febrero de 2022, Rusia, tras intentar buscar la paz con los acuerdos de Minsk I y II, interviene militarmente en Ucrania para apoyar a la población que rechazó lo que salió del golpe de estado de 2014. Y fue entonces cuando la izquierda “equidistante” desempolvó el cartel del “No a la guerra”, que había estado guardado durante 8 años mientras se masacraba el Donbass, tildó a Rusia de “imperialista” (esa palabra que se negaba a aplicar a la OTAN) y se puso a aplaudir al “resistente” gobierno neonazi de Kiev. En esto, al parecer, consistía la “equidistancia”. Por otra parte, es curioso que esta izquierda de postín vea un genocidio en Gaza pero no en Donbass… ¿Dejarían de apoyar a la población palestina si ésta fuera ayudada por el ejército ruso? ¿Acaso no saben que el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas permite el ejercicio de la defensa propia contra una fuerza agresora? Tanto el Donbass como Palestina tienen el legítimo derecho a tomar las armas y a establecer alianzas con otros países para su defensa. Esto es lo que pensamos en la Asamblea Internacionalista de Valladolid desde donde propugnamos la autodenfensa basada en la lucha popular para vencer al imperialismo. Solo el pueblo salva al pueblo.


Sea como fuere, hoy podemos ajustar cuentas con la historia reciente de la mano de dos pesos pesados de la disidencia no controlada de este país: Javier Couso y Paco Arnau. Con ellos nos daremos cuenta de que sí existe el imperialismo, lo que no existe (aún) es la izquierda que lo pare. 

Hong Kong: La decadencia al servicio del imperialismo

Published on: viernes, 18 de octubre de 2019 // , , , ,
El uso de independentismo y anticomunismo por EEUU para desestabilizar a china, su principal competidor

Artículo publicado en el Boletín Informativo Amor y Rabia, Nr. 5 (27.09.2019).

Manifestantes contrarios al gobierno han asaltado el parlamento local, tras imponerse por la fuerza a la policía. A pesar de ello, la prensa occidental tan solo condena la "brutalidad policial" y la "violación de los derechos humanos" de los "pacíficos manifestantes". Blanco y en botella: da igual cuando leas esto, o dónde tengan lugar estos hechos, lo que te están contando los medios de propaganda del capital es que en algún lugar del mundo tiene lugar un golpe de estado "blando" contra un gobierno que perjudica los intereses del imperialismo occidental.


En este caso le ha tocado a Hong Kong, el punto débil de China, casualmente cuando EEUU está llevando a cabo una guerra económica contra Pekín. Y, de nuevo, ahí están, luchando contra la policía: manifestantes vestidos de manera similar, con símbolos comunes, usando el anonimato de las redes sociales para organizarse evitando que se sepa quién está detrás, con eslóganes radicales pero sin denunciar el capitalismo y empleando la estrategia golpista de Gene Sharp: tras una fase inicial "no violenta", centrarse en ocupar lugares públicos, enfrentarse a la policía, apalear a ciudadanos que les critican, sabotear y/o destruir infraestructuras y negarse por completo a negociar.

ASCO: El 1 de agosto, tras lograr que la policía se retirase, la “pacífica" oposición entró en el parlamento de Hong Kong y colgó la antigua bandera colonial británica, que usan en sus manifestaciones, junto a la de EEUU.

El objetivo es siempre el mismo: sembrar el caos para forzar al gobierno a usar la violencia, con la esperanza de que haya la mayor cantidad de víctimas posible. Y, si no se logra, ya se encargarán unos fantasmagóricos francotiradores de crear el número de mártires conveniente, como ocurrió en Venezuela o en Ucrania. Una vez logrado el número de muertos idóneo, occidente, que se encarga de financiar el caos a través de organizaciones creadas ex profeso para ello, como la NED (National Endowment of Democracy), derramará lágrimas de cocodrilo por las víctimas, que servirán de excusa para imponer sanciones y todo tipo de medidas para seguir desestabilizando al país, hasta lograr que tenga lugar el "regime change" (cambio de régimen) deseado.

 
"La reina nos convirtió en la perla de asia. Los comunistas lo arruinaron"

Lo impresionante no es que funcione, ya que ha sido analizado y estudiado de manera concienzuda, sino que la izquierda siga cayendo en el engaño. Las "revoluciones de colores", que es como se llama este circo reaccionario, no son nada nuevo. Su funcionamiento al servicio de EEUU se conoce desde 2.000, cuando el funcionario de la NED Paul B. McCarthy explicó al New York Times con todo lujo de detalles cómo EEUU había organizado la revolución de colores que derribó el gobierno de Milósevic en Yugoslavia en 2.000 y, lo que es más importante, lo barato que había sido: menos de tres millones de dólares (1). Incluso si esto pasó desapercibido entre la izquierda, el papel creciente de los nacionalistas en los "golpes blandos" es público y notorio desde el golpe del Maidán en Ucrania, en el que las luchas contra la policía estaban encabezadas por grupos neonazis; y esto se ha convertido en habitual, como se ha visto en los recientes intentos golpistas en Nicaragua y Venezuela, donde hubo linchamientos y asesinatos de civiles. Y en esa dirección parece deslizarse Hong Kong, donde los opositores dan palizas a civiles que les llevan la contraria (2).

HONG KONG, ASCENSO Y CAIDA DE UN PARÁSITO

El común denominador de todas las "revoluciones de colores" es que se centran en el Talón de Aquiles de los contrincantes del imperialismo occidental, para aprovecharlo en su beneficio. Y Hong Kong es, sin duda, uno de los puntos débiles de China. Antaño una zona de pescadores, Hong Kong fue ocupado en concepto de "reparaciones" por el Imperio inglés tras las Guerras del Opio, mediante las cuales la corona británica consiguió sembrar el caos y la miseria en el coloso chino.

El desarrollo británico de Hong Kong se basó en el chabolismo vertical y trabajo mal pagado.

A pesar de la victoria comunista en la Guerra Civil China tras la Segunda Guerra Mundial, Hong Kong siguió siendo una colonia británica, y Londres lo transformó en la puerta al exterior del comercio chino. El HSBC (Hong Kong Shanghai Bank), es buen ejemplo del papel de Hong Kong expolio británico de las riquezas chinas: fundado a mediados del siglo XIX tras la derrota del ejército imperial chino para extraer los beneficios del tráfico de opio, a mediados del siglo XX pasó a dedicarse a acumular capital aprovechando el monopolio de facto de Hong Kong sobre las exportaciones chinas; hoy día es el mayor banco británico y uno de los mayores del mundo (3).

Durante la Guerra Fría, la economía de Hong Kong se basaba en una relación parasitaria sobre el resto de China, debido al paso obligado de buena parte de las exportaciones a través de la colonia británica. Pero, tras la integración de China en la economía global como pieza clave de la globalización y deslocalización neoliberal, esta situación dejó de tener sentido, y Londres aceptó devolver Hong Kong a China. Tras perder su estatus privilegiado, la economía de Hong Kong se hundió en la insignificancia a partir de la década de los 90: si en 1994 el PIB de Hong Kong equivalía al 27% del de China, actualmente es tan solo una décima parte, un 2,7%; y, mientras en la década de los 90 el puerto de Hong Kong era el que más mercancías transportaba del mundo, actualmente ha sido relegado al séptimo puesto (4).

  
IZDA: Evolución de la participación de Hong Kong en el PIB total de China, según el Banco Mundial: del 27% (1/4) a comienzo de la década de los 90 a menos del 3% en la actualidad. CENTRO: Volumen de tráfico portuario de Hong Kong. el libre comercio acabó con el papel privilegiado de Hong Kong como puerta de china al resto del mundo
DCHA.: Shenzhen produce más del 40% de las patentes de china.

La decadencia de Hong Kong ha sido paralela al florecimiento y modernización de la economía China: de los 6 puertos del mundo con más tráfico de mercancías que Hong Kong, 5 son chinos. Hong Kong también ha perdido su papel a la cabeza de las ciudades chinas, y este año ha sido superado en peso económico por la vecina ciudad de Shenzhen (5), apodada "el Silicon Valley chino", donde tiene su cuartel general Huawei.

Hoy día, Hong Kong es una ciudad más en la bahía de las perlas

Y las perspectivas no son mejores. De hecho, Hong Kong representa económicamente justo lo contrario que la China actual: mientras la economía del resto del país ha aprovechado la acumulación de capital y know-how para crear sus propias empresas y desarrollar sus propios productos, en Hong Kong el capital acumulado acabó en los bolsillos de occidente, que no lo reinvirtió, por lo que la ciudad nunca superó su modelo de trabajo precario y mal pagado, en un paisaje de chabolismo vertical. Si Huawei simboliza el modelo de desarrollo del resto de China, el modelo de desarrollo de Hong Kong está representado por Kowloon, barrio con condiciones de vida peores que las famosas favelas de Brasil, controlado por la mafia y con una densidad de población 120 veces mayor que la de Nueva York, que fue derribado justo antes de que Hong Kong dejase de ser una colonia (6).

Los frutos del modelo de desarrollo chino: entre 1989 y 2019, los países del G7 pasaron de representar el 51% del PIB global al 29%, mientras China pasaba del 4,11% al 19,24%.

Con todos sus defectos, el modelo de desarrollo chino ha sacado de la pobreza a 700 millones de personas, mientras que los bajos salarios, altísimos precios de alquileres y comida, la pobreza y el trabajo precario son un factor clave de la economía de Hong Kong, que ha sido incapaz de crear empresas en los sectores de las nuevas tecnologías. Mientras en los 80 los rascacielos de Hong Kong y su pujante economía eran vistos como modelo de modernidad por el resto de China, hoy día es lo contrario: en la cercana ciudad de Shenzhen, el nivel de vida es superior (y más asequible) en todos los sentidos (7).

Los ocupantes británicos no dudaban en usar la decapitación para mantener el control de Hong Kong, como En la imagen, de 1891, donde puede verse a 15 chinos decapitados y a sus verdugos

DEL ANTICOLONIALISMO AL INDEPENDENTISMO

Uno de los aspectos que más llama la atención de las protestas en Hong Kong es que son abiertamente anti-chinas, así como la nostalgia de los manifestantes de la época colonial británica, que igualan con prosperidad y democracia. Como hemos visto, la prospera economía de Hong Kong, aunque existente, era solo posible a costa de parasitar al resto de China al servicio de occidente, y se basaba en trabajo precario;  en cuanto a la democracia, esta era inexistente: la colonia británica de Hong Kong estaba gobernada sin control parlamentario o democrático alguno; de hecho, las primeras elecciones en Hong Kong tuvieron lugar en 1998, tras reintegrarse a China (8).

Protestas en Hong Kong (1967) exigiendo el fin del colonialismo británico, que fueron brutalmente reprimidas. en la imagen, manifestantes con el libro rojo de Mao Tse Tung

En el pasado, la población rechazaba la colonización británica. Eso dio lugar a un levantamiento general en 1967, en plena Revolución Cultural en el resto de China, que fue reprimido brutalmente por las tropas de ocupación británicas con ayuda de grupos anticomunistas chinos (9) (tras aceptar Margaret Thatcher devolver Hong Kong a China en 1984, esos grupos desataron una campaña de atentados terroristas). Aquí hay que tener en cuenta el papel de EEUU en Hong Kong, donde se situadas unas instalaciones inmensas de la CIA desde las que se dirigía sus actividades contra China; además, EEUU apoyaba a los grupos nacionalistas anticomunistas locales sin informar al gobierno inglés, provocando serios problemas para el gobierno colonial, como ocurrió en 1956, cuando grupos apoyados por EEUU desataron luchas callejeras por toda la ciudad al atacar a comunistas (10).

A finales de los 80 grupos anticomunistas de Hong Kong llevaron a cabo atentados contra la población civil (SCMP, 10.07.1987)

La extrema derecha tradicional de Hong Kong ha ido desapareciendo (11) y ha sido sustituida por el localismo o independentismo, fuertemente impregnado de xenofobia y supremacismo respecto a la población del resto de China. Este independentismo es heredero directo de la extrema derecha anticomunista de la Guerra Fría, como lo demuestran sus pintadas contra la Federación de Sindicatos de Hong Kong por haber apoyado las protestas anticoloniales de 1967, sus pintadas en monumentos en honor a los soldados víctimas de la invasión japonesa en 1931 o su uso de "Shina" para referirse a China, palabra despectiva cargada de racismo usada por los ocupantes japoneses (y también usan la Rana Pepe, símbolo de la extrema derecha alt-rigth) (12).

El independentismo, un fenómeno de reciente aparición (FUENTE)

Este odio anti-chino, similar al de la extrema derecha ucraniana hacia los rusos, es sin duda el motivo por el que el gobierno de EEUU y los medios de comunicación occidentales apoyan abiertamente a los independentistas. Entre los ejemplos más destacados están Jimmy Lai, un oligarca nacido en la República Popular China que emigró a Hong Kong, donde se enriqueció en el sector textil (conocido por sus desastrosas condiciones laborales) y más tarde se convirtió en el rey del periodismo basura de masas de Hong Kong. Lai financia a la oposición anti-china, difunde en sus publicaciones propaganda xenófoba contra los habitantes del resto de China, y tiene estrechas relaciones con las élites de EEUU (13). Otro ejemplo es Joshua Wong, presidente de Demosistō, partido independentista creado en 2016, presentado por la prensa occidental como el líder de las protestas; como Lai, Wong mantiene estrechas relaciones con EEUU, especialmente con 'halcones' como Marco Rubio, senador republicano por Florida (14).

Independentistas de Hong Kong con una estelada

INDEPENDENTISMO Y OLIGARQUIA

El independentismo hongkongés es un fenómeno de reciente aparición, que creció de la noche a la mañana en 2012-2013 (15), precisamente cuando se preparaban las protestas que desembocarían en la "revolución de los paraguas" de 2014, ejemplo típico de "revolución de colores", que fue financiada por EEUU (16). Es interesante el parecido entre las protestas de Hong Kong y el Procés catalán: ambas son regiones que se beneficiaron de una posición privilegiada frente al resto del país; al perderla por la desregulación neoliberal (aquí por la baja presión fiscal de Madrid, allí por el fín del monopolio sobre el comercio exterior chino), tanto en Hong Kong como en Cataluña se fomentó el odio hacia el resto de la población ("colonos"), con el apoyo de una "izquierda" independentista: en Cataluña, David Fernandez (CUP), con sus camisetas antifascistas, es amigo íntimo de la cúpula de CiU; en Hong Kong, Leung Kwok-Hung, trotskista con pelo largo y camiseta del Che, ha sido financiado en secreto por el oligarca Lai.

Troleo puro: ultras de Hong Kong califican a China de nazi

Estos paralelismos demuestran lo útil que es el nacionalismo para la oligarquía, al permitir encauzar el descontento social debido a la creciente precariedad (17) contra un enemigo "exterior" (allí China, aquí España) para evitar que el descontento se dirija en contra suya. Y todo esto a sabiendas de que la independencia es imposible (18) o que, incluso si se alcanzase, no podría devolver a Hong Kong a su posición de parásito privilegiado.

Jimmy Lai, oligarca de Hong Kong, y el vicepresidente de EEUU

En cuanto a EEUU, Washington sabe perfectamente que la única forma de frenar el ascenso de China es provocando divisiones en el seno de sus élites. Es por ello que, mientras financia las protestas (19), estrecha lazos con oligarcas "disidentes", como hizo en Ucrania con el sector de la oligarquía que temía ser engullido por los mucho más poderosos oligarcas rusos; es el mismo temor que tiene hoy la oligarquía de Hong Kong, y no es infundado: si en 1997 de las 10 mayores empresas de la bolsa de Hong Kong 8 eran locales, 1 china y la otra el HKSB británico, hoy 9 son chinas y la otra es el HKSB (20).

Lideres de las protestas con personal diplomático de EEUU

Consciente del efecto disolvente de estas luchas de poder, EEUU ha alistado para su cerco contra el gobierno chino a oligarcas como Guo Wengui, de Pekín (21), relacionado con Steve Bannon, el "Soros de derechas" que dice que hay que parar a China (22); oligarcas independentistas, como el hongkonés Jimmy Lai o Rebiya Kadeer, de Xinjiang, relacionada con la NED y el terrorismo yihadista (23); o líderes feudales independentistas, como el Dalai Lama. Pero el tiempo se acaba: el sistema financiero no aguantará mucho más la enorme deuda de EEUU.

NOTAS

(1) Roger Cohen (New York Times, 26.11.2000): Who really brought down Milosevic.

(2) Twitter/SCMP (15.09.2019): "A video going viral online shows a middle-aged man being beaten up by protesters this afternoon. He was later found lying injured at Gloucester Road. Paramedics treated him; he was conscious" (Enlace).

(3) Margaret Smithson (20.06.2018): HSBC Hong Kong Shanghai Bank and The Opium Wars of 19th Century China.

(4) South China Morning Post (14.02.2019): Hong Kong’s port business drops out of top five in world for first time as Asian rivals Shanghai, Singapore, Ningbo, Shenzhen, Guangzhou and Busan leave city in their wake.

(5) South China Morning Post (27.02.2019), Hong Kong economy surpassed by neighbour Shenzhen for first time in 2018 as China’s hi-tech hub soars.

(6) Europapress (16.01.2018): Así era vivir en Kowloon, la ciudad sin ley con una densidad de población 120 veces mayor que la de Nueva York. Wikipedia, Ciudad amurallada de Kowloon.

(7) Glogalfromasia.com (25.06.2018): Should You Live in Hong Kong or Shenzhen, China?.

(8) Wikipedia, Elections in Hong Kong.

(9) Wikipedia, Hong Kong 1967 leftist riots. New York Times (16.09.2019), In 1967, Hong Kong's Protesters Were Communist Sympathizers.

(10) Londres reaccionó a la injerencia de EEUU dejando de mandar al exilio a Taiwan a los matones anticomunistas, y les condenó a largas penas de prisión. Priscilla Roberts, John M. Carroll (2017): Hong Kong in the Cold War, p. 41-42.

(11) Hong Kong Free Press (03.10.2017): Hong Kong-based anti-Communist magazines Cheng Ming and The Trend cease publication after 40 years.

(12) South China Morning Post (19.09.2019), PLA Hong Kong Garrison pays respect to fallen war heroes at Tai Po monument, which was vandalised amid protest crisis; twitter (17.08.2019); New York Times (19.08.2019): Hong Kong Protesters Love Pepe the Frog. No, They’re Not Alt-Right; Wikipedia, Sinophobia; Shina (word).

(13) Wikipedia, Jimmy Lai; dimsumdaily.hk (09.07.2019), Jimmy Lai who allegedly funded the Occupy Central movement in 2014 meets US Vice President, Mike Pence and Michael R. Pompeo, US Secretary of State; The Standard (12.07.2019): Lai wants political bite from US.

(14) Wikipedia, Joshua Wong; South China Morning Post (19.11.2016): Watch out for Joshua Wong’s new-found friends in Washington; Nikkei Asian Review (14.09.2019): Hong Kong's Joshua Wong heads to Washington to seek US support.

(15) Ying-Ho Kwong (China Perspectives, No.2016/3): The Growth of “Localism” in Hong Kong; Idem (Contemporary Chinese Political Economy and Strategic Relations,Vol. 3, No. 2, July/Aug. 2017): Localism in Hong Kong: Its Origins, Development and Prospect; Samson Yuen, Sanho Chung (China Perspectives 2018/3): Explaining Localism in Post-handover Hong Kong: An Eventful Approach.

(16) Tony Cartalucci (01.10.2014), US Now Admits it is Funding "Occupy Central"; Idem (30.09.2014), US Openly Approves Hong Kong Chaos it Created; Idem (28.10.2014), US Covers Up Support for Hong Kong "Occupy Central"; Wikileaks (02.10.2014), US funded program for leader of Hong Kong protest movement "Occupy Central"; Jennifer Baker (Revolution News, 10.01.2014), US State Dept Funding and Occupy Central, the Ties that Bind.

(17) zerohedge.com (09.09.2019): Is Hong Kong's Outrageously Expensive Housing Fueling Civil Unrest?.

(18) Forbes (06.10.2019): Unlike Ukraine, The Hong Kong Protests Will Almost Certainly Fail.

(19) Dan Cohen (The Grayzone, 17.08.2019): Behind a made-for-TV Hong Kong protest narrative, Washington is backing nativism and mob violence; Tony Cartalucci (27.06.2019), US "Color Revolution" Struggles in Hong Kong; idem (25.08.2019), Hong Kong Crisis: Made in America; Global Times (18.08.2019), US foundation supporting HK riots shows ‘Americanization’ aims: observers. China Daily (17.08.2019): Who is behind Hong Kong protests?.

(20) Ver infográfico Mainland Influence, en Wall Street Journal (23.09.2016): An Era in Hong Kong Is Ending, Thanks to China’s Tight Embrace.

(21) Wikipedia, Guo Wengui; The Guardian (16.10.2017): Guo Wengui, the maverick Chinese billionaire who threatens to crash Xi's party.

(22) Yahoo News (14.05.2019), Steve Bannon, cheering trade war, hopes for government to fall — in China; The Nation (05.08.2019), Steve Bannon’s Foreign Policy Crusade Against China.

(23) Wikipedia, Rebiya Kadeer; China Daily (11.08.2008), Kadeer's US sponsor has ulterior motives; F. William Engdahl (11.07.2009), Washington is Playing a Deeper Game with China; Thierry Meyssan (19.02.2019): The CIA is using Turkey to pressure China.

Comunicado del grupo «Acción anarquista revolucionaria» (DAF) sobre la invasión turca de Siria

Published on: miércoles, 16 de octubre de 2019 // , ,
10 de octubre de 2019 (EN / TU)

El estado turco persigue una nueva guerra con sus viejas políticas llenas de hostilidad, sus tanques, cañones, aviones de combate y sus propagandistas belicistas. En las tierras donde vivimos, el parlamento que casi nunca funcionó tras los cambios denominados "Sistema de Gobierno Presidencial" se convocó inmediatamente con la guerra como tema de discusión. Los parlamentarios levantaron sus manos aprobando la guerra. Los que decían cada vez que tenían oportunidad que "Erdogan lleva a 80 millones de personas al desastre" no dudaron esta vez en apoyar la guerra.

No han pasado ni 10 años desde el comienzo de la guerra, en la que muchos estados han ido haciéndose con un espacio en Siria con el paso del tiempo; el Estado turco, como muchos otros estados, continúa comportándose como si no hubiese jugado ningún papel en el inicio y expansión de la guerra.

El Estado turco decidió reingresar en una zona geográfica que estaba ocupado parcialmente, con la excusa de así "proteger su propia integridad territorial". Los jefes de estado no se avergonzaron de hablar de paz, ni se avergonzaron de calificar de paz la guerra que lideran por sus propios intereses. En la operación militar llamada "Fuente de la Paz", los aviones de combate se pusieron en marcha de inmediato, especialmente con ataques aéreos indiscriminados. Todo esto ha empezado teniendo lugar ante los ojos de los estados que "lo condenan"y de la opinión pública.

"Todo estado que pelee contra el pueblo perderá"
Devrimci Anarşist Faaliyet (DAF, acción anarquista revolucionaria)

Mientras EEUU retira sus tropas, declara que la guerra sin fin "se ha acabado para ellos" y añade que el Estado turco tiene que aceptar hacerse cargo de las hordas del ISIS, que Europa se niega a permitir volver.

El estado que observó y preparó el camino a las masacres de nuestros camaradas, hermanos y amigos en la tierra en que vivimos, ahora se compromete a cuidar del ISIS. Empezando un día antes del aniversario de una de las masacres más grandes que tuvieron lugar en estas tierras, la Masacre del 10 de octubre, en la que se mató a más de 100 de los nuestros reunidos por la paz, esta guerra presagia nuevas masacres.

Los medios controlados por el estado apoyan esta política de guerra. No hace mucho, los medios de comunicación que estaban en su retórica antiinmigrante, preguntando a los sirios "qué hacen estando aquí, en la tierra en la que vivimos", nunca preguntan qué buscan los soldados del estado turco en la tierra habitada por los sirios. Los medios de comunicación cuyo deber es supuestamente "dar al público los hechos", continúan haciendo propaganda belicista e ignorando las masacres. Los medios de comunicación, que no pueden generar ninguna "noticia" que no legitime la política de guerra del Estado turco, continúan sus mentiras con su retórica heroica.

Todas las guerras libradas por las potencias en defensa de sus intereses son masacres. Toda guerra promovida por políticas nacionalistas y militaristas es una masacre. Cada bala, cada bomba dirigida a los pueblos oprimidos, apunta a la libertad.

Cada guerra que apunta a la libertad está condenada a perderse.  Ni pueden ganar esta guerra ni pueden justificar las masacres que harán.

¡Todo estado que luche contra el pueblo perderá!

Devrimci Anarşist Faaliyet (DAF, Acción revolucionaria anarquista)

De la acción solidaria al golpe de Estado

Published on: sábado, 13 de enero de 2018 // , ,
El mismo logotipo del movimiento serbio 'Otpor!'
y el georgiano 'Kmara!', ha servido para otras organizaciones
como el 'Movimiento Juvenil 6 de Abril' de Egipto,
el 'JAVU' en Venezuela y 'Oborona' en Rusia.

Por JAVIER BARRAYCOA

Desde la Albert Einstein Institution, Gene Scharp elaboró, acabando la Guerra Fría, la teoría de los golpes de Estado soft («suaves»). En los últimos decenios, Estados Unidos ha aplicado esta doctrina para conseguir cambios de régimen político en países extranjeros sin necesidad de aplicar la violencia. Para llevar a cabo semejantes proyectos, se han fundado multitud de ONG ad hoc que dependen de los presupuestos del Gobierno federal norteamericano. Si tradicionalmente el Gobierno estadounidense financiaba partidos, sindicatos o guerrillas, ahora subvenciona Organizaciones No Gubernamentales. El entramado de fundaciones, institutos y asociaciones humanitarias con las agencias gubernamentales generan un complicado organigrama donde lo privado y lo público acaba confundiéndose. Un ejemplo es el Open Society Institute del siempre oscuro George Soros. Este instituto aporta fondos a numerosas ONG que sirven a sus intereses políticos y económicos. El papel del Open Society Institute fue clave para configurar la oposición al régimen serbio de Milosevic en el año 2000. Soros financió el Centro para la Resistencia No Violenta de Belgrado. Éste era un foro donde diversos intelectuales encontraron resonancia mundial. La asociación Otpor! («¡Resistencia!»), que preparaba cuadros dirigentes para organizar manifestaciones opositoras, también fue subvencionada por el mismo Instituto.

Miembros de Otpor viajaron a Georgia para asesorar una ONG muy semejante: Kmara! («¡Basta!»), también al servicio de Soros. Esta organización se dedicó a poner en tela de juicio los resultados electorales de las legislativas de 2003. Fue la llamada «revolución de las rosas». Sus protestas tuvieron resonancia internacional y fueron «corroboradas» por otras asociaciones encargadas de velar por la limpieza en el proceso electoral. Lo que nadie dice es que estas organizaciones dependen, a su vez, de las subvenciones del Gobierno norteamericano o de otras instituciones mundialistas. Entre estas sospechosas ONG las más famosas son la Fair Elecctions Society, financiada por el British Council; la International Foundation for Election Systems; el Global Strategy Group, subvencionado por Soros; o la Eurasia Foundation, subvencionada por el Gobierno de Estados Unidos. Gracias a estas asociaciones, se consiguió un incruento cambio de gobierno en Georgia o que el hombre de Soros en Ucrania, Kaja Lomaia, fuera nombrado ministro de Educación. El nuevo presidente georgiano Mijail Saakashvili, protagonista de la «revolución rosa», había cooperado anteriormente con diversas ONG subvencionadas por Estados Unidos y acudía frecuentemente a Belgrado para asistir a las reuniones de las organizaciones controladas por Soros.

Esta constelación de «grupos humanitarios» actúa bajo una estrategia común. Algunos denuncian atentados contra los derechos humanos por parte de un determinado gobierno. Otros reúnen intelectuales y preparan cuadros dirigentes. Todos, ante un proceso electoral, niegan la validez de los comicios haciendo creer que los resultados que ellos registran no coinciden con los gubernamentales. Por fin, la presión internacional se hace insoportable y un gobierno cae. La estrategia se ha estandarizado y en los últimos años hemos asistido a la caída de muchos gobiernos sin derramamientos de sangre en los antiguos países comunistas.

Una de estas «revoluciones de terciopelo» que más resonancia ha tenido ha sido la «revolución naranja» en Ucrania. El proceso ha sido muy semejante al de Serbia. El actual beneficiado de la «revolución naranja» es Víktor Yushchenko. Antes de protagonizar la oposición que hizo caer el Gobierno era miembro del International Center for Policy Studies, una ONG muy activa en Ucrania. Esta organización está financiada por la Poland-America-Ukraine Cooperation Inicitative, una ONG subvencionada a su vez por el Gobierno norteamericano. Lo que los medios denominaban la «sociedad civil» no dejaba de ser, en estos casos, un montaje de estas organizaciones y de aquellos que las mantienen con fondos públicos o privados. De lo que sí estamos seguros es que detrás hay intereses concretos que acaban siendo cobrados.

Los mitos actuales al descubierto
(2008)



    (Nota de AyR: Recordemos también que fue la fundación de Soros quién asesoró a los políticos que llevaron a cabo el fallido 'Procés' en Cataluña el pasado año 2017.)

La ayuda humanitaria como arma: MSF y el apoyo a los yihadistas "rebeldes" en Siria

Published on: jueves, 7 de septiembre de 2017 // , , , , ,
Ayudar a personas a sobrevivir catástrofes o guerras es el principal argumento de las ONGs para justificar su trabajo. Este objetivo, aparentemente noble, esconde intereses económicos y políticos [1], es completamente nefasto en la práctica para quienes se pretende ayudar [2], y además de tener un tufillo racista insoportable, es uno de los principales focos de corrupción en el llamado tercer mundo [3], dando lugar a la aparición de lo que puede denominarse mafia humanitaria [4]. En la práctica, la consecuencia de la llamada ayuda humanitaria es la aparición de relaciones de dependencia entre las víctimas de las catástrofes y quienes las pretenden ayudar. La prolongación del sufrimiento que da lugar a dicha dependencia es beneficiosa para las ONGs, dando un sentido a su existencia y garantizando su financiación (del 50% al 90% de las donaciones a ONGs se emplean en los gastos internos de dichas organizaciones); de esta forma, el sufrimiento de las personas es indispensable para la supervivencia de las ONGs, dando lugar a un distanciamiento hacia quienes pretenden ayudar, que a su vez provoca la aparición de abusos sistemáticos por parte de los "salvadores" [5].

Provocando una crisis humanitaria: el ejemplo de Homs

En Siria, los "rebeldes" respaldados por la OTAN se han dedicado desde el principio a destruir las infraestructuras gubernamentales; su objetivo era hundir el aparato estatal a través de un caos humanitario gigantesco, siguiendo la lógica de las llamadas Guerras de Cuarta Generación (4GW) [6]. Dentro de esa táctica la destrucción de las infraestructuras, las redes energéticas y de comunicaciones tienen una importancia mayor que los enfrentamientos directos con el estado, ya que si este es incapaz de cubrir -siquiera minimamente- las necesidades de sus ciudadanos, perderá su lealtad. También con este objetivo, los rebeldes han ocupado el casco viejo de las principales ciudades y llevado a cabo asesinatos selectivos, sembrando el terror y el caos.
El ex-Coronel de los EEUU James Steele, responsable de organizar escuadrones de la muerte en El Salvador en los 80 y en Irak tras la invasión de 2003
Lo ocurrido en la provincia de Homs, una provincia con dos millones de habitantes y con importantes minorías (cristianos, chiitas, etc), y cuya capital es una de las mayores ciudades de Siria, es un ejemplo de lo ocurrido en todo el país. A mediados de 2011, los "rebeldes" iniciaron una campaña de terror similar a las vividas en las peores épocas en Irak, que hoy se sabe fue provocada de manera consciente por las fuerzas de ocupación de los EEUU para impedir el surgimiento de una resistencia general contra la ocupación; según descubrieron recientemente la BBC y The Guardian, al mando de la operación estaba el ex-Coronel de los EEUU James Steele, antiguo responsable de organizar los escuadrones de la muerte en El Salvador, famosos por sus salvajadas [7]. En aquella época, el embajador de EEUU en Iraq era John Negroponte, antiguo embajador de EEUU en Honduras en 1981-85, donde se encargó de organizar los escuadrones de la muerte nicaragüenses (la Contra); Robert Ford, futuro embajador de Siria hasta la "revolución" de 2011, trabajó de 2004 a 2006 como "Political Officer" en la embajada de EEUU en Bagdad, mientras Negroponte supervisaba la creación de  los escuadrones de la muerte iraquíes [8].
La campaña de terror que desataron los rebeldes estaba perfectamente organizada, como puede comprobarse en lo sistemático de sus asesinatos en Homs a partir de septiembre de 2011: el día 25 asesinaron el doctor Hassan Eid, director de la unidad de cardiología del Hospital Nacional de Homs; el día 27 asesinaron a Nael al-Dakhil, decano de la facultad de químicas de la Universidad de Homs; el 29 asesinaron a Aws Abdel Karim Khalil, ingeniero en física nuclear y decano de la universidad de Homs; el 3 de octubre asesinaron a Mohammad al-Omar, profesor de historia en la Universidad de Homs, así como a Saria Hassoun, hijo de Ahmad Badreddin Hassoun, el gran muftí de Siria (la mayor autoridad de los musulmanes sunies sirios)...  [9]. Al mismo tiempo, los "rebeldes" ocupaban el casco histórico de la ciudad, llevando a cabo una limpieza étnica de las zonas habitadas por minorías no suníes; como pudo comprobar la ONU, sus salvajadas (limpieza étnica de cristianios y otras minorías, degollamientos públicos, etc) generaron una atmosfera de terror provocando la huida general de los 400.000 habitantes del centro de Homs (convertido en el Califato de Baba Amro) y de otras zonas de combates hacia la periferia, provocando una crisis humanitaria enorme; hoy día, el barrio de al-Waar ha pasado de 150.000 a 700.000 habitantes en poco tiempo [10].

El Doctor Hassan Eid, jefe de cardiología del Hospital de Homs, asesinado por los "rebeldes".

La ofensiva mediática de las ONGs en epoyo de los “rebeldes”

En medio de esta carnicería, los rebeldes pusieron especial énfasis para empeorar la situación de la población. A los ataques sistemáticos contra los trenes, la infraestructura energética y la red eléctrica [11] se unió la destrucción del sistema sanitario: en la provincia de Homs volaron por los aires uno de los mayores hospitales de Siria, en la ciudad de Qusayr, con enfermos y personal sanitario dentro, con la excusa de que también atendía a heridos del ejército [12]. No obstante, las ONGs nunca han criticado dichas salvajadas, pese a que son crimenes de guerra que violan la Convención de Ginebra, al estar claramente dirigidas a provocar el sufrimiento de la población: "ya no tenemos suficiente gas de calefacción para los meses de invierno. Ahora la situación va a empeorar" [13]. En lugar de ello, MSF publicó poco después un informe acusando al gobierno de utilizar el sistema sanitario para combatir la rebelión y sus partidarios entre la población (!), informe que no cumple los mínimos requisitos para ser considerado veraz: sus fuentes de información son anónimas (o de la oposición), y no intentó confirmarlas -o refutarlas- sobre el terreno [14].
Meses después, durante una ofensiva "rebelde", MSF y los medios de comunicación occidentales lanzaron una nueva campaña contra el gobierno, acusándole de torturar "rebeldes" en los hospitales, difundiéndo un video sobre supuestas torturas a los detenidos en el hospital militar de Homs [15]. Nada más emitirse, la Alta Comisaria de la ONU para Derechos Humanos, Navi Pillai, lo utilizó para defender un informe de su departamento (que Rusia denunció por partidista [16]) que acusaba al gobierno sirio de la mayoría de las violaciones de los derechos humanos. Pillai ha trabajado previamente en los tribunales internacionales creados para juzgar el genocidio de Ruanda y los crimenes de guerra en Yugoslavia, tribunales creados por occidente para encarcelar a sus oponentes; además, un forense del Tribunal Penal Internacional defiendió la veracidad del video, pero no tardó en comprobarse que era una burda falsificación [17].
Video de los "rebeldes" mostrando la voladura del hospital de Qusayr,con enfermos y personal sanitario dentro.
Pero más grave que las acusaciones de MSF y la Cruz Roja han sido sus omisiones, o verdades a medias: los rebeldes nunca son culpables de nada; de hecho, solo nos hemos enterado de las gravísimas violaciones de los derechos humanos (canibalismo incluido) por los rebeldes gracias a su exibicionismo y a YouTube, ya que las ONGs nunca han levantado la voz para denunciarles. Y es lógico que así sea, ya que si se supiese lo estrecho que son los lazos de las ONGs con los fundamentalistas en Siria se desataría una (merecida) ola de indignación. Un ejemplo es su colaboración en el frente: MSF defiende, orgullosa, el tener cinco hospitales en territorio rebelde, camuflados para que el gobierno no los localice [18], lo que no les ha impedido protestar cuando uno de esos hospitales ha sido alcanzado en un bombardeo [19]. Lo que MSF no dice es que esos hospitales no son para la población civil, sino que están levantados cerca del frente, para los heridos en combate [20]; de hecho, los civiles tienen prohibido usarlos [21]. Así, MSF colabora de manera indirecta pero fundamental en el esfuerzo de guerra y la logística de los ""rebeldes", igual que Israel, que además de apoyar militarmente a los "rebeldes" también ha levantado un hospital para ellos en los Altos del Golán [22], y ha declarado preferir una Siria fundamentalista [23]. Es necesario destacar que MSF normalmente actua con el consentimiento de los gobiernos, con dos o tres excepciones a lo largo de su historia; "casualmente", uno de esos casos fue Afganistán, donde MSF junto a Bernard-Henry Levy y otros intelectuales de salón apoyaron a guerrillas fundamentalistas creadas y financiadas por occidente, curas y terratenientes, en contra de un gobierno secular.
El hospital de campaña levantado por el ejército de Israel para curar a los fundamentalistas.

Las ONGs, parte del aparato propagandístico de los “rebeldes”

Más grave aún que el difundir mentiras es la participación activa de las ONGs en el suministro de los rebeldes. El control de los suministros es esencial para ganarse el apoyo de la población, por ello destruyen ellos las redes de suministro del gobierno. Según testimonios recogidos por la periodista Silvia Cattori en la provincia de Homs, la Cruz Roja ha entregado suministros a los islamistas que ocuparon Qusayr, y no a los civiles [24]. En Aleppo, cuando el Frente Al-Nusrah (afiliado a Al Qaeda, calificado por EEUU de organización terrorista y con un amplio historial de crimenes contra los civiles) logró hacerse en noviembre de 2012 con el control de los depósitos de harina gubernamentales, provocó un alza inmediata de los precios, lo se convirtió en un motivo de protesta contra ellos, que fueron acusados de corrupción [25]. La situación se logró superar gracias a la intervención de EEUU, que de manera discreta se encargó de suministrar harina a Al-Nusrah a través de USAID, según ha informado el Washington Post [26]; de esta forma, el gobierno de los EEUU colabora con una organización que considera terrorista y que, además, afirma formar parte de Al-Qaeda...

No solo EE.UU. ha decidido apoyar a los ´"rebeldes". MSF ha llegado incluso a pedir publicamente que se ignore el veto de Rusia en la ONU y se lance una intervención "humanitaria". El Dr. Berés, uno de los fundadores de MSF, pide "intervenir sin la luz verde de la ONU... o al menos, habría que armar seriamente (a los rebeldes)". Lo interesante de estas declaraciones es que Berét conoce bien a los rebeldes: meses más tarde, tras volver de Aleppo, Berés afirmó que la inmensa mayoría de los combatientes eran islamistas fundamentalistas, siendo extranjeros la mayor parte de ellos: "algunos eran franceses y completamente fanáticos sobre el futuro"... [27]. Esto no ha impedido que, a día de hoy, Berés (y MSF) sigan apoyando a los fundamentalistas...
Al-Nusra (Al-Qaeda) repartiendo pan en Aleppo, gracias a la ayuda de la USAID norteamericana.

NOTAS

 1  POLMAN, Linda (2008): "Die Mitleidsindustrie. Hinter den Kulissen internationaler Hilfsorganisationen"; HANCOCK, Graham (1989): "Lords of Poverty. The power, Prestige, and Corruption of the International Aid Business". La crítica hacia los paises occidentales no es tolerada, dando lugar incluso a la censura previa de publicaciones de las organizaciones humanitarias de la ONU, como el UNHCR: "En 1988... el Alto Comisionado para Refugiados, Jean-Pierre Hocke, ordenó la destrucción de todos los ejemplares de un número de la revista mensual de la agencia, con un coste de 50.000 dólares. Esto se hizo porque el número en cuestión era profundamente crítico con los procedimientos de asilo para refugiados de Alemania occidental y con las condiciones de vida en tres centros de recepción de refugiados en la república federal. El gobierno de Alemania occidental proporciona el 10% del presupuesto anual de UNHCR y por ello el comisionado consideraba que debía estar por encima de cualquier critica." (Hancock, p.103); The Guardian, 08.01.1988. 
 2  Ruanda es un perfecto ejemplo del papel nefasto de las ONGs: antes del genocidio que tuvo lugar en 1994, las ONGs apoyaron el sistema del apartheid contra los llamados tutsis, organizado con el apoyo de Francia y la Iglesia Católica, a cambio de participar en el gigantesco presupuesto para ayuda al desarrollo del país, nada menos que un 11% del PNB; UVIN, Peter (1998): "Aiding Violence: The Development Enterprise in Rwanda". Tras el genocidio ruandés, las mismas ONGs apoyaron la creación de gigantescos campos de refugiados en el antiguo Zaire (como el de Goma), oponiendose firmemente a su disolución, a pesar de que dichos campos estaban controlados por los responsables del genocidio, que utilizaban como rehenes a los refugiados de dichos campos; los campos servían además como bases para una guerrilla de corte genocida, que intentaba reconquistar el país. Cuando finalmente el ejército ruandés intervino militarmente, poniendo en marcha el regreso de los ruandeses a su país y desmantelando el aparato militar de los genocidas, las ONGs acusaron al ejército ruandés... de genocidio; GOUREVITCH, Philip (1998): "We wish to inform you that we will be killed with our families"; GOUTEUX, Jean-Paul (2006): "Apología de la balsfemia. El peligro de creer"; Amor y Rabia, Nros. 2 y 18; Sobre las ONGs y los campos de refugiados: "Rapport de l'Organisation de l'unité africaine (OUA) sur le génocide au Rwanda", Capítulo 19.
 3  El Mundo (05.03.2006), suplemento Crónica Nro. 540: "Permitanme que acuse a varias ONG".
 4  Este tema será tratado de manera monográfica en un próximo número de Amor y Rabia.
 5  Valga como muestra el caso de la ONU y sus organizaciones, como ACNUR: FRATTINI, Eric (2011): "ONU. Historia de una corrupción". Un análisis del proceso de alienación puede encontrarse en MARGOLIS, Eric (17.03.2012): "All colonial wars are alike".
 6  WIKIPEDIA, "Fourth Generation Warfare" (http://en.wikipedia.org/wiki/fourth_generation_warfare).
 7  KELLY, Kieran (18.03.2013): "The Guardian's Death Squad Documentary May Shock and Disturb, But the is Far Worse" (http://www.brussellstribunal.org/article_view.asp?id=841). Inglaterra también hizo lo mismo en su zona: Michael Keefer/Global Research (25.09.2005): "Were British Special Forces Planting Bombs in Basra?" (http://www.globalresearch.ca/were-british-special-forces-planting-bombs-in-basra/994).
 8  Wayne Madsen (09.2011): "U.S. Ambassador to Syria in charge of recruiting Arab/Muslim death squads" (http://www.infowars.com/u-s-ambassador-to-syria-in-charge-of-recruiting-arabmuslim-death-sqads/).  
 9  "Quizás la faceta más dramática de la lucha es una serie de asesinatos la pasada semana que ha acabado con la vida de cerca de una docena de profesores, doctores y delatores en un paroxismo de violencia que imita las vendettas sectarias que continuan dominando Iraq. A diferencia de los primeros días del alzamiento... el miedo está empezando a cambiar de dirección, mientras los insurgentes matan partidarios del gobierno y delatores... Uno de los asesinados fué el Dr. Hassan Eid, jefe de la cirugía torácica en el Hospital Nacional... fue disparado en la cabeza en frente de su casa cuando iba a trabajar" New York Times (11.10.2011): "Key Syrian City Takes On the Tone of a Civil War".
 10  "La población vive en una atmósfera envenenada por miedo de un tipo que no había visto desde bagdad en los peores momentos de la guerra civil sectaria de 2006-7". Patrick Coburn/The Independent (28.06.2013): "Return to Homs. An Atmosphere Poisoned By Fear". Publico (07.03.2012): "La responsable de la ONU se encuentra un barrio de Homs totalmente vacio".
 11  A mediados de 2011, provocaron el descarrilamiento de trenes de pasajeros en las proximidades de Homs [Al Arabiya (24.07.2011): "Syrian Train Derailed"] y destruyeron repetidamente el gaseoducto que atraviesa la ciudad ["Es el cuarto ataque contra el oleoducto de Homs desde el inicio del levantamiento...", Der Spiegel (03.01.2012): "Gas-Pipeline in der Provinz Homs explotiert"], por poner tan sólo dos ejemplos. También han sembrado el terror entre los empleados de la infraestructura civil mediante masacres, como la ocurrida el 7 de abril de 2012 contra 16 trabajadores de la compañia eléctrica siria, en Jandar, a 30 kilómetros al sur de Homs; incluso en OSDH, favorable a los "rebeldes" les ha imputado la autoría en dicha masacre (Algérie1 (07.08.2012): "16 Syriens massacrés par les rebelles islamistes à Homs".
 13  France24 (08.12.2012): "Pipeline explosion in Homs: 'This is collective punishment' ". Naturalmente, la televisión francesa acusa al gobierno de los atentados (!).
 14  Amnesty International (25.10.2011): "Health Crisis: Syrian Government Targets the Wounded and Health Workers". Franklin Lamb/Al-Manar (29.10.2011): "Confusing Syria with Libya? Fact checking AI’s 'hospitals investigation' ". Ver Nota 64, p.19.
 17  Marinella Correggia/Global Research (14.03.2012): "'The Most damning Video on Syria' is a Fake". Wikipedia, "Navi Pillay".
 18  Deutsche Welle (06.06.2013): "Targeted attacks on medical services in Syria".
 19  SKY News (27.05.2013): "Syria: British Doctor Killed In Hospital Attack".
 20  La importancia de MSF para los rebeldes es enorme: desde Junio de 2012 a Junio de 2013 han tratado  a 34.700 pacientes. MSF (06.2013): "Syrian Crisis Appeal".
 22  Haaretz (28.03.2013): "Israel operating field hospital along border with Syria"; una granada en el bolsillo de un paciente provocó un desalojo: The Times of Israel (06.06.2013): "Grenade found in pocket of Syrian hospitalized in Israel".
 24  "el 9 de Mayo, vi un convoy de la Cruz Roja... pregunté al conductor del convoy si necesitaban un intérprete... estaba encantado cuando me enteré de que ese convoy... iban a entregar suministros a los residentes de Qusair. Hoy a través de alguien que venía de Qusair me he enterado de que, para mi sorpresa, el convoy de la Cruz Roja ha descargado sus suministros directamente donde esas bandas nos atacan con sus armas" Silvia Cattori (09.02.2012): "Testimonio de un ciudadano sirio desde la ciudad de Homs". 
 25  New York Times (18.12.2012): "Rubble and Despair of War Redefine Syria Jewel"; Phillip Smyth/Middle East Voices (23.01.2013): "Syria’s Hunger Games"; Justin Vela/The National (13.02.2013): "Syria's Al Qaeda-linked militants win hearts by providing food". Curiosamente, desde el verano la prensa occidental acusaba al gobierno de bombardear panaderías [ver pag. 10], siguiendo el modelo libio de acusar al gobierno de los crimenes "rebeldes". Vease Human Rights Watch (30.08.2012): "Syria: Government Attacking Bread Lines".
 26  The Washington Post (14.04.2013): "U.S. feeds Syrians, but secretly".

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