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Noticias Amor y Rabia

Nos toman por idiotas

Published on: miércoles, 7 de diciembre de 2022 // ,


Por Rafael Poch de Feliu


5 de diciembre, 2022


 La población debe ser engañada para que consienta o, por lo menos, no se oponga a la guerra


Si se examina la edición de La Vanguardia del 1 de septiembre de 1939, el día que empezó la Segunda Guerra Mundial en Europa con la invasión alemana de Polonia, el lector se encontrará con el titular, “Un golpe de mano polaco degenera en lucha abierta con fuerzas alemanas”. Al día siguiente el corresponsal del diario en Berlín, Ramón Garriga, informa del inicio de la invasión alemana de Polonia como “contraataque alemán en respuesta a las agresiones de que han sido víctimas los soldados alemanes en los últimos días”. Pero junto a eso, en un pequeño recuadro, aquel 2 de septiembre se podía leer un informe, bien pequeñito, sobre “Las operaciones alemanas según los polacos” e incluso se daba cuenta de la “Proclama del Presidente polaco”. Es decir, dentro de los límites del periódico de un régimen aliado de los nazis, cada cual podía hacerse cierta composición de lugar y sacar sus propias conclusiones sobre lo que pasaba en realidad.


Ahora, para hacerse una idea de lo que ocurre en Ucrania, oficialmente una “invasión no provocada” iniciada en 24 de febrero que carece de un cuarto de siglo de antecedentes, hay que salirse de los medios de comunicación oficiales y establecidos, explorar en los alternativos, en la propaganda rusa y demás, y pese a esta yincana, no siempre te haces una idea clara de lo que ocurre.


En cualquier caso, si lo que nos dicen sobre esta guerra fuera la verdad, no haría falta que censuraran los medios rusos, ni las voces disconformes con la narrativa oficial incluso en las redes sociales, ni que las fábricas de propaganda de la OTAN, cuyo dominio de los think tanks y medios de comunicación occidentales ya es considerable (igual que en Rusia pero en sentido inverso), nos bendijeran con su primitiva buena nueva macartista.


Nafo/Ofan, un aparato de la OTAN que se presenta como iniciativa de la “sociedad civil”, divide por ejemplo en cinco grupos a los occidentales disconformes con el discurso oficial atlantista sobre la guerra a los que presenta como “apologetas del genocidio” supuestamente perpetrado por Rusia en Ucrania de acuerdo con la banalización del concepto practicada por los dos bandos. En esa galería de cómplices tenemos a:


1) los “comunistas”, que creen que Rusia es una especie de URSS,


2) los “antifascistas de izquierda”, que piensan que por tener ciertos problemas con neonazis, el gobierno y la sociedad nacionalista de Ucrania es nazi,


3) los “ultraderechistas” que simpatizan con los aspectos “fachas” del argumentario del Kremlin, 


4) los “cabezotas” que siempre llevan la contraria y que si leen en el periódico “blanco”, dicen, “Ajá, entonces es negro”, y 


5) los “pacifistas bobos”, con la flor en el macuto y la mirada perdida en un mundo ingenuo con el arco iris al fondo…. 


Según The Grayzone (1), esta simpática “organización de la sociedad civil” fue fundada por un polaco antisemita para recaudar dinero para la Legión georgiana, una milicia acusada de crímenes como la ejecución de prisioneros con asesinos convictos en sus filas.





La colaboración de la OTAN con la extrema derecha y su intenso recurso al terrorismo es un aspecto bien conocido y documentado de la historia europea (2) y lógicamente en el actual conflicto está adquiriendo suma actualidad.


Un estudio de la Universidad de Adelaida (Australia) sobre los tweets de la guerra de Ucrania (3), constata que estamos sumidos en una masiva campaña de desinformación en las redes sociales. El estudio examinó cinco millones de tweets generados en las primeras semanas de la invasión rusa y revelaba que el 80% de ellos fueron generados en “fábricas” para la propaganda. El 90% de esos mensajes fabricados se lanzaron desde cuentas pro ucranianas y solo el 7% desde fábricas rusas. Para hacerse una idea, el primer día de la guerra se generaron desde esas fábricas hasta 38.000 tweets por hora bajo la etiqueta (hashtag) “yo estoy con Ucrania”.


“Luchamos con la comunicación, esto es una pelea, hay que conquistar las mentes”, decía en octubre Josep Borrell en un discurso galvanizador de embajadores de la Unión Europea demasiado mansos y vagos, según sus palabras. Y como hay que “conquistar las mentes” es necesario simplificar el mensaje y convertir una película compleja en un guion hollywoodense de buenos y malos para niños. Algunos ejemplos:


■ Según la Agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR) hay 2,3 millones de refugiados ucranianos en Europa Central/Oriental, entre ellos 1,5 millones en Polonia, además de alrededor de un millón en Alemania. También hay 2,8 millones en Rusia, el país que más ha recibido, pero estos últimos son frecuentemente presentados como “deportados” por la narrativa de Kíev y raramente mencionados como seres humanos en apuros en los medios de comunicación occidentales (este documental (4) de Katerina Gordeyeva que entrevista a refugiados de Mariupol en Varsovia, Berlín, Moscú, Rostov, Lvov y otras ciudades, ofrece el panorama de una realidad compleja).


■ Las maniobras nucleares rusas son presentadas como “chantaje de Putin”, las de la OTAN (“Defender”) como “muestra de la credibilidad de la Alianza”.


■ Cuando Amnistía Internacional dice que también el ejército ucraniano comete crímenes de guerra, el asunto se tapa discretamente, incluida la airada reacción del gobierno de Kiev castigando a la organización negándole acceso y exigiendo rectificaciones. Algo parecido ocurre con los desaparecidos, silenciados, detenidos o asesinados miembros de la izquierda ucraniana, las fuerzas políticas ilegalizadas, medios de comunicación cerrados, la represalias contra “colaboracionistas” en los territorios reconquistados, etc.





■ El Organismo internacional para la energía atómica (OIEA), denuncia, con buena razón, los peligros que rodean a la central nuclear de Zaporozhie, pero no aclara quién bombardea los alrededores de esa central que está ocupada por el ejército ruso. El hecho de que, como en tantas otras “organizaciones internacionales” el paquete mayoritario de acciones de esa organización lo tengan los países occidentales, determina la falta de claridad de las denuncias de su presidente, el argentino Rafael Grossi, sobre la evidente autoría de los bombardeos de esa central.


■ Cuando en agosto se comete un atentado en Moscú que mata a una joven periodista de derechas, Daria Dúgina, hija de un marginal filósofo ultra, Aleksandr Dugin, que según la leyenda occidental tiene gran influencia en el Kremlin (la relevancia de la ideología en este conflicto forma parte de dicha leyenda), eso no es “terrorismo”.


■ Cuando en septiembre se destruyen los gaseoductos rusos que abastecían a Alemania, que ya fueron objeto de un atentado de la CIA (5) en los inicios de la cooperación gasística entre la URSS y Alemania en la década de los ochenta (desde Rusia se ha cuestionado la existencia de dicho atentado, ya que ni hay pruebas de la explosión ni el sistema gasístico ruso estaba digitalizado por aquel entonces; además, de su supuesta existencia se supo a través del libro "At the Abyss: An Insider's History of the Cold War" de un antiguo alto cargo de la CIA, que se enriqueció con el escándalo al hacer que aumentaran sus ventas, AyR), y eso ocurre en el Báltico, seguramente la región marítima del mundo más controlada por la OTAN y poco después de que comenzaran las manifestaciones en Alemania para restablecer ese flujo, se diluye el debate sobre la autoría, el gobierno alemán niega explicaciones a sus diputados alegando razones de “bienestar público” (Staatswohl) y el periodismo atlantista se hace el tonto hablando de “misterio” o señalando directamente a Rusia como autora de los atentados.


■ Cuando en octubre, tras el atentado del día 8 contra el puente de Crimea (6 muertos) y los reveses militares en el frente, Rusia comenzó a lanzar oleadas de misiles y drones contra Ucrania, los ataques se describen como “indiscriminados contra civiles” (Biden). En el primer ataque los ochenta misiles rusos lanzados ocasionaron 17 muertos y en el de 18 de noviembre (96 misiles) 15 muertos, según informes ucranianos. Mientras Rusia explicó que los ataques se dirigieron contra la red eléctrica y puntos de mando, el Wall Street Journal informó que “la mayoría de los ataques golpearon subestaciones eléctricas y otros objetivos fuera de los centros urbanos y distantes de residencias civiles”. El mismo diario mencionaba, en su edición del 2 de diciembre, consideraciones que no aparecen en la prensa española y que son raras en la europea: “los ataques son parte de una estrategia rusa para desmoralizar a la población y forzar a los gobernantes a la capitulación, señaló el jueves el Ministerio de Defensa británico. Sin embargo, como el Kremlin no empleó esa estrategia desde el principio de la guerra, sus efectos están siendo menos eficaces”. La consideración llama la atención indirectamente sobre la “superioridad” de la estrategia occidental: para hacerse una idea en los primeros días de la guerra de Irak de 2003 la campaña de misiles contra Bagdad y otras ciudades, llamada “shock y pavor” (“Shock & Awe”) ocasionó 6700 muertes, según estimaciones americanas.


Independientemente de esa menor “eficacia” rusa en decisión y mortandad, los ataques son ciertamente criminales y sus efectos devastadores para la población civil: el 23 de noviembre, el 70% de la capacidad eléctrica ucraniana fue barrida por los ataques rusos, con los efectos sobre la población civil que nuestros medios de comunicación documentan con detalle. ¿Cual es la justificación? El ministro de exteriores, Sergei Lavrov la ofreció en su conferencia de prensa del 1 de diciembre. “Las infraestructuras eléctricas ucranianas proporcionan potencial de combate a las fuerzas armadas de Ucrania, a los batallones nacionalistas, y de ellas depende la entrega de una gran cantidad de armas que Occidente suministra a Ucrania para matar rusos”. ¿A nadie le suena el razonamiento?





El 25 de mayo de 1999, en Bruselas, al infame Jamie Shea (6), portavoz de aquella OTAN de Javier Solana, un periodista le preguntó, “ustedes dicen que solo están atacando objetivos militares, entonces ¿por qué están privando al 70% del país (Serbia), no solo de electricidad, sino también de suministro de agua?”. La respuesta fue exactamente la misma que la de Lavrov: “Por desgracia la electricidad alimenta los sistemas de control y puntos de mando. Si el Presidente Milosevic quiere que su población tenga agua y electricidad lo único que tiene que hacer es aceptar las cinco condiciones de la OTAN (la capitulación), mientras no lo haga continuaremos atacando esos objetivos que suministran electricidad a sus fuerzas armadas. Si eso tiene consecuencias para los civiles, es su problema”.


■ ¿Está Rusia suministrando viagra a sus tropas para llevar a cabo violaciones en Ucrania?. La Representante Especial sobre la Violencia Sexual en Conflictos de la ONU, Pramila Patten, dijo en octubre a la agencia Afp que esa leyenda, estrenada en junio de 2011 en Libia por la propaganda atlantista en la guerra contra Gadafi, era una “estrategia militar” rusa, pero en noviembre confesó que no tenía la menor prueba de ello.


La simple realidad es que nos toman por idiotas. El análisis de la guerra de Ucrania que no tenga en cuenta las provocaciones occidentales que la propiciaron, que no parta de su génesis de treinta años y de sus responsabilidades, sobre las que lo más moderado que podemos decir es que son compartidas, es mera literatura infantil propagandística. Por desgracia ese es el medio ambiente informativo en el que estamos inmersos.


“Fundamentalmente, la gente no quiere guerra, la población debe ser engañada para que consienta, o por lo menos no se oponga a la guerra”, explicaba hace unos años Julian Assange, el periodista que denunció crímenes enormes y lleva por ello diez años recluido y más de mil días aislado en una celda de alta seguridad de tres metros cuadrados, en condiciones que el relator de la ONU en la materia describe como tortura, y pendiente de que le extraditen a Estados Unidos donde le esperan un juicio injusto – porque la ley de espionaje que le acusa impide alegar cualquier consideración sobre los crímenes denunciados y la libertad de información – y 175 años de cárcel. Obviamente, la consideración de Assange es válida para los dos bandos de esta guerra, pero de lo que aquí se habla es del nuestro, del pienso con el que cada día nos alimentan espiritualmente nuestros “informadores”.


NOTAS


(1) The Grayzone (20.10.2022): How the pro-Ukraine NAFO troll operation crowd-funds war criminals.

(2) Rafael Poch de Feliu (02.04.2017): Bommeleeër, la novela negra de Luxemburgo.

(3) Peter Cronau (Declassified Australia, 03.11.2022): Massive Anti-Russian 'Bot-Army' exposed by Australian researchers. El análisis: Bridget Smart, Joshua Watt, Sara Benedetti, Lewis Mitchell y Matthew Roughan (Cornell University, 15.08.2022): #IStandWithPutin versus #IStandWithUkraine: The interaction of bots and humans in discussion of the Russia/Ukraine war, PDF.

(4) Katerina Gordeyeva (YouTube, 17.07.2022): «Человек и война» // «Скажи Гордеевой».

(5) Der Standard (09.03.2004): CIA verursachte mittels Software Pipeline-Explosion in Sowjetunion 1982. Geheimdienst spielte Moskau bewusst fehlerhafte Software zu.

(6) Rafael Poch de Feliu (20.03.2019): "La mentira de Kosovo en Alemania".

Sólo es una "teoría de la conspiración" cuando se acusa al gobierno de EEUU

Published on: sábado, 8 de octubre de 2022 // ,


Por Caitlin Johnstone


4 de octubre de 2022


La clase política y los medios de comunicación occidentales han desestimado como "teorías de la conspiración" todas las afirmaciones de que Estados Unidos es probablemente responsable del sabotaje del mes pasado de los gasoductos Nord Stream, incluso mientras lanzan exactamente las mismas acusaciones contra Rusia sin utilizar nunca ese término. Lo que probablemente dice mucho sobre la forma en que se ha utilizado esa etiqueta a lo largo de los años, si se piensa en ello. 


Fuga de gas del gasoducto Nord Stream 2 (imagen tomada por un F-16 danés)


En una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU el viernes (1), el enviado estadounidense Richard Mills acusó repetidamente a Rusia de promover "teorías conspirativas" en sus acusaciones de Nord Stream contra Estados Unidos, diciendo:


"Nuestros colegas rusos han decidido instrumentalizar la reunión del Consejo de Seguridad para difundir teorías conspirativas y desinformación. Es importante que utilicemos esta reunión no para fomentar teorías conspirativas, sino para centrar nuestra atención en la flagrante violación de la Carta por parte de Rusia y en sus crímenes en Ucrania". Estados Unidos niega categóricamente cualquier implicación en este incidente y no hay justificación para que la delegación rusa plantee teorías conspiratorias y desinformación masiva en este Consejo".


A continuación, Mills dedica el resto de su intervención a insinuar que en realidad fue Rusia quien perpetró los ataques, mencionando la palabra "infraestructura" no menos de nueve veces en sus argumentos para establecer que en Ucrania, Rusia tiene un historial de ataques a infraestructuras civiles críticas similares a los oleoductos. 


Mills dice:


"El sabotaje de infraestructuras críticas debería preocuparnos a todos. En el contexto de la agresión de Rusia contra Ucrania, hemos visto numerosos ataques rusos que han dañado infraestructuras civiles. Fuimos testigos de cómo Rusia se apoderó imprudentemente del control de la mayor central nuclear de Europa, con el riesgo de una catástrofe nuclear en Europa. Hemos visto innumerables ataques que han destruido infraestructuras eléctricas civiles. A pesar de los esfuerzos que hemos escuchado hoy para distraernos de la verdad, para distribuir más desinformación y teorías un poco descabelladas, los hechos sobre el terreno en Ucrania hablan por sí mismos".



Business Insider ha publicado un nuevo artículo titulado "El sabotaje de los gasoductos fue un 'disparo de advertencia' de Putin a Occidente, y debería prepararse para más subterfugios, advierten los expertos rusos" (2). Los "expertos" en cuestión son los siguientes:


▪ El ex director de la CIA John Brennan, que fue sorprendido espiando a los legisladores estadounidenses y mintiendo sobre ello (3) durante la investigación del Senado sobre las prácticas de tortura de la CIA.


▪ La veterana de la inteligencia estadounidense Andrea Kendall-Taylor, que ahora es miembro principal (4) del grupo de reflexión belicista (5) Center for a New American Security, cuyos principales donantes son el Pentágono y el fabricante de armas Northrop Grumman (6).


▪ Cynthia Hooper, profesora de historia en el College of the Holy Cross.


Eso es todo; esos son todos los expertos. Dos belicistas mentirosos y una profesora de historia. 


En ninguna parte del artículo de Business Insider aparecen las palabras "conspiración" o "teoría". Contrasta esto con el reciente artículo de Associated Press titulado "Los rusos impulsan una teoría infundada que culpa a Estados Unidos de la rotura del oleoducto" (7), en el que se ponía tanto empeño en hacer pasar las acusaciones de sabotaje del Nord Stream por parte de Estados Unidos como una disparatada teoría de la conspiración que la enmarcaba como algo que sólo creen los sectarios de QAnon. AP escribió:


"La sugerencia de que Estados Unidos causó el daño estaba circulando en foros en línea populares entre los conservadores estadounidenses y los seguidores de QAnon, un movimiento de teoría de la conspiración que afirma que Trump está luchando una batalla contra una secta satánica de tráfico de niños que controla los eventos mundiales.



Una y otra vez vemos cómo se aplica el peyorativo "teoría de la conspiración" a las acusaciones contra una nación pero no contra la otra, a pesar de que se trata exactamente de la misma acusación. Ambas son teorías de la conspiración por definición: son teorías sobre una supuesta conspiración para sabotear los oleoductos rusos. Pero la clase política/mediática occidental aplica sistemáticamente esa etiqueta a una y nunca a la otra. 


Aquí hay un enlace a otro artículo de Business Insider (8) que aplica la etiqueta de "teoría de la conspiración" a las acusaciones de sabotaje del Nord Stream de Estados Unidos. Aquí hay uno de The Independent (9) que hace lo mismo. Aquí hay uno del The Washington Post (10). Aquí hay uno de Newsweek (11). Aquí hay uno de Vox (12). Aquí hay uno del Think Tank The Atlantic Council (13). Aquí hay uno del Think Tank Brookings Institution (14). Aquí hay uno de Media Matters for America (15), fundado por el grupo de presión Center for American Progress. 


¿Entiendes el mensaje? ¿Recibes el mensaje alto y claro? Acusa a Estados Unidos de sabotear los oleoductos Nord Stream y se le llamará teoría de la conspiración. Acusa a Rusia de hacer exactamente lo mismo y se le llamará noticia. 


Y, por supuesto, al señalar este doble rasero caricaturesco no pretendo sugerir que ambas teorías estén igualmente bien probadas. No se esperaría que lo estuvieran en una contienda en la que una de las partes ha hecho sabotear su propia infraestructura energética. 



Por ejemplo, está el hecho de que el Secretario de Estado Antony Blinken dijo explícitamente que el sabotaje de los gasoductos que llevan gas ruso a Alemania ofrece una "tremenda oportunidad" para acabar con la dependencia de Europa de la energía rusa (16). También está el hecho de que un estudio encargado por el Pentágono en 2019 por la RAND Corporation sobre cómo sobrepasar y debilitar a Rusia nombra explícitamente que los Estados Unidos se beneficiarían de detener el Nord Stream 2 (17). También está el hecho de que tanto el presidente Biden como su subsecretaria de Estado para Asuntos Políticos, Victoria Nuland, dijeron explícitamente que el Nord Stream 2 se acabaría si Rusia invade Ucrania, el hecho de que EE.UU. impuso sanciones a las empresas que construyeron Nord Stream 2 (18), el hecho de que la exsecretaria de Estado Condoleezza Rice haya sido grabada diciendo que EEUU quiere que los europeos sean más dependientes de la energía de América del Norte que de los gasoductos de Rusia (19), el hecho de que Alemanias acababa de exigir airadamente el fin de las sanciones dirigidas por EEUU a Rusia y la reapertura del gas Nord Stream (20), el hecho de que las fuerzas navales de EEUU hayan realizado recientemente ejercicios con vehículos submarinos no tripulados justo en el lugar donde fueron atacados los gasoductos (21), el hecho de que se hayan encontrado vehículos submarinos no tripulados con cargas explosivas cerca de los gasoductos rusos en el pasado (22), el hecho de que Polonia acaba de inaugurar, literalmente, un gasoducto que transportará gas desde Noruega a través de Dinamarca y el Mar Báltico (23), el hecho de que, según se informa, se grabaron helicópteros militares estadounidenses viajando entre los puntos de explosión y a lo largo del gasoducto Nord Stream 2 poco antes de las explosiones (24), y el hecho de que la CIA tiene un historial conocido de voladuras de gasoductos rusos (25). 


Pero claro, si crees que Estados Unidos podría tener alguna mínima responsabilidad en este ataque, eres un loco teórico de la conspiración y no te diferencias de los seguidores de la teoría QAnon que creen que los pedófilos adoradores de Satán gobiernan el mundo. 


Bien, imperio. Mensaje recibido. Aunque me hace preguntarme sobre algunas de esas otras "teorías conspirativas" que nos has dicho que ignoremos.


NOTAS


(1) United States Mission to the United Nations (30.09.2022): Remarks at a UN Security Council Meeting on Leaks in the NordStream Pipeline.

(2) Business Insider (03.10.2022): The sabotage of gas pipelines were a 'warning shot' from Putin to the West, and should brace for more subterfuge, Russia experts warn.

(3) Trevor Timm (The Guardian, 31.07.2014): CIA director John Brennan lied to you and to the Senate. Fire him This article is more than 8 yea.

(4) CNAS: Andrea Kendall Taylor.

(5) Caitlin Johnstone (16.05 2022): Pentagon-Funded Think Tank Simulates War With China On NBC.

(6) CNAS: CNAS Supporters.

(7) AP News (30.09.2022): Russians push baseless theory blaming US for burst pipeline.

(8) Business Insider (30.09.2022): How wild and baseless claims that Biden blew up the Nord Stream pipelines moved seamlessly between Tucker Carlson and the Kremlin.

(9) Business Insider (30.09.2022): How wild and baseless claims that Biden blew up the Nord Stream pipelines moved seamlessly between Tucker Carlson and the Kremlin.

(10) The Washington Post (30.09.2022): West rejects Putin's claim it sabotaged Baltic gas pipelines.

(11) Newsweek (03.10.2022): Marjorie Taylor Greene Pushes Theory Putin Not Behind Nord Stream Sabotage.

(12) Vox (28.09.2022): The Nord Stream pipeline sabotage, explained.

(13) Atlantic Council (03.10.2022): How the West can thwart the next energy pipeline attack.

(14) Brookings Institution (03.10.2022): U.S. podcasters spread Kremlin narratives on Nord Stream sabotage.

(15) Media Matters (30.09.2022): Right-wing media Nord Stream conspiracy theories echo Russia.

(16) antiwar.com (02.10.2022): Blinken Says Nord Stream Sabotage Is a ‘Tremendous Opportunity’.

(17) Aaron Maté (Twitter, 0310.2022): A 2019 study by the US government-funded RAND Corporation examined the optimal means for "Overextending and Unbalancing Russia."   Of the many "options" for "extending Russia economically", RAND found, "A first step would involve stopping Nord Stream 2"; RAND Corporation (2019): Overextending and Unbalancing Russia.

(18) Reuters (24.02.2022): U.S. slaps sanctions on company building Russia's Nord Stream 2 pipeline.

(19)  antikriegtv2 (YouTube, 17.05.2014): Condoleezza Rice: Gas und Ölkrieg gegen Putin.

(20) Radio Genova / @RadioGenova (Twitter,  26.09.2022) Thousands of people in Gera in Germany against Olaf Scholz's policy and the explosion of energy and gas prices. They demand an end to sanctions on Russia and the reopening of the Nord Stream 2 gas pipeline. Demonstrations also in other German cities but EU media censors them.

(21) @VelociTom (Twitter, 27.09.2022): “Experimentation was conducted off the coast of Bornholm, Denmark”; Sea Por Magazine (14.06.2022): BALTOPS 22: A Perfect Opportunity for Research and Resting New Technology.

(22) Max Blumenthal / @MaxBlumenthal (Twitter, 29.09.2022): From 2015: "An armed remote controlled mine disposal vehicle has been found near a Russian gas pipeline a few kilometers east of the Baltic island of Öland... the vehicle is armed with an explosive charge used to dispose of naval mine."; Sveriges Radio (07.11.2015): Armed mine disposal vehicle found near gas pipeline in the Baltic Sea.

(23) Teller Report (27.09.2022): Poland inaugurates strategic new gas pipeline with Norway.

(24) Moon of Alabama (28.09.2022): Whodunnit? - Facts Related to The Sabotage Attack On The Nord Stream Pipelines.

(25) The Telegraph (28.02.2014): CIA plot led to huge blast in Siberian gas pipeline.

El festival de Eurovisión: la más importante herramienta de comunicación creada por la OTAN en la guerra fría

Published on: domingo, 15 de mayo de 2022 // ,

por Juanjo Crespo


8 de septiembre de 2015


Cuando era pequeño, lo que más me gustaba de Eurovisión eran las votaciones. Me alucinaba ver como el presentador –el mítico José Luis Uribarri- sabía lo que iba a votar cada país, no sólo por la canción, sino por la Historia y las circunstancias políticas.


¿Hasta donde llega el vínculo entre el festival de Eurovisión y la geopolítica? Para responder a esta pregunta tendréis que acompañarme hasta el Palacio de Chaillot en París, famoso porque en él se firmó la declaración Universal de los Derechos Humanos a finales de 1948.


Lo que no se sabía de ese palacio, hasta hace unos meses, es que pocos años después de aquella importantísima firma, allí hubo una serie de reuniones de la OTAN fruto de las cuales nació el festival de Eurovisión. Os lo voy a contar.


La última semana de enero de 1955 se reunió en el Palacio de Chaillot el Comité de Cultura e Información Pública de la OTAN. El motivo era recabar ideas para mejorar las relaciones culturales entre naciones que, una década atrás, estaban pegándose tiros.


El reto para los miembros de ese comité era ver cómo convencer a los ciudadanos europeos para que, no sólo se conocieran entre ellos, sino que también se reconocieran como miembros de una familia más amplia.


El 28 de enero de 1955, último día de la reunión y ya casi haciendo las maletas para volver a sus países, los miembros del comité recibieron al director de la Radiodiffusion-Télévision Française, quien les habló de un proyecto que junto con la BBC, estaban intentado desarrollar: Eurovisión.


Se trataba de unir, en una única señal, televisiones de distintos países europeos. Incluso les mostró un mapa con los enlaces (de cable o radio) que técnicamente eran necesarios establecer.





Aquello impresionó a los miembros del comité y, sin ellos sospecharlo aún, cambió la Historia de Europa.


El 30 de noviembre de 1955, el mismo comité volvió a reunirse, en el mismo castillo. En esta ocasión, el motivo fue la posible creación del “Festival Musical de la Alianza Atlántica”: una cita para oír a distintas bandas de música de varios países de la OTAN.


El acta de la reunión, recoge la recomendación de una fecha concreta para la primera edición del festival: abril de 1956.


Llegamos, el 17 de febrero de 1956, a una tercera reunión (mismo comité y mismo castillo) donde se siguió discutiendo sobre la realización del “Festival Musical de la Alianza Atlántica”. Esta acta –en su día secreta- recoge un dato que luego rescataremos: se decidió que en cada festival se interpretaran de 12 a 14 temas.


Sin embargo, esto no fue lo más importante de esta tercera reunión, no.


El párrafo “clave” del acta de la reunión recoge que el servicio de información de la OTAN contactó con la BBC para ver si era posible usar la red de Eurovisión para dar difusión al festival. La respuesta de los dirigentes de la cadena británica no deja dudas: ese tipo de festival era exactamente lo que estaban buscando para mostrar en la nueva red.


El resto de la historia ya la sabéis. Las 14 canciones que la OTAN ideó para el “Festival Musical de la Alianza Atlántica” en abril de 1956, sonaron con un mes de retraso: en mayo de ese año, se celebró el primer festival de Eurovisión.


Me imagino a los holandeses –por ejemplo-, disfrutando con los acordes de una canción alemana, cuando aún debía retumbar el vuelo de los aviones Stuka bombardeando las iglesias de Rotterdam.





En fin, que la OTAN consiguió lo que estaba buscando desesperadamente: una herramienta de comunicación a gran escala. Millones de europeos viendo a la vez las mismas imágenes, oyendo las mismas notas y sintiendo las mismas emociones.


Millones de europeos unidos, sólo unas horas es verdad, pero unidos. Ahora lo vemos como algo normal, pero no lo era en la Europa de los años 50.


¡Ah! Se me olvidaba una fecha para acabar esta historia: el 16 de enero de 2015. Sí, sí…., ya sé que es hace poco, no me he equivocado.


Ese día la OTAN desclasificó y subió a la red más de 23.000 documentos que en su día fueron secretos. Así he podido descubrir, y luego contaros, cómo la Alianza Atlántica encontró en la música el modo de unir a un continente roto: los acordes del festival de Eurovisión cosieron sus heridas.


Y ahora, la pregunta que todos os estáis haciendo: pero ¿y quién ganó? Pues quién va a ser…, el único país que podía ganar sin que nadie pensara que había ganado el del “otro bando”.


Ganó Suiza. Qué raro ¿verdad?


¿Es la masacre de Bucha una operación de bandera falsa ucraniana?

Published on: lunes, 11 de abril de 2022 // ,

por Larry Johnson


Bucha es el último objeto brillante que los gatos occidentales persiguen sin pensar, sin tomarse el tiempo para pensar críticamente sobre lo que Rusia está haciendo realmente sobre el terreno. La invasión de Rusia el 24 de febrero no fue un ataque militar clásico. ¿Que quiero decir con esto? Si Rusia tuviera la intención de conquistar y subyugar a Ucrania sin tener en cuenta el destino de los civiles ucranianos, habría lanzado misiles y ataques aéreos masivos en todas las principales ciudades, puentes, aeródromos, vías férreas y sistemas de comunicación. No lo hizo. Y no es sólo mi opinión.

La primera fase de la operación militar especial de Rusia consistió en lo siguiente:

• Introdujo en Ucrania tropas y columnas blindadas desde tres direcciones: norte, este y sur.

• Desplegó solo 200.000 soldados mientras mantenía reservas clave dentro de Rusia a lo largo de la frontera con Ucrania contra un ejército ucraniano estimado en 600.000.

• Evitó atacar los sistemas de comunicación dejando las redes de telefonía celular e Internet prácticamente intactas.

• Tomó el control de la planta de energía nuclear más grande de Europa, la planta de energía nuclear de Zaporizhzhya, pero mantuvo el suministro de electricidad.

• Llevó a cabo ofensivas apoyadas por las Repúblicas Populares de Lugansk y Donetsk contra las fuerzas ucranianas en el este.

• Rodeó poco a poco a Kiev desde el norte, pero no libró ninguna batalla clave para ocupar las ciudades periféricas.

• Destruyó los sistemas de radar terrestre, los aeródromos clave y las bases militares de Ucrania en el oeste del país con misiles de precisión.

• Selló la costa sur de Ucrania con la Armada rusa.

• Lanzó un asalto a Mariupol, un puerto ucraniano clave en el sur, y aniquiló sistemáticamente al batallón neonazi Azov (Rusia ahora controla todo Mariupol, excepto la planta de acero, y continúa eliminando metódicamente a los defensores que quedan).

El efecto inmediato de esta operación dividió y congeló al ejército ucraniano en cuatro regiones geográficas: norte, sur, este y oeste. Durante las dos primeras semanas, los ucranianos y la OTAN no sabían dónde caería el mayor golpe de Rusia. El éxito inicial de Rusia al eliminar la Fuerza Aérea de Ucrania como unidad efectiva de combate y la destrucción de bases militares clave y depósitos de combustible hizo imposible que Ucrania enviara refuerzos al Donbás y Mariupol.

Durante la semana pasada, Rusia efectuó un redespliegue táctico de las fuerzas que originalmente rodeaban Kiev. Se informa que esas unidades se movieron hacia el oeste y es probable que se utilicen como fuerza de bloque que será parte de un esfuerzo más amplio para derrotar a la mayor parte del Ejército de Ucrania que ahora está virtualmente rodeado en el este del Donbás.

Con su capacidad limitada para mover tropas o reabastecer a las fuerzas de primera línea, Ucrania se basa en la propaganda y la guerra de información para tratar de debilitar a Rusia y atraer a la OTAN para que se una a la refriega. Aquí hay un buen resumen de estos esfuerzos cortesía de Nighvision :

• Por ejemplo, cuando salió a la luz el video de la tortura de los prisioneros de guerra rusos, fue Ucrania la que gritó que era “falso” hasta que días después, todas las “autoridades” occidentales se vieron obligadas a admitir que era real.

• Cuando se produjo la bandera falsa del hospital de maternidad en Mariupol, los seguidores de Kiev culparon a Rusia y, una vez más, se demostró que Rusia tenía la razón cuando la joven embarazada que estuvo internada en el centro publicó una entrevista en la que refutaba por completo las mentiras ucranianas y afirmaba que no solo los soldados ucranianos convirtieron el hospital en un cuartel, sino que también robaban la preciada comida de las mujeres embarazadas y luego bombardearon el hospital ellos mismos.

• Cuando Ucrania afirmó que Rusia bombardeó un centro comercial civil "inocente", poco después el ministerio de defensa ruso publicó videos detallados que muestran precisamente cómo las fuerzas de Ukrop colocaron la artillería móvil en el estacionamiento de dicho 'centro comercial'.

• Cuando el ejército ucraniano afirmó que Rusia intentó volar la planta nuclear de Zaporizhzhia, las imágenes de seguridad mostraron que tras la llegada de fuerzas de seguridad rusas, se lanzó un misil desde las posiciones del ejército ucraniano contra uno de los edificios administrativos de la planta.

• Cuando un famoso periodista estadounidense fue asesinado en Irpin, justo en las afueras de Kiev, hace un mes, y todos los simpatizantes ucranianos acusaron a Rusia, todo el incidente fue barrido rápidamente debajo de la alfombra cuando el propio amigo/compañero del periodista en una entrevista declaró que fue el ejército ucraniano quien les disparó, soldados en un puesto de control del ejército ucraniano situado a millas de distancia de las fuerzas rusas más cercanas.

A principios de la guerra, muchos en Occidente fueron engañados estafados con la historia de un destacado piloto ucraniano que supuestamente derribó siete aviones de combate rusos. También era mentira:

En un video ampliamente compartido, el Fantasma de Kiev persigue a un avión ruso y luego lo derriba. En ucraniano, una voz dice: “Ahí hay un avión. Ahí hay otro. Está a punto de estrellarse".

Es una secuencia del videojuego Digital Combat Simulator World. “Estas imágenes son de DCS, pero sin embargo se ha hecho por respeto al 'Fantasma de Kiev'”, escribe la persona que subió el video a YouTube el 24 de febrero, usando una transliteración alternativa para la capital de Ucrania. “Si es real, que Dios esté con él; si es falso, rezo por más como 'él'”. Un portavoz de Digital Combat Simulator World  ha confirmado a la agencia de noticias Reuters (1) que las imágenes son, de hecho, del juego.

Un informe en video de Gonzalo Lira demuestra sin lugar a dudas que Ucrania está montando videos de propaganda que muestran la supuesta destrucción de tanques rusos. Los cascos de los tanques humeantes son en realidad vehículos ucranianos. Propaganda BTFO ("blown the fuck out", argot estadounidense de propaganda mostrando alguien siendo aplastado, AyR) (2).

Esto nos lleva a la última “atrocidad” que Ucrania insiste fue llevada a cabo por Rusia: Bucha, un suburbio de Kiev. Aquí está lo que cuenta al respecto The Guardian (3):

Cuando las columnas blindadas ucranianas entraron en Bucha, una ciudad al noroeste de la capital, encontraron calles bloqueadas por tanques y vehículos militares rusos incendiados, y sembradas con los cuerpos de civiles que, según los lugareños, habían sido asesinados por las fuerzas invasoras sin que mediara provocación alguna.

Aquí está el problema. Bucha fue declarada 'completamente liberada' de las tropas rusas por su alcalde el jueves 31 de marzo (4). Todos los muertos que yacen en las calles llevan un brazalete blanco, que usan los ucranianos para indicar a las tropas rusas que no respaldan al ejército ucraniano.




Si la ciudad fue liberada el 31 de marzo, ¿por qué los cuerpos siguen tirados tres días después? ¿Por qué no fueron recogidos por sus parientes afligidos? Este informe está teniendo el efecto predecible en Occidente: los expertos y los políticos exigen una respuesta militar de la OTAN. Rusia no se inmuta por este última dardo propagandístico; ha convocando una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU para presentar pruebas que refuten la acusación.

Un último punto, el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky le dijo a Bret Baer de Fox News que el batallón neonazi Azov se ha "integrado completamente" en el ejército ucraniano (5).

Ian Miles Cheong@stillgray Bret Baier le preguntó a Zelensky sobre el Batallón Azov disparando a prisioneros de guerra rusos. ¿La respuesta de Zelensky? "Ellos son lo que son". Zelensky también afirma que algunos fueron procesados ​​después de 2014 y condenados a prisión. No menciona que esas condenas fueron anuladas. 


Ahí lo tienen: un presidente judío que apoya a una unidad militar neonazi que quiere librar a Ucrania de los judíos. Si quieres leer más sobre Azov entra aquí.

NOTAS

(2) Gonzalo Lira (YouTube, 02.04.2022): Propaganda BTFO.
(3) The Guardian (03.04.2022): ‘They were all shot’: Russia accused of war crimes as Bucha reveals horror of invasion.(5) Ian Miles Cheong / @stillgray (Twitter, 02.04.2022): Bret Baier asked Zelensky about Azov Battalion's  shooting of Russian POWs. Zelensky's answer? "They are what they are." Zelensky also claims that some were prosecuted after 2014 and given prison sentences. He doesn't mention that those convictions were overturned (ENLACE).

EEUU tiene un problema con la libertad de expresión

Published on: jueves, 7 de abril de 2022 // ,


por el Consejo Editorial del New York Times


A pesar de toda la tolerancia y la ilustración que reclama la sociedad moderna, los estadounidenses están perdiendo un derecho fundamental como ciudadanos de un país libre: el derecho a decir lo que piensan y expresar sus opiniones en público sin temor que les hagan avergonzarse o ser rechazados.

Este silenciamiento social, esta pérdida de pluralidad de opiniones en EEUU, ha sido evidente durante años, pero hacerlo frente provoca aún más miedo. Se siente como un tercer rail, peligroso (esta expresión en EEUU hace referencia al tercer rail del metro en EEUU, que está cargado de electricidad y puede electrocutar a quien lo toque, y también se usa para referirse a un tema considerado por los políticos como demasiado controvertido para discutir, AyR). Y para una nación fuerte y una sociedad abierta, eso es peligroso.

¿Cómo ha sucedido esto? En gran parte, se debe a que la izquierda y la derecha están atrapadas en una espiral destructiva de condenas y recriminaciones en torno a la cultura de la cancelación. Muchos en la izquierda se niegan incluso a reconocer que la cultura de la cancelación existe, creyendo que quienes se quejan ofrecen una excusa para que los intolerantes vendan discursos de odio. Muchos en la derecha, a pesar de todos sus rebuznos sobre la cultura de la cancelación, han adoptado una versión aún más extrema de la censura como un baluarte contra una sociedad que cambia rápidamente, con leyes que prohibirían los libros, asfixiarían a los maestros y desalentarían la discusión abierta en las aulas.

Por ello, muchos estadounidenses están comprensiblemente confundidos acerca de lo que pueden decir y dónde pueden decirlo. Las personas deberían poder presentar puntos de vista, hacer preguntas y cometer errores y tomar posiciones impopulares pero de buena fe sobre temas en los que la sociedad todavía está trabajando, todo sin temor a ser cancelados (en EEUU la cultura de la cancelación es una forma de acoso o mobbing consistente en retirar el apoyo, moral, financiero, digital e incluso social, a personas u organizaciones por expresar ideas consideradas inadmisibles, AyR).

Independientemente de cómo defina la cultura de cancelación, los estadounidenses saben que existe y sienten su carga. En una nueva encuesta nacional encargada por New York Times Opinion y el Siena College, solo el 34% de los estadounidenses dijeron que creían que todos los estadounidenses disfrutaban de la libertad de expresión por completo. La encuesta encontró que el 84% de los adultos dijo que es un problema "muy serio" o "algo serio" que algunos estadounidenses no hablen libremente en situaciones cotidianas por temor a represalias o críticas duras.

Esta encuesta y otras encuestas recientes del Pew Research Center y la Knight Foundation revelan una crisis de confianza en torno a uno de los valores más básicos de Estados Unidos. La libertad de palabra y expresión es vital para en ser humano en su búsqueda de la verdad y el conocimiento sobre nuestro mundo. Una sociedad que valora la libertad de expresión puede beneficiarse de la diversidad total de su gente y sus ideas. A nivel individual, los seres humanos no pueden prosperar sin la confianza para asumir riesgos, asumir ideas y expresar pensamientos que otros podrían rechazar.

Lo que es más importante, la libertad de expresión es la base del autogobierno democrático. Si las personas se sienten libres de expresar sus puntos de vista en sus comunidades, el proceso democrático responde y encontrar soluciones a ideas enfrentadas. Las ideas que no son cuestionadas por puntos de vista opuestos corren el riesgo de debilitarse y volverse frágiles en lugar de fortalecerse mediante un escrutinio riguroso. Cuando se reprime una discusión o cuando se excluye a los disidentes de las discusiones públicas, una sociedad también pierde su capacidad para resolver conflictos y tiene que afrontar el riesgo de violencia política.

Hemos extraído algunas de las otras preguntas de la encuesta a continuación. Elija sus respuestas para ver cómo se comparan sus opiniones con las de los estadounidenses.




La encuesta de New York Times Opinion/Siena College encontró que el 46% de los encuestados dijeron que se sentían menos libres para hablar de política en comparación con hace una década. Un 30% dijo que sentía lo mismo. Solo el 21% de las personas dijeron sentirse más libres, a pesar de que en la última década las redes sociales permitieron una enorme expansión del número de opiniones públicas.

“Hay una crisis en torno a la libertad de expresión ahora porque muchas personas no la entienden, no se les enseñó lo que significa y por qué es importante”, dijo Suzanne Nossel, directora ejecutiva de PEN America, una organización de libertad de expresión. “Las garantías para la libertad de expresión han sido esenciales para casi todo el progreso social en el país, desde el movimiento de derechos civiles hasta el sufragio femenino y las luchas actuales por la justicia racial y la policía”.

New York Times Opinion encargó la encuesta para proporcionar más datos e informaciones que puedan informar sobre un debate sumido en extremos. Este consejo editorial planea identificar una amplia gama de amenazas a la libertad de expresión en los próximos meses y ofrecer posibles soluciones. La libertad de expresión requiere no solo un compromiso con la apertura y la tolerancia en abstracto. Exige conciencia sobre el poder del habla y sus daños potenciales. Creemos que no es suficiente que los estadounidenses solo crean en los derechos de los demás a hablar libremente; también deben encontrar formas de apoyar y proteger activamente esos derechos.

No nos hacemos ilusiones de que esto sea fácil. Nuestra era, especialmente, no está hecha para esto; las redes sociales están llenas de discursos variados que buscan ganar puntos, extraer sólo los datos que interesan despreciando el resto, atacar en manada y menospreciar. Una avalancha de información errónea y desinformación en la red ha aumentado esta tensión. Hacer de Internet un lugar más amable no parece una prioridad en la agenda de nadie, y ciertamente no lo es para la mayoría de las empresas de tecnología que la controlan.

Pero la vieja lección de “piensa antes de hablar” ha dado paso a la nueva lección de “habla por tu propio riesgo”. No puedes considerarte partidario de la libertad de expresión y al mismo tiempo dedicarte más a vigilar y castigar los debates que protegerlos. La libertad de expresión exige una mayor disposición a comprometerse con las ideas que no nos gustan y una mayor moderación frente a las palabras que nos desafían e incluso nos inquietan.

Vale la pena señalar aquí la importante distinción entre lo que protege la Primera Enmienda de la Constitución de EEUU (libertad frente a las restricciones gubernamentales a la expresión) y la concepción popular de la libertad de expresión (el derecho afirmativo a decir lo que se piensa en público, sobre el cual la ley guarda silencio). El mundo está presenciando, en la Rusia de Vladimir Putin, el estrangulamiento de la libertad de expresión a través de la censura y el encarcelamiento por el gobierno. Ese no es el tipo de amenaza a la libertad de expresión que enfrentan los estadounidenses. Sin embargo, algo se ha perdido; la encuesta muestra claramente una insatisfacción con la libertad de expresión tal como la experimentan y entienden los estadounidenses hoy en día.

Considere este hallazgo de nuestra encuesta: el 55% de los encuestados dijeron que se habían callado durante el último año porque estaban preocupados por las represalias o las duras críticas. Las mujeres eran más propensas a informar que lo hacían: el 61%, en comparación con el 49% de los hombres. Los encuestados de mayor edad tenían menos probabilidades de haberlo hecho que otros grupos de edad. Los republicanos (58%) eran ligeramente más propensos a callarse que los demócratas (52%) o los independientes (56%).

Al mismo tiempo, el 22% de los adultos dijeron haber tomado represalias o criticado duramente a alguien por algo que él o ella dijo. Los adultos de 18 a 34 años tenían muchas más probabilidades de haberlo hecho que los estadounidenses mayores; los liberales tenían más probabilidades de haberlo hecho que los moderados o los conservadores.

Elijah Afere, un técnico de TI de 25 años de Union, NJ, dijo que le preocupaban las implicaciones más amplias para la democracia del discurso enfriado (la expresión chilled speech sugiere metafóricamente que disuadir a una persona u organización de expresarse hace que se vuelva más fría al inhibir el ejercicio de su derecho a la libre expresión, AyR). “Ya no se le puede dar a la gente el beneficio de la duda para mantener una conversación. Tienes que preocuparte por poder ser juzgado”, dijo. “Las opiniones políticas pueden incluso afectar tus lazos familiares, cómo te relacionas con tu tío o con personas de otras opiniones. Realmente no es bueno”.

Roy Block, de 76 años, de San Antonio, se describe a sí mismo como conservador y dijo que estaba alarmado por las escenas de padres silenciados en las reuniones de la junta escolar durante el año pasado. “Creo que en su mayoría son los conservadores los que están siendo silenciados”, dijo. “Pero independientemente, creo que debería ser una calle de doble sentido. Todos deberían tener la oportunidad de hablar y especialmente en reuniones abiertas y foros abiertos”.




Los encuestadores preguntaron hasta qué punto se sentían libres las personas para discutir seis temas, que incluyen religión, política, identidad de género y relaciones raciales, en comparación con hace 10 años: más libre, menos libre o igual. Quienes se sintieron más libres fueron los encuestados negros: al menos el 30% de ellos dijeron que se sentían más libres para hablar sobre todos los temas, incluido el 42% sobre las relaciones raciales, la proporción más alta de cualquier grupo racial o étnico. Aún así, ese sentimiento de más libertad entre los encuestados negros alcanzó solo el 46%, no una mayoría (el 46% se refería al tema de la identidad de género).

Al mismo tiempo, el 84% de los negros encuestados compartió la preocupación de este consejo editorial de que era un problema "muy grave" o "algo grave" que algunos estadounidenses no ejerzan su libertad de expresión por temor a represalias o duras crítica. Y el 45% de los negros y casi el 60% de los latinos y los blancos encuestados informaron que se habían callado el año pasado por temor a represalias o críticas duras.

Si bien el nivel de ansiedad nacional en torno a la libertad de expresión es evidente, las soluciones son mucho menos claras. En la encuesta, el 66% de los encuestados estuvo de acuerdo con lo siguiente: “Nuestra democracia se basa en el intercambio libre, abierto y seguro de ideas, sin importar cuán diferentes sean. Deberíamos alentar todo discurso siempre que se haga de una manera que no amenace a los demás”. Sin embargo, un 30% completo estuvo de acuerdo en que "si bien apoyo la libertad de expresión, a veces se han bloqueado ideas que son antidemocráticas, intolerantes o simplemente falsas". Aquellos que se identificaron a sí mismos como demócratas y liberales mostraron un mayorapoyo para a veces impedir dichas opiniones.

La defensa a todo pulmón de la libertad de expresión fue una vez un ideal liberal. Muchas de las victorias legales que ampliaron el ámbito del discurso permitido en los Estados Unidos se produjeron en defensa de los oradores liberales contra el poder del gobierno: una sentencia que dijo no se puede obligar a los estudiantes a recitar el juramento a la bandera, una sentencia que protege los derechos de estudiantes para manifestarse en contra de la Guerra de Vietnam, una sentencia que permite la quema de la bandera estadounidense.




Y, sin embargo, muchos progresistas parecen haber perdido la fe en ese principio. Esta fue una fuente de gran frustración para uno de los que respondieron a nuestra encuesta, Emily Leonard, una mujer de 93 años de Hartford, Connecticut, que se describió a sí misma como liberal. Dijo que estaba alarmada por las noticias de gritos contra oradores en los campus universitarios. “Necesitamos escuchar lo que piensa la gente, aunque no estemos de acuerdo con ellos. Es la base de nuestra democracia. Y es absolutamente esencial para una democracia continua”, dijo. “Liberal como soy, un poco a la izquierda de Lenin, creo que estos niños y toda esta cultura de cancelación y el llamado despertar (Woke) nos están haciendo mucho daño. Están socavando la Constitución. Eso es a lo que nos está llevando”.

El movimiento progresista en Estados Unidos ha sido una fuerza para el bien de muchas maneras: por la justicia social y racial, por la equidad salarial, por un sistema y una sociedad más justos y por denunciar el odio y la incitación al odio. En el curso de su lucha por la tolerancia, muchos progresistas se han vuelto intolerantes con quienes no están de acuerdo con ellos o expresan otras opiniones y han asumido una especie de fariseísmo y censura que la derecha mostró durante mucho tiempo y la izquierda aborreció durante mucho tiempo. Ha hecho que la gente se sienta insegura sobre los límites del debate: muchos saben que no deben decir cosas racistas, pero no entienden lo que pueden decir sobre la raza o lo que pueden decirle a una persona de una raza diferente a la suya. Atacar a las personas en el lugar de trabajo, en el campus, en las redes sociales y en otros lugares que expresan puntos de vista impopulares desde un lugar de buena fe es la práctica de una sociedad cerrada.

The New York Times no permite el discurso de odio en nuestras páginas, a pesar de que está ampliamente protegido por la Constitución, y apoyamos ese principio. Pero hay una diferencia entre el discurso de odio y el discurso que desafía nuestras ideas de maneras que nos pueden resultar difíciles o incluso ofensivas.

Al mismo tiempo, todos los estadounidenses deberían estar profundamente preocupados por una avalancha de legislación aprobada por legislaturas controladas por republicanos en todo el país que amordaza la discusión de ciertos temas y viola claramente el espíritu de la Primera Enmienda, si no la letra de la ley.

Va mucho más allá de los estados conservadores que quitan libros sobre raza y sexo de las bibliotecas de las escuelas públicas. Desde 2021, en 40 legislaturas estatales se han presentado 175 proyectos de ley nuevos o ya existentes previamente que se enfocan en lo que los maestros pueden decir y lo que los estudiantes pueden aprender, a menudo con sanciones severas. De ellos, 13 se han convertido en ley en 11 estados y 106 aún están siendo discutidos. En total, 99 proyectos de ley actualmente se enfocan en las escuelas públicas K-12, 44 se enfocan en la educación superior y 59 incluyen el castigo para los infractores, según un recuento continuo realizado por PEN America. En algunos casos, los proyectos de ley propuestos no lograron convertirse en ley. En otros casos, los tribunales deben declararlos inconstitucionales.

Estos proyectos de ley incluyen el proyecto de ley “Don't Say Gay” de Florida , que restringiría de qué pueden hablar los maestros y los estudiantes y permitiría que los padres presenten demandas. Si la ley entra en vigor, esté atento a las demandas contra las escuelas que restringen los derechos de libertad de expresión de los estudiantes para discutir temas como la sexualidad, establecidos por fallos anteriores de la Corte Suprema.

Las nuevas leyes mordaza coinciden con un aluvión similar de proyectos de ley que ostensiblemente apuntan a la teoría crítica de la raza, una idea que se ha filtrado de las facultades de derecho al público en general en los últimos años como una forma de comprender la omnipresencia del racismo. El pánico moral en torno a la teoría crítica de la raza se ha transformado en un gran esfuerzo por restringir las discusiones sobre raza, sexo, historia estadounidense y otros temas que, según los conservadores, generan división. Varios estados ya han aprobado estas leyes mordaza que restringen lo que se puede decir en las escuelas públicas, colegios y universidades, y agencias e instituciones estatales.

Al aprobar leyes que restringen el debate, los conservadores han adoptado el lenguaje del daño que algunos liberales usaron en el pasado para restringir el debate: la idea de que el debate en sí mismo puede causar un daño inaceptable, que ha llevado a la proliferación de códigos de habla en los campus y al uso de la activación de advertencias en las aulas universitarias.

Ahora, los conservadores han usado la idea del discurso dañino para sus propios fines: una ley contra la teoría crítica de la raza aprobada en Tennessee el año pasado, por ejemplo, prohíbe promover el concepto de que “un individuo debe sentir incomodidad, culpa, angustia u otra forma de angustia psicológica únicamente debido a la raza o el sexo del individuo”, una medida destinada a evitar la “angustia” que los estudiantes pueden sentir al aprender sobre elementos racistas o misóginos de la historia estadounidense. (Por supuesto, no se menciona la posible incomodidad que sienten los estudiantes que reciben una versión blanqueada de la historia estadounidense).

Los liberales, y cualquiera que se preocupe por proteger la libertad de expresión, tienen razón al luchar contra estas leyes perniciosas. Pero los límites legales no son las únicas restricciones a la libertad de expresión de los estadounidenses. En los campus universitarios y en muchos lugares de trabajo, el discurso que otros consideran dañino u ofensivo puede dar lugar no solo a la vergüenza en la red, sino también a la pérdida de los ingresos y el sustento. Algunos progresistas creen que esto ha proporcionado un control necesario, e incluso bienvenido, sobre quienes están en el poder. Pero cuando las normas sociales en torno al discurso aceptable cambian constantemente y cuando no existe una definición clara de daño, estas restricciones al discurso pueden convertirse en reglas arbitrarias con consecuencias desproporcionadas.

La libertad de expresión se basa en el respeto mutuo: el de las personas entre sí y el de un gobierno para las personas a las que sirve. Todos los días, en comunidades de todo el país, los estadounidenses deben hablar entre sí libremente para refinar y mejorar los elementos de nuestro contrato social: ¿Qué les debemos a los más vulnerables en nuestros vecindarios? ¿Qué conducta debemos esperar de los funcionarios públicos? ¿Cuáles son las ideas esenciales para comprender la democracia estadounidense que deberían enseñarse en las escuelas? Cuando el discurso público en Estados Unidos se limita, se vuelve más difícil responder a estas y muchas otras preguntas urgentes que enfrentamos como sociedad.

¿Es Wikipedia una operación de desinformación?

Published on: domingo, 21 de noviembre de 2021 // ,

por Swiss Policy Research

¿Es Wikipedia una enciclopedia abierta o una operación encubierta de desinformación?


Wikipedia generalmente se considera una enciclopedia abierta disponible en internet, transparente y en su mayoría confiable. Sin embargo, después de un análisis detallado, este no es el caso.

De hecho, la Wikipedia en inglés, con sus 9.000 millones de visitas mensuales a sus páginas en todo el mundo, está gobernada por solo 500 administradores activos, cuya identidad real en muchos casos permanece desconocida.

Además, los estudios han demostrado que el 80% de todo el contenido de Wikipedia está escrito por solo el 1% de los editores de Wikipedia, lo que nuevamente equivale a tan sólo unos pocos cientos de personas, en su mayoría desconocidas.

Obviamente, una estructura tan poco transparente y jerárquica es susceptible de corrupción y manipulación, y los conocidos “editores pagados” que contratados son por corporaciones para manipular contenidos en su beneficio son solo un ejemplo.

Por ejemplo, se descubrió que un administrador alemán de Wikipedia era un jefe de proyectos de la compañía farmacéutica Merck que se dedicó a blanquear la imagen de la empresa en artículos de Wikipedia dedicados a la historia y los productos de Merck.

Además, ya en 2007, una investigación descubrió que empleados de la CIA y el FBI estaban editando artículos de Wikipedia sobre temas controvertidos, que incluían la guerra de Irak y la prisión militar de Guantánamo.

También en 2007 una investigación descubrió que uno de los administradores de Wikipedia en inglés más activos e influyentes, llamado "Slim Virgin", era de hecho un ex informante de los servicios de inteligencia británicos.

Más recientemente, otro editor muy prolífico de Wikipedia llamado “Philip Cross” resultó estar vinculado a la inteligencia del Reino Unido, así como a varios periodistas de los principales medios de comunicación.

En Alemania se descubrió tras una batalla legal de dos años que uno de los editores de Wikipedia más agresivos es un antiguo funcionario del ala pro-Israel del partido Los Verdes que anteriormente había trabajado en el ejército israelí como voluntario extranjero.

Incluso en Suiza se han descubierto empleados gubernamentales no identificados que se dedicaban a blanquear entradas de Wikipedia sobre el servicio secreto suizo justo antes de un referéndum público sobre la agencia de inteligencia.

Muchos de estos perfiles de Wikipedia se dedican a editar artículos todos los días de la semana, incluidos los fines de semana, lo que indica que, o son personas muy dedicadas o, en realidad, son cuentas operadas por un grupo de personas.

Además, los artículos editados por estas personas no se pueden revisar fácilmente, ya que los administradores antes mencionados siempre pueden revertir los cambios o simplemente bloquear por completo a los usuarios que no estén de acuerdo con su contenido.

El objetivo principal de estas campañas encubiertas parece ser favorecer el establishment capitalista y sus empresas mientras se dedican a destruir la reputación de personas y organizaciones críticas.

Los artículos más afectados por este tipo de manipulación incluyen temas políticos, geopolíticos y ciertos temas históricos, así como biografías de académicos, periodistas y políticos inconformistas.

Como tal vez era de esperar, el fundador de Wikipedia, Jimmy Wales, amigo del ex primer ministro británico Tony Blair y uno de los "jóvenes líderes" del foro de Davos, de manera repetida ha defendido estas operaciones.

Hablando de Davos, Wikimedia ha amasado una fortuna de más de160 millones de dólares, donada en gran parte no por estudiantes perezosos, sino por las principales multinacionales y las más influyentes fundaciones de EEUU.

La actual directora ejecutiva de Wikimedia, Katherine Maher, trabajó anteriormente en el Consejo de Relaciones Exteriores de EEUU (CFR), así como en un subgrupo de la Fundación Nacional para la Democracia de EEUU (NED) (organización creada en 1983 por el gobierno de Ronald Reagan para llevar a cabo golpes de estado "suaves" contra gobiernos con políticas contrarias a los intereses de EEUU, AyR).

Además, las redes sociales y las plataformas de video de EEUU cada vez hacen más referencia a Wikipedia cuando tratan de enmarcar o combatir temas "controvertidos". Las revelaciones discutidas anteriormente quizás ayuden a explicar por qué.

El denunciante de la NSA Edward Snowden ya reveló cómo los espías manipulan los debates en línea y, más recientemente, se descubrió que un alto ejecutivo de Twitter es un oficial de operaciones psicológicas ("psyops") del ejército británico.

Para darle al menos cierto grado de transparencia, los investigadores alemanes han desarrollado una herramienta para navegadores gratuita llamada WikiWho que permite a los lectores codificar con colores quién editó qué en Wikipedia.

En muchos casos, el resultado parece tan incómodo como cabría esperar:


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REFERENCIAS ADICIONALES

Wikipedia and the Intelligence Services (Wikipedia y los servicios de inteligencia, OhMyNews, 2007)

CIA, FBI computers used for Wikipedia edits (Computadoras de la CIA y del FBI utilizadas para editar entradas de Wikipedia, Reuters, 2007)

Spies in Wikipedia (Espías en Wikipedia, Computerra Magazine, 2007, archived)

What we know about SlimVirgin (Lo que sabemos sobre SlimVirgin, Wikipedia Review, 2007)

Wikipedia and the Spooks – The Remake? (Wikipedia y los espías: ¿el remake?, Intel Today, 2018)

The Mystery Wikipedia Editor Targeting Anti-War Sites (El misterioso editor de Wikipedia que se dedica a atacar webs enemigos de la guerra, ML, 2018)

Wikipedia: Rotten to the Core (Wikipedia: Podrido hasta la médula, Helen Buyniski, 2018)

Time to ditch Wikipedia? (¿Es hora de deshacerse de Wikipedia?, Five Filters Analysis, 2018)

Wikipedia Editing Scandal Continues (El escándalo de la edición de las entradas de Wikipedia continúa, Neil Clark, 2019)

Guerrilla Skepticism on Wikipedia (Escepticismo guerrillero en Wikipedia, FreeWiki, 2019)

ECONOMÍA