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Noticias Amor y Rabia

INFOGRAFICO: Cronología de los grupos terroristas de extrema izquierda en Italia (1969-89)

Published on: jueves, 9 de agosto de 2018 // , , ,

DOCUMENTO: Comparación de los secuestros de Hans Martin Schleyer y Aldo Moro

Published on: martes, 7 de agosto de 2018 // , ,

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Departamento principal PS, Berlín, 8 de junio de 1978
AIG

Descripción resumida del secuestro de Moro en comparación con el secuestro de Schleyer
El 16 de marzo de 1978 fue asaltado y secuestrado en el camino de su casa al parlamento en un barrio de Roma el presidente del Partido Democratacristiano (DC) de Italia, Aldo Moro.

La responsabilidad del ataque fue asumida por la organización neofascista “Brigadas Rojas”, que lleva a cabo abundantes acciones terroristas en Italia mientras difunde ideas pseudorevolucionarias.
El desarrollo y perpetración del ataque se caracterizan por ser una copia del secuestro del presidente de la patronal alemana. Schleyer. Además son reconocibles algunas acciones que hacen entrever que los autores llevaron a cabo un análisis detallado del secuestro de Schleyer.

Desarrollo de la acción

A las 09:15 salió Moro de su casa, en un barrio de la periferia de Roma. En el coche estaban, además de Moro, el conductor y un acompañante. Un coche de escolta seguía al coche de Moro, ocupado por el segundo conductor y dos miembros de las fuerzas de seguridad.

Un Fiat 128 con matrícula diplomática se pone delante del coche de Moro a partir de un momento sin determinar.

En un cruce (a 1.500 metros de la casa de Moro) el Fiat 120 que estaba delante del coche de Moro frena de golpe sin motivo evidente, provocando un pequeño choque (el coche de Moro choca con el Fiat y el coche de escolta choca con el coche de Moro).

En ese mismo momento varios atacantes abren fuego con ametralladoras contra ambos vehículos.

Dos atacantes salen del coche que había bloqueado el paso al coche de Moro. Entre cuatro y cinco atacantes aparecen detrás de un seto de un café situado en el lugar de los hechos, donde estaban desde poco antes del ataque.

Al mismo tiempo un coche de los atacantes, viniendo desde atrás, se sitúa a la altura del coche de Moro. Moro será introducido en ese coche y secuestrado.


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Los demás terroristas huyen en otro coche de los atacantes que se aproxima al lugar de los hechos.

Mediante los aproximadamente 70 disparos mueren en el acto los dos conductores y dos miembros de las fuerzas de seguridad, otro miembro de las fuerzas de seguridad morirá poco después como consecuencia de las hedidas.

En total, el tiempo que vá desde el bloqueo del coche hasta la huida de los atacantes con su víctima secuestrada es de aproximadamente un minuto.

Aún más evidente que el el secuestro de Schleyer es la preparación a largo plazo y con precisión militar del ataque.

Esto se pone de manifiesto entre otras cosas en los siguientes factores:

1. Según ha descubierto la policía y los órganos de seguridad italianos en la participación y ejecución del ataque participaron unas 40 personas. Una característica significativa fue la actuación de los atacantes repartiéndose el trabajo. Los trabajos de reconocimiento y preparación del ataque fueron llevados a cabo por miembros de las Brigadas Rojas, que tienen su residencia en roma. La puesta en práctica del ataque fue llevada a cabo muy probablemente por miembros de las “Brigadas Rojas” que tienen su residencia fuera de Roma y hasta ahora no estaban en el punto de mira de la policía.

2. Los vehículos utilizados por los atacantes habían sido robados y tenían placas de matrícula policiales, que habían sido devueltas a la policía hacía tiempo por diversos motivos.

3. Las armas utilizadas por los atacantes habían sido robadas a personas privadas o a las fuerzas armadas italianas.


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4. Para evitar posibles testigos, los atacantes pincharon las cuatro ruedas del vehículo de un vendedor de flores que tenía su puesto en el lugar de los hechos la noche anterior al ataque.

5. Poco antes del ataque los atacantes pudieron fuera de servicio la red telefónica de la zona.

6. Un atacante con el uniforme de la policía de tráfico italiana ocupó el cruce del lugar de los hechos para asegurar la ruta de escape.

7. Algunos autores estaban antes de los hechos en un café en el cruce. Llevaban puestos uniformes de la línea aérea italiana “Al Italia”. Llevaban sus ametralladoras en bolsos de servicio del tipo empleado por esa línea aérea.

8. Para impedir factores que pudiesen dificultar el desarrollo del ataque los atacantes organizaron dos puestos de seguridad.

9. Los atacantes colocaron un coche con una bomba de tiempo no muy lejos del lugar de los hechos como maniobra de distracción para la policía.

La comparación de los secuestros de Moro y Schleyer tiene como resultado las siguientes similitudes:

1. Debido a su programa de desplazamiento las personalidades tenían que estar en ese momento en ese trayecto.

2. Ambas personalidades estaban acompañadas por un vehículo de escolta.

3. Los lugares de los hechos tuvieron lugar en trayectos con una circulación de personas y vehículos relativamente reducido (zona residencial).

4. El bloqueo de los vehículos se llevó a cabo mediante la simulación de una situación de tráfico habitual.

5. Los atacantes abrieron fuego contra los conductores y las fuerzas de seguridad inmediatamente.

6. Las personalidades fueron secuestradas en un vehículo.


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7. A pocos kilómetros del lugar de los hechos tuvo lugar un cambio de vehículo.

8. El paradero de los atacantes con los secuestrados no fue detectado.

9. Los autores mataron a las personalidades secuestradas.

10. Las personalidades secuestradas fueron abandonadas en un coche en zona urbana.

11. En ambos casos se entregaron de manera simultanea copias de los comunicados de los secuestradores a diversas instituciones.

12. El contenido de las cartas escritas que acompañaban a los comunicados eran idénticas en lo esencial.

Teniendo en cuenta el que el atacante por regla general tiene ventaja, los siguientes factores pueden haber facilitado la ejecución de los ataques.

1. Los conductores y miembros de las fuerzas de seguridad no imaginaban que detrás de las situaciones de tráfico simuladas pudiese haber una intención del enemigo. Por ello no reaccionaron para hacer frente al peligro.

2. En ambos casos tan sólo uno de los miembros de las fuerzas de seguridad (cuatro en el caso de Moro y cinco en el caso de Schleyer) lograron efectuar algunos disparos sin poder apuntar.

3. En el caso de Schleyer es evidente que se giró a toda velocidad en una calle con poca visibilidad y demasiado cerca de un obstáculo situado en la calle.

4. En el caso de Moro se condujo evidentemente sin mantener la distancia de seguridad con el coche que estaba delante (y que luego bloquearía el camino).


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Bocetos de los lugares de los hechos

El secuestro de Moro

Símbolos del secuestro de Moro:

1. Coche de los atacantes con una matrícula falsa usado para cortar el paso.

2. Coche de la personalidad.

3. Coche de las fuerzas de seguridad.

4. Coche de los atacantes, con el que se secuestró a Moro.

5. Coche con explosivos aparcado por los atacantes

Flechas – dirección del movimiento de los atacantes.

[En el caso del primer boceto del lugar de los hechos se trata de una información del periódico “Die Welt”. El boceto muestra un cruce de calles en Roma y en un pequeño apartado, en la parte superior izquierda de la imagen, el lugar de Roma en el que tuvo lugar el atentado. Se trata del cruce de las calles Via Stresa y Via Fani.

En la Via Stresa están marcados dos pasos de peatones. En la Via Fani hay cinco coches. Tres de los autos están en fila, los otros dos están situados a su izquierda y derecha del auto situado en el medio de la fila de tres coches. Los coches están marcados con flechas, una persona que yace en el suelo está situada al lado del último coche de la fila de tres coches.

Además de las flechas están marcados los coches con números puestos por el MfS. Según la explicación de los símbolos que se ha incluido se puede saber que el primer coche de la fila de tres es el “Coche con falsa matrícula de los atacantes para bloquear el paso”. El segundo coche está justo detrás suyo y marcado como el “coche de la personalidad”.

El tercer y último coche de la fila de tres está marcado como el “coche de las fuerzas de seguridad”. El coche marcado con el número cuatro a la izquierda del boceto al lado del coche situado en el medio de la fila de tres está marcado por el MfS como el “coche de los atacantes, con el que se secuestró a Moro”. El quinto y último coche está a la derecha del coche situado en el medio de la fila de tres y denominado “coche aparcado por los atacantes, con explosivos”. La explicación de los símbolos incluye además la indicación de que “flechas – dirección del movimiento de los atacantes”].

El secuestro de Schleyer

[El boceto del secuestro de Schleyer es también una información del periódico “Die Welt”. El dibujo muestra diversos cruces de calles en Aachen y un pequeño apartado, en la parte superior derecha de la imagen, indica el lugar de Aachen en el que tuvo lugar el atentado. Se trata del cruce de las calles Friedrich-Schumann-Straße, Vincenz-Statz-Straße (calle de dirección única), Aachner Straße y Raschdorff Straße (de nuevo una calle de dirección única).

En la parte inferior del boceto puede verse el parque Stadtwald. En el boceto se han incluido en la calle Vincenz-Statz-Straße tres coches. De esos tres coches dos están en fila, mientras que un tercero está cruzado en la calle, ligeramente girado hacia atrás por la izquierda. A la derecha podría estar marcado un camión de reparto, pero el boceto no permite saberlo con seguridad. Al lado de los vehículos están dibujados tres personas que yacen en el suelo. Yacen a la derecha e izquierda de los dos coches en fila.

Los vehículos están marcados con números del uno al cinco, y el número seis posiblemente indique un edificio en la calle Raschdorff Straße. El trayecto de la calle Friedrich-Schmidt-Straße a la calle Vincenz-Statz-Straße está abajo a la derecha y la ruta de huida desde calle Vincenz-Statz-Straße hacia la derecha en dirección a la calle Friedrich-Schumann-Straße están marcados con flechas. La ruta de huida que en realidad se había planeado está marcada con una flecha discontinua. Para este boceto no hay una explicación de los símbolos que explique el significado de los números.]


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Fotos de las víctimas de los secuestros difundidas por los secuestradores

El secuestrado Aldo Moro

[La foto muestra en la parte inferior un retrato de Aldo Moro. Aldo Moro lleva puesta una camisa de color claro, y ha sido fotografiado delante de un trasfondo oscuro, posiblemente rojo en el que puede leerse el texto Brigate Rosse (Brigadas Rojas) con una estrella.]

El secuestrado Hanns-Martin Schleyer

[La foto muestra en la parte inferior un retrato de Hans-Martin Schleyer. Hanns Martin Schleyer lleva puestos una chaqueta y una camisa. Está situado delante de un fondo claro en el que puede verse el símbolo de la RAF, una estrella de cinco puntas, El texto RAF y una metralleta. Delante de él puede verse una pancarta con el texto “prisionero desde hace 31 días”.]

[En ambos casos se trata de recortes de prensa de la República Federal de Alemania]


Fuente del documento.



GLOSARIO

AIG, Auswertungs- und Informationsgruppe
Grupo de Evaluación e Información. El AIG se creó de manera paralela y la introducción de un sistema unificado de evaluación e información en 1965 a partir de las ya existentes administraciones de distrito (Bezirksverwaltungen) y de los grupos de información de las unidades centrales de servicios operativos del MfS. Entre sus competencias estaba el valorar y seleccionar informaciones, garantizar el flujo de información y la preparación de informes para los funcionarios del partido y el estado. El AIG estaba subordinado a las instrucciones técnicas y el control del ZAIG. En 1978/79 fueron ampliados como grupos de valoración y control.

Hauptabteilung (HA) 
Departamento principal: Estructura organizativa de la central del MfS, dirigida de manera directa por el ministro o su lugarteniente. Tenía 13 departamentos principales antes de desaparecer. Los HA tenían responsabilidades operativas claramente diferenciadas que ejercían bajo su responsabilidad directa. La división de las áreas de responsabilidad se basaba en los departamentos o las prácticas de los servicios secretos (transporte, observación, espionaje de las telecomunicaciones.

Ministerium für Staatssicherheit (MfS)
Ministerio para la Seguridad del estado de la República Democrática Alemana (DDR), llamado popularmente Stasi.

Zentrale Auswertungs- und Informationsgruppe (ZAIG)
Grupo central de Valoración e Información. Unidad del MfS creada tras la insurrección de 1953 encargada de producir de manera rutinaria informes secretos para la jerarquía del partido y el estado.

Hauptabteilung Personenschutz (HA PS)
El departamento principal de protección de personas del MfS, responsable de la protección de la integridad física de las personalidades del estado y el partido en la DDR, así como de los invitados del estado.

Los largos Idus de Marzo de Aldo Moro, por Luciana Bohne

Published on: miércoles, 1 de agosto de 2018 // , ,
Publicado originalmente en Counterpunch, 27 de marzo de 2015 

¡Cuántos siglos verán 
representar esta sublime escena 
en naciones que están por nacer y en lenguas aún desconocidas!

William Shakespeare, Julio César


"Cuidado con los idus de marzo" -o incluso con el día después.  En la mañana del 16 de marzo de 1978 en la céntrica vía Fani de Roma, las Brigadas Rojas (BR) secuestraron al primer ministro italiano Aldo Moro, jefe del Partido Demócrata Cristiano (DC), matando a cinco agentes de su séquito.  Los cincuenta y cinco días de su detención en una "prisión del pueblo" secreta y su ejecución final por sus captores el 9 de mayo de 1978 marcaron el clímax de más de treinta años de oposición interna y externa de “convergencias paralelas” a la definición por la Italia de la postguerra de su propio curso político y económico. Vale la pena revisar esta larga y retorcida historia como un modelo temprano de la mala fe con la que el Imperio de Estados Unidos trata al mundo hoy día. No es una historia para conspiracionófobos.

La trama de todas las tramas: ¿Quién lo hizo? 

Moro mismo acuñó la frase "convergencias paralelas", insinuando la existencia de fuerzas oscuras detrás de la fachada del estado legítimo. Los ejecutores de la muerte de Moro no tenían la menor duda. El BR lo condenó a muerte el 29 de abril de 1978 por "poner en marcha programas contrarrevolucionarios al servicio del imperialismo burgués", disparando once balas a su cuerpo acurrucado en el maletero de un Renault rojo el 9 de mayo. La frase de Moro "convergencias paralelas" desafió a los traductores en su momento. Hoy en día lo entendemos, en parte, como la red de las élites económicas internacionales, de cuyos intereses se encargan las estructuras de inteligencia del estado, siendo la CIA la principal entre ellas. Pregunté a Douglas Valentine, autor de “The Phoenix Program” (El programa Fénix, libro sobre los escuadrones de la muerte de EEUU en Vietnam del sur, AyR) e historias detalladas de la CIA, DEA, FBI, qué significaba la frase cuando Moro la empleó. Valentine dijo: "Un miembro de la CIA / inteligencia militar que conocía bien, el coronel Tully Acampora, me dijo que el jefe de la estación de JFK (el presidente Kennedy, AyR) en Roma a partir de mediados de 1963, Bill Harvey, fue enviado allí para ayudar... (al) general Giovanni di Lorenzo, jefe de los servicios de inteligencia y seguridad militares de Italia, a desestailizar el gobierno del primer ministro de izquierda, Aldo Moro ".

¿"Izquierdista"? Aldo Moro había jugado con la idea de unirse al Partido Socialista, pero era un católico devoto y en su lugar eligió a la DC (Democracia Cristiana). Sin embargo, estaba interesado en la soberanía nacional, mitigar la emigración del sur subdesarrollado del país y llevar a cabo una política energética comercial autónoma con el Oriente Medio. Sólo un año antes de la llegada a Roma del jefe de la estación de la CIA, Bill Harvey, la mafia asesinó al ministro italiano de Energía, Enrico Mattei, un estrecho colaborador de Moro, después de las fructíferas propuestas de Mattei para un comercio justo con los países ricos en petróleo del Tercer Mundo. Detrás de la mafia acechaban las "siete hermanas", como Mattei calificó al cartel de las compañías petroleras estadounidenses, y los servicios de la CIA junto con los servicios secretos italianos. El director italiano, Francesco Rosi, filmó una película sobre este dramático acontecimiento, titulado, Mattei Affair. El periodista que lo ayudó con la investigación desapareció, presuntamente asesinado por la mafia.

Guerra Fría: la "estabilidad" de Italia debe ser garantizada 

El vasallaje de Italia ante los Estados Unidos en la Guerra Fría era importantísimo -mucho más de lo que saben los estadounidenses. Una de las primeras directrices del entonces recientemente establecido Consejo de Seguridad Nacional de los Estados Unidos no ocultó en absoluto cuales serían las intenciones de Washington si el Partido Comunista italiano hubiese ganado las elecciones parlamentarias de 1948. Estados Unidos, decía la directiva, intervendría "incluso a costa de provocar una guerra civil".

Durante la Guerra Fría, Estados Unidos consideró a Italia como un estado en la primera línea del frente. La "cortina de hierro" atravesaba Europa verticalmente de norte a sur, desde la ciudad polaca de Stettin en el Mar Báltico a la ciudad italiana de Trieste en la punta noreste del mar Adriático. El vecino oriental de Italia era la Yugoslavia comunista (hasta 1948 aliada de Moscú) y, más al sur, a través de un estrecho tramo de mar, el comunismo albanés, también aliado de Moscú hasta 1961. De hecho, a medida que la OTAN y las bases militares estadounidenses se extendían por Italia,aSus misiles apuntaban al este, a Hungría y Checoslovaquia.

Además, la posición central mediterránea de Italia, especialmente la de Sicilia, proporcionó a los Estados Unidos una ubicación clave para el control de Oriente Medio. Los políticos estadounidenses estaban decididos a preservar este activo geopolítico esencial en su esfera de influencia. En su opinión, sólo una cosa amenazaba la hegemonía estadounidense en Italia: el popular y respetado Partido Comunista Italiano (PCI), el mayor partido comunista de Europa Occidental, que había sido uno de los dos partidos "héroes" de la Resistencia contra la ocupación nazi-fascista en la Segunda Guerra Mundial del 8 de septiembre de 1943 al 25 de abril de 1945. En 1948, el PCI, aliado a todos los partidos de izquierda en el Frente Popular, habría ganado las elecciones parlamentarias casi con toda seguridad si la CIA no hubiese financiado una campaña para fomentar el miedo al comunismo y fomentado incidentes mortíferos y enfrentamientos violentos en las manifestaciones partidistas que parecían sonar como el trueno de una próxima guerra civil. Intimidado, el pueblo votó mayoritariamente a la DC, que recibió el 48% de los votos; el Frente Popular, con el 30% de los votos, quedó muy cerca. "Sin la CIA, el partido Comunista...  seguramente habría ganado las elecciones de 1948", escribe Jack Devine, ex jefe de la CIA en Roma, en su libro Good Hunting.

A principios de los años cincuenta el secretario de Estado John Foster Dulles y el embajador en Italia, Claire Boothe Luce, insistieron en que se prohibiese el PCI. Todos los partidos políticos italianos, de la extrema derecha a la izquierda, se negaron. Muy justificadamente señalaron que, debido a que el PCI había sido una de las principales fuerzas de la Resistencia, habría una guerra civil en Italia si tal medida fuera promulgada. Para los norteamericanos, la llegada de los comunistas al poder pondría en peligro la seguridad de la OTAN y la política de control de Oriente Medio. Cuando, en 1953, William Colby se convirtió en director de la CIA en Italia, su tarea fue llevar a cabo acciones políticas clandestinas para frenar la influencia de la PCI. Como escribió en sus memorias, "Mi tarea era evitar que Italia cayese en manos comunistas en las siguientes elecciones". Mantener al PCI fuera del gobierno se convirtió en una condición para la distribución de fondos a través del Plan Marshall para la reconstrucción de Italia después de la guerra, acordada por el presidente Harry Truman y el primer ministro Alcide de Gasperi (DC). Ya en los años cincuenta un acuerdo secreto, el "Plan Demagnetize", acordaba una estrecha colaboración entre los servicios de inteligencia de Estados Unidos e Italia para frenar la influencia del comunismo en la sociedad italiana.

En el Pre-Amanecer de la Guerra Fría: reclutando su Mafia y batallones fascistas 

Esta amenaza comunista había sido identificado y se había organizado la resistescia en su contra en una época tan temprana como durante la invasión aliada de Sicilia, en julio de 1943. El OSS (predecesor de la CIA), fundado en 1941 con 13.000 agentes por el jefe de OSS "Wild Bill" Donovan, había asignado la "Sección italiana" a James Jesus Angleton, que venía de una familia masónica y dirigiría el departamento israelí de la CIA en 1950. Angleton reclutó un "Círculo de la Mafia" –así llamado en documentos de la CIA- para ayudar al desembarco aliado en Italia.  El círculo estaba compuesto por mafiosos (incluyendo a Michele Sindona, quien se convertiría en un personaje destacado tras la quiebra del Franklin National Bank en 1979) propuestos por el gángster Lucky Luciano, a quien la inteligencia naval americana contactó en la prisión de Clinton, en Nueva York. Sin embargo, el "Círculo de la Mafia" no se disolvió después de la suave invasión de los Aliados; se amplió. El círculo se apresuró a liberar a otros mafiosos que llevaban mucho tiempo encarcelados por el régimen de Mussolini. Los funcionarios de la ocupación americana nombraron a los mafiosos "liberados" para importantes posiciones del poder administrativo, policial y militar en toda Sicilia para que funcionasen como una red de colaboradores anticomunista. Aquellos que fueron nombrados alcaldes, por ejemplo, ejercían eventualmente una influencia regional sobre las elecciones y las políticas de los senadores y diputados en el parlamento de Roma durante toda la existencia de la primera República -y mantenían estrechos vínculos con el Ministerio del Interior y sus servicios secretos.

El reclutamiento anticomunista de Angleton no se detuvo en la mafia. Comenzó a reunir a destacados miembros del régimen fascista, manteniéndoles en la Sicilia ocupada por los aliados como activos futuros. El principal de ellos fue el príncipe Junio Valerio Borghese, comandante de una unidad de flotilla de submarinistas en la Marina Real Italiana hasta 1943, un especialista en el sabotaje naval, colaborador de 1943 a 1945 con el régimen títere nazi de la Repubblica de Salo, en el Lago de Garda, En el norte de Italia. Después de 1945, Borghese fue declarado culpable de colaborar con los nazis, pero no de crímenes de guerra, aunque se sabía que su ejército casi privado participó junto a las SS en algunas de las masacres mas brutales en el centro de Italia –provocando cerca de 10.000 víctimas en lo que se conoce como “la guerra contra los civiles”. Cuando los partisanos del líder de la Resistencia, general Cadorna, arrestaron a Borghese en el norte de Italia el día de la liberación, el 25 de abril de 1945, Angleton se dirigió hacia el norte en su jeep el 30 de abril, se hizo cargo de Borghese, le puso un uniforme americano, y pusio a salvo en Roma.  En un informe a la OSS, Angleton escribió que Borghese "representaba un interés a largo plazo en el corazón de nuestro trabajo". Una buena medida, ya que Borghese y su leal ejército fueron absorbidos posteriormente en "Gladio", el grupo secreto secreto de paramilitares de la OTAN. Pero esa es otra historia.

En Sicilia a lo largo de los años cincuenta, los fascistas, gracias a la generosidad de la financiación de los EEUU, se organizaron en grupos neofascistas, con vínculos con los servicios secretos italianos. El hermanamiento de la mafia y los fascistas, organizafo por la OSS en los años cuarenta, sería una formidable fuerza de desestabilización en los años setenta, desencadenando una guerra ideológica en las calles entre grupos provocadores neo-fascistas y formaciones comunistas revolucionarias extraparlamentarias -una "estrategia de tensión", como se denominó la violencia iniciada por la derecha. Que esta "tensión" estalló en un momento en que la izquierda estaba creciendo de manera constante, amenazando con una victoria electoral comunista o su participación en el gobierno, no podía ser una coincidencia, como afirma hasta nuestros días la opinión pública italiana. La soberanía estricta de Italia como Estado cliente o activo estadounidense estaba siendo desafiada por los avances de la socialdemocracia -y la expansión de la democracia popular era una amenaza para la "estabilidad" de Italia como vasallo de EEUU.

Los rojos italianos están ganando 

En la mañana del 16 de marzo, esta amenaza estaba a punto de convertirse en realidad.
Aldo Moro tenía previsto pedir un voto de confianza para el nuevo gobierno propuesto de "solidaridad nacional", compartiendo el poder con el Partido Comunista en el gobierno y el poder ejecutivo, una novedad en Italia, una novedad en Europa Occidental. Fue la culminación de las negociaciones para el compromesso storico ("compromiso histórico") entre el DC y el PCI para hacer que el gobierno representase mejor al electorado. Tres grupos no estaban contentos: Moscú, porque Enrico Berlinguer, líder del PCI, había reconocido a la OTAN para hacer posible el compartir el poder en un país de Europa Occidental dominado por la OTAN;  Washington, porque desde hacía mucho tiempo se había opuesto a la participación de los comunistas al ejecutivo; y las Brigadas Rojas, porque 1) pensaban que el PCI debía seguir siendo un partido de la oposición; 2) consideraban el compromesso como una traición más o el debilitamiento del compromiso del PCI con la lucha de clases iniciada por la Resistencia y posteriormente frustrada por demasiados "compromisos" con los partidos burgueses gobernantes, y 3) porque el compromesso mitigaría el impulso hacia la revolución social y política a la que aspiraban. Este era el turbulento clima local y geopolítico en esa fatal mañana de marzo.

¿Muerto como símbolo del estado liberal o sacrificado como su sepulturero? 

¿Mataron las BR a Moro por ser simbolizar el estado "burgués, liberal-imperialista", como se afirma? Franco Bonisoli, junto con Mario Moretti y Lauro Azzolini, miembro del mando ejecutivo de las Brigadas Rojas en el momento del secuestro de Moro, declaró en 1998 que para laa BR el Estado estaba formado por el Partido Demócrata Cristiano con Moro a la cabeza. Puesto que las BR tenían como objetivo atacar el corazón del estado, Moro era el símbolo deseado. Mario Moretti, que fue el único de los brigatisti que interrogó a Moro en la cárcel, dijo que el asesinato era la máxima expresión de su línea marxista-leninista.

Pero en 1998, el hijo de Aldo Moro, Giovanni, que tenía veinte años cuando su padre fue asesinado, dio una entrevista a La Repubblica, insistiendo en que Moro no podría haber sido asesinado como un mero símbolo sino para poner fin a su proyecto político:

Nuestra impresión [en la familia] fue unánime: todos sentíamos que no había sido elegido como objetivo simbólico, como se dijo posteriormente. Lo que se hizo fue una intervención quirúrgica sobre la política italiana. Moro fue el arquitecto del acuerdo con los comunistas. Era una persona en peligro. Y, de todos modos, basta con mirar los años de las bombas. Cuando Moro estaba marginado, las bombas también eran marginadales. Su línea política está estrictamente conectada con esta pieza de la historia italiana.

Los "años del plomo" y la "estrategia de la tensión": derechistas e izquierdistas apuntan al estado 

Es cierto que el año 1978 marcó casi una década de agresiones contra los miembros y símbolos de las instituciones estatales, los medios de comunicación y el poder judicial, una campaña de la izquierda. Para la derecha, los objetivos eran civiles masacrados por toda Italia ("Enterraremos la democracia bajo una montaña de cadáveres", decía un panfleto, en el que se reivindicaba una masacre de Ordine Nero-Orden Negro/Fascista, un grupo neofascista).  La opinión pública liberal y de izquierdas en la Italia de entonces y ahora sostiene que ese terror derechista fue planeado y llevado a cabo con el fin de desestabilizar el Estado multipartidista y suplantarlo con otro decididamente derechista, pro-americano y anticomunista. Esta opinión se reforzó por las conclusiones de interminables juicios e innumerables investigaciones judiciales y parlamentarias sobre las actividades subversivas de los neofascistas confabulados con los órganos del Estado, actuando como prolongaciones de actores externos. Según esta opinión, los "años de plomo", como se apodó en Italia esta época de la violencia, fueron la expresión de una "estrategia de tensión" que pretendía también neutralizar el Partido Comunista, que tenía más del 34,4% del voto popular En 1976. El masivo apoyo del Partido Comunista y su representación en el Parlamento llevó, entre otras medidas progresistas, a la promulgación de una Declaración de Derechos de los Trabajadores, consagrada en la constitución en 1970. Para las Brigadas Rojas esto no era suficiente , Pero fue más que suficiente para los neofascistas antiproletarios.

De hecho, casi simultáneamente con la pendiente promulgación de la Declaración de Derechos de los Trabajadores en 1970, comenzo seriamente la temporada de terrorismo en Milán con el atentado contra el Banco Nacional Agrícola en Piazza Fontana el 12 de diciembre de 1969, matando a diecisiete personas e hiriendo a 80. El ferroviario anarquista Giuseppe Pinelli fue detenido bajo sospecha, suicidándose al tirarse por la ventana durante una pausa en los interrogatorios. La absurdidad de este relato provocó que el escritor Dario Fo (Premio Nobel de Literatura) lo dramatizara como una farsa en "La muerte accidental de un anarquista" (1970), la más famosa y aclamada de sus obras. Se sospechó que el Movimento Ordine Nuovo, una organización neofascista de extrema derecha, colocó la bomba, pero en una serie de juicios caóticos que duraron hasta 2005 nadie fue castigado nunca por la masacre, aunque un tribunal identificó a dos neofascistas como los autores del acto terrorista.

Tan sólo tres días antes del atentado de la Piazza Fontana, un golpe de estado neofascista secreto, con el nombre de código "Tora, Tora", había sido cancelado por razones nunca reveladas, aunque tres juicios siguieron a la divulgación en marzo de 1971 de la trama en el periódico izquierdo Paese Sera.
En el juicio definitivo en 1984 todos los acusados fueron declarados no culpables de conspirar contra el estado. El complot se conoce en Italia como el golpe Borghese (el golpe de Borghese) porque el "activo" de Angleton Junio Valerio Borghese, el aristócrata fascista, conocido como "El Príncipe Negro", jugó un papel central en ella (la palabra española golpe se implantó en Italia tras el golpe de Pinochet en Chile en 1973). En el momento del fallido golpe de Borghese en 1969, el ejército casi-privado de Borghese de la era fascista se había estado entrenando en los Estados Unidos desde la época de Angleton en Sicilia en 1943 -en primer lugar veinte saboteadores;  después muchos más. El presidente Francesco Cossiga, que había sido ministro del Interior durante el secuestro de Moro, declaró en una entrevista años después que "el papel de la CIA era financiar a los grupos neofascistas anticomunistas". Sin embargo, en medio del asalto al Ministerio del Interior en Roma, Borghese desactivó la operación. Las conjeturas sugieren que un golpe neofascista en Italia no era exactamente lo que Washington deseaba o necesitaba en ese momento.

Sin embargo, el atentado en la Piazza Fontana y el golpe de Estado, con buques de guerra estadounidenses y de la OTAN supuestamente esperando en el Mediterráneo, fueron seguidos por un frenesí implacable de ataques terroristas. He aquí una lista seleccionada de los más sangrientos, perpetrados por los grupos neofascistas:

   1970 Gioia Tauro, Calabria: 6 muertos;  27 heridos
   1972 Peteano di Sagrado, Venezia Giulia: 3 muertos, 1 heridos
   1973 Via Fatebenefratelli, Milán: 4 muertos;  46 heridos
   1974 Piazza della Loggia, Brescis: 8 muertos;  94 heridos
   1974 Tren Italicus (entre Florencia y Bolonia): 12 muertos;  48 heridos
   1980 Estación de trenes de Bolonia: 85 muertos;  200 heridos

¿Qué papel desempeña el "Estado Paralelo"? 

Algo estaba realmente podrido en Italia.  Los ataques traumáticos a los civiles, las desestabilizaciones, los golpes de estado y los ataques de falsa bandefa hicieron que el escritor Pier Paolo Pasolini escribiera, poco antes de su propio asesinato en 1976, una acusación en las páginas del Corriere della Sera: “Conozco los nombres, pero no tengo pruebas”. La justicia era lenta o reticente a enfrentarse a los asesinos neofascistas (tuvo más éxito con la izquierda).  Por otra parte, los miembros de los servicios secretos, el Ministerio del Interior y la inteligencia militar sabotearon la persecución, los juicios y las investigaciones, práctica que pasó a llamarse "depistaggio" o "desviar el rumbo". Nada de esto era una sorpresa. La policía secreta de Mussolini, el ejército y los servicios de inteligencia, se integraron perfectamente en los Ministerios de Interior, Asuntos Exteriores y militares de la nueva República, bajo la supervisión de la ocupación americana y, después de 1949, en la OTAN ( y en el programa secreto “Stay behind” de la OTAN, para contener al comunismo). Esta continuidad virtual del régimen fascista, ahora entrelazado con la mafia, sin oposición del Vaticano, apoyada por sociedades secretas oscuras y logias masónicas, en el seno de los nuevos órganos de poder, popularizó el calificativo de "estado paralelo" entre el público italiano durante los "años del plomo" -un gobierno post-fascista y democrático era lo que se mostraba a los ciudadanos desprevenidos; y otro neofascista, en las sombras, minando la soberanía nacional. Especialmente los servicios de inteligencia eran conocidos por proteger a los miembros de los grupos neofascistas, frustrando las actividades del poder judicial mediante el uso de la rúbrica de "secreto de Estado".

Las palabras premoritorias de Pasolini se recuperaron dos años después, durante los cincuenta y cinco días del cautiverio y asesinato de Moro, cuando toda la clase política -de los demócrata-cristianos a los comunistas, de los socialistas al Vaticano- sus amigos, socios y aliados a lo largo de la existencia de la república, ignoraron los llamamientos escritos de su celda para negociar su liberación. El gobierno adoptó la línea dura: no negociar con los terroristas. El Partido Comunista estuvo de acuerdo, temiendo ser incluido en la misma calificación de terrorista con la BR en caso contrario. El Papa Pablo VI, desde una ventana de la Plaza de San Pedro, pidió la liberación de Moro "sin condiciones". La negativa a negociar fue como si los políticos de Italia comprendieran que el destino de Moro estaba sellado, que ya estaba muerto. La condición de las Brigadas Rojas para liberar a Moro requería que el estado liberara de la cárcel a una serie de miembros de su grupo, una petición que no era excesiva en casos de secuestro político, como señaló Moro en sus cartas. Sin embargo, las BR también insistieron en ser reconocidas por el Estado de las BR como una contraparte política, como un partido político armado, como una fuerza de combate. Ningún estado puede legitimar la fuerza que lo pretende derrocar. Era una demanda imposible de cumplir. Esto cierra y abre el misterio: por un lado, las BR hizo una oferta que fue rechazada, y lo mataron;  por otra parte, hicieron una oferta tan inaceptable que sabían que sería rechazada, por lo que su muerte estaba decidida de antemano ¿Por quién?

Giovanni Moro acusa a todos los partidos de blindar la verdad:

Todavía no se conoce la verdad -histórica, judicial o política... Moro fue asesinado por su proyecto  político.  Incluso los brigatisti no han dicho la verdad: ¿por qué no hicieron público todo lo que mi padre reveló bajo interrogatorio?  En las cartas encontradas en 1990 -las que nunca se hicieron públicas en ese momento- mi padre menciona a Gladio por primera vez. Con la revelación de Gladio, la BR podría puesto en una situación comprometida a la DC, pero lo mantuvieron en secreto. Podría haber destruido la imagen del Estado como algo integral y sólido. ¿Por qué los brigatisti no lo usaron? Estoy seguro de que están mintiendo hasta el día de hoy. ¿Y por qué lo mataron precisamente cuando se abrió un rayo de esperanza en la DC [para llevar a cabo negociaciones]?  Y, por último, ¿por qué el Estado no hizo nada para salvarlo? Giulio Andreotti (DC) era el jefe político del estado... Francesco Cossiga (DC) era Ministro del Interior. En cualquier otro país, un Ministro del Interior bajo cuyo mando tiene lugar semejante desastre habría sido mandado a cultivar rosas. En cambio, se convirtió dos veces en Primer Ministro y en una vez en Presidente de la República (algo idéntico a lo que pasó en españa, donde tras el asesinato de Carrero Blando se nombró jefe de gobierno a Arias Navarro, que como Ministro de Interior era responsable de no haberlo podido impedir, AyR).

Perdedores y ganadores 

¿Quién se benefició, de hecho, de la muerte de Moro? No las BR, ya que el estado actuó duramente y de manera oportunista contra los izquierdistas italianos de todo tipo, deteniendo a 12.000, e induciendo a 600 a escapar al extranjero, destruyendo virtualmente el núcleo histórico de la BR. No Italia, que abandonó el compromesso storico, su oportunidad de formar una coalición de unidad nacional, que representase a todo el espectro de los votantes italianos. No los dos partidos históricos de la Resistencia, los padres de la República y los articuladores de su constitución progresista, "fundada en el trabajo". Moralmente comprometidos por su negativa a negociar la liberación de Moro, tanto el Partido Comunista como el Partido Demócrata Cristiano perdieron la confianza y el respeto de los votantes, hundiendo gradualmente a Italia en su actual vacío político, un "estado fracasado" en todo menos en el nombre, una base militar virtual de la OTAN y EEUU. Los ultraderechistas se beneficiaron sin duda, ya que el antiguo partido de Mussolini, el Movimento Sociale Italiano, se transformó en Alleanza Nazionale (Alianza Nacional) para gobernar, junto con la racista, antiinmigrante y separatista Lega Nord, y con el partido del oportunista magnate de los medios de comunicación, Silvio Berlusconi. El PCI se convirtió en el Partido Demócrata de la Izquierda y luego en el Partido Democrático (DP). Esta asociación de fuerzas políticas retrógradas junto con una izquierda (contra-) reformista, neoliberal y mutilada gobierna en coaliciones dentro y fuera como un estado vasallo virtual y un puesto logístico avanzado en la "Guerra contra el Terror" estadounidense.

Primer sospechoso: "Et tu, Kissinger?" 

Debemos recordar que, sólo cinco años antes del asesinato de Moro, el gobierno de Salvador Allende fue derrocado por un golpe de Estado supervisado por la CIA. El Secretario de Estado, Henry Kissinger, justificó en parte la acción diciendo: "Si permitimos que Chile se haga comunista, entonces Italia le seguirá". La viuda de Moro testificó que "una figura política de alto rango de los Estados Unidos" había amenazado la vida de su esposo, En una visita oficial a Washington con la delegación italiana en 1976. Ella testificó en la investigación parlamentaria que el funcionario dijo: "O detiene su línea política, o usted lo va a pagar caro". El amigo cercano de Moro y miembro del partido, el ministro Giovanni Galloni, Identificó al funcionario como Henry Kissinger, entonces Secretario de Estado de Estados Unidos. Textualmente, las palabras registradas en los documentos de uno de los cinco juicios, dicen así:

"Onorevole, lei must smettere di perseguir el suyo piano politico por portare tutte le forze del suo Paese a collaborare direttamente.  Qui, o lei smette di fare questa cosa, o lei la pagherà cara.  Veda lei come la vuole intendere" ("Señoría, debe dejar de llevar a cabo su plan de conseguir que todas las fuerzas políticas de su país colaboren directamente. O deja de hacerlo, o lo pagará caro. Depende de usted cómo interpretarlo.").

Giovanni Moro recuerda la teoría de su padre de las "convergencias paralelas" cuando dice:
Insisto en repetirlo: mi padre era el hombre que quería mover a Italia más allá de la Guerra Fría. Había montones de personas en Italia y fuera de Italia que lo consideraban peligroso. Esta es la explicación que tiene en cuenta tantas posibles implicaciones.

Conclusión

Lo que tiene que atronar en las mentes de los lectores de esta vieja historia es la similitud con varios aspectos de la “política exterior” americana de nuestros días. Pensemos en la “estrategia de la tensión” implícita en las “revoluciones de colores”, planeadas, financiadas y puestas en escena por organizaciones estadounidenses (ONGs incluidas), que tienen como objetivo llevar a cabo un “cambio de régimen”. Pensemos en el reclutamiento, armamento, entrenamiento y financiación de las fuerzas reaccionarias, fundamentalistas islámicos o neonazis, para "desestabilizar" un lugar sembrando el terror. Pensemos en cómo la financiación de los grupos terroristas de derechas en Italia provocó la respuesta terrorista de izquierda –la estrategia imperial clásica de ‘divide y conquista’- y apliquémoslo en cualquier lugar donde las intervenciones militares estadounidenses han destruido estados completos: Irak, Libia y ahora Ucrania, así como los intentos en marcha en Siria.
¿Que vé?  ¿No sólo historias paralelas, sino "convergencias paralelas" tal vez?

Luciana Bohne es co-fundadora de Film Criticism, una revista de estudios de cine, y enseña en la Universidad de Edinboro en Pensilvania.  Puede ser contactada en: lbohne@edinboro.edu  


Notas

- Sobre Giulio Andreotti
- Sobre la reapertura del caso Moro (2013)
- Entrevista de Giovanni Moro

INFOGRAFICO: Ascenso y caida de la extrema izquierda en Italia (1968-88)

Published on: martes, 24 de julio de 2018 // , , ,

Aginter Press, por Rene Backmann

Published on: domingo, 15 de julio de 2018 // , ,
"La Orquesta Negra" (Le Nouvel Observateur - Lunes 23 de Septiembre de 1974)

Complots, espionaje, atentados, golpes de estado: los nostálgicos de la camisa negra y de la cruz gamada ya no son naufragos aislados, más lamentables que peligrosos, capaces como mucho de aparecer en una película "rétro". La Europa en la que sueñan, la del Orden, liberada por fínd e la democracia, esa "infección del espíritu", han estado cerca de lograrlo. Pese a sus recientes derrotas en Portugal y Grecia, todavía no se puede hablar del fascismo como una cosa del pasado. Sigue estando ahí, poderoso, mortífero, protegido... y organizado. A partir de los archivos de una agencia portuguesa de "información" dirigida por franceses, huidos tras la caida de Caetano, nuestro colaborador René Backmann ha podido establecer  las ramificaciones de una verdadera conspiración internacional.

Entre los cachivaches que ocupan una pequeña habitación de unod pocos metros cuadrados en el primer piso del reducto sur del fuerte de Caxias, a unos veinte kilómetros de Lisboa, un ojo inocente probablemente no vería nada más que un montón de papeleo: dosieres, carpetas, formularios mimeografiados, archivos, recortes de periódicos, fotos antiguas, cajas de clips de papel, matasellos, grapadoras. Sin embargo, es probable que estos documentos produzcan, mañana, tanto ruido -y tal vez devastación- como su peso de T.N.T.

Son los archivos de una pequeña agencia de noticias, dirigida en Lisboa por franceses – actualmente huidos. Para que estos documentos hayan sido transportados al fuerte de Caxias, donde trabaja la comisión de Desmantelamiento del P.I.D.E.-D.G.S. y en la que se guardan los archivos de la antigua policía política portuguesa con gran seguridad, debían tener cierta importancia a los ojos de los soldados portugueses. El contenido de los archivos de una agencia de prensa banal no habría merecido tal consideración. ¿Qué es, entonces?

El miércoles 22 de mayo, menos de un mes después del golpe de estado de Lisboa, un comando de marines bajo el mando del teniente Moniz Matos ocupó un apartamento de cuatro habitaciones en el entresuelo de un edificio moderno del distrito de Lapa, calle das Praças 13. El apartamento está desierto. Las dos primeras habitaciones son oficinas, la tercera contiene un laboratorio fotográfico equipado para la fabricación y uso de microfilmes. En la cuarta se clasifican los archivos, desglosados por país.

Este apartamento es la sede de Aginter-Press. El gerente, un francés, Jean Vallantin, está ausente. En cuanto al propietario, otro francés, Yves Guérin-Serac, partió unas semanas antes -poco antes del golpe del 25 de abril- con destino desconocido.

Este registro fue ordenado a raíz de las revelaciones hechas por varios agentes de la D.G.S, encarcelados en Caxias. "Trabajamos", dijeron funcionarios de la Policía a los miembros de la Comisión de Desmantelamiento, "manteniendo una estrecha relación con la agencia Aginter-Press, que bajo la cobertura de ser una agencia de noticias internacional actúa en algunos casos como subcontrata de la DGS".

Para el teniente Matos, el registro es concluyente. De acuerdo con las órdenes que recibió, hizo trasladar el contenido de las cuatro habitaciones a un camión militar y regresó a Caxias con su botín. Parte de la carga -todo lo que se encontraba en la oficina y el laboratorio- está encerrado en la pequeña habitación cuadrada en el primer piso. Otra parte, cajas y archivos que contienen recortes de periódicos, se apila, por falta de espacio, en una gran sala al pie de la escalera central del fuerte.

Pocos días después, el comandante Abrantes Serra, nuevo jefe del fuerte, confió al teniente Costa Correia la tarea de elaborar un inventario resumido del material incautado y, sobre todo, de examinarlo detenidamente. Los primeros informes del teniente Correia son explosivos. Aginter no sólo ocultaba una agencia de inteligencia política internacional detrás de su fachada de agencia de prensa, sino que sirvió de tapadera a una red de extrema derecha muy importante, el movimiento Orden y la Tradición, que se definía como "organización de la acción y combate en todo momento y en todos los países".

Implantada principalmente en Francia, Italia, España, Portugal y la Alemania Federal, Orden y Tradición publica un "boletín informativo regular“, enviado a todos sus miembros. Repasé algunos de estos boletines en Caxias, una avalancha de propaganda anticomunista que sobrevive a la literatura política de la Guerra Fría, sazonada con recuerdos de la O.A.S., fuertes indicios del nacionalsocialismo, todos salpicados de alusiones al franquismo, al salazarismo y al régimen de los coroneles griegos.

También pude consultar el archivo de sus miembros y las tarjetas de miembros de ciertos ejecutivos de Aginter-Press, e identificar algunos nombres. Robert Leroy, Jean Vallantin, André Fontaine (2), Antoine Kilby, Guy Avesac de Casteran. Todos ellos habían escrito en la tarjeta de miembro "Ex O.A.S.". La mayoría habían sido paracaidistas, algunos habían anotado "Comités Tixier-Vignancour". En la ficha de Robert Leroy, leemos: "Antiguo miembro de las Waffen S.S.".

Orden y Tradición, cuyos estatutos fueron redactados en francés, portugués e inglés, mantuvo relaciones estrechas con la organización Ordre Nouveau –convertida en Faire front-, con su homóloga italiana Ordine Nuovo, que se había convertido en Ordine Nero (Orden Negra) y con otro Movimiento italiano de extrema derecha, Avanguardia Nazionale de Stefano delle Chiaie.
Título del boletín de Orden y Tradición: "Veritas Ubique". Su lema: "Es mejor encender una pequeña vela que maldecir la oscuridad“. Los boletines fueron impresos en Francia en Dieppe, por un impresor llamado Ruffel, rue de la Barre 58. Curiosamente, la sede francesa de Aginter-Press también se encontraba en Dieppe, rue de la République 53. El local pertenecía a Joseph Vannier.

Esto no es todo. El laboratorio fotográfico también se usaba para fabricar documentos falsos. En Caxias me mostraron las matrices usadas para imprimir tarjetas de identidad falsas, permisos de conducción falsos, falsos pasaportes franceses, y una increíble colección de matasellos franceses, españoles y portugueses para autentificar documentos falsos. Entre estos matasellos estaban los de la prefectura de Haute-Garonne, la de Orán, el servicio de pasaportes de la Prefectura de Policía de París, la Colegio de Abogados de Annecy, la compañía de seguros Le Monde-Vie, la subprefectura de Saint-Nazaire, la aduana de Alicante, las comisarías de policía de Port-Bou, Irun y La Junquera, la tarjeta de identidad de los periodistas franceses ... y varias firmas de diplomáticos franceses o de altos oficiales franceses.

Aginter-Press tenia corresponsales en Bonn, Buenos Aires, Ginebra, Saigon, Roma, Tel-Aviv, Washington, estocolmo y Taipeh.

Los contactos con la C.F.T.

Sobre los métodos de reclutamiento y funcionamiento de Aginter-Press, he aquí el testimonio de un antiguo corresponsal en Francia: "Después de entrar en contacto con la sede de Dieppe y su director, Joseph Vannier, al principio el candidato correspondiente tenía que realizar el trabajo habitual de cualquier editor de la agencia de noticias para proporcionar información. Esto es lo que más se pedía: información sobre las actividades de los comunistas y los izquierdistas. Después de un periodo de unos meses, si el candidato había satisfecho las expectativas, Aginter llevaba a cabo una investigación para asegurarse de sus convicciones anticomunistas. Si la investigación daba resultado positivo, el corresponsal recibía una tarjeta de prensa, registrada en Lisboa y que lleva su imagen, y se convertía "oficialmente" en un empleado de Aginter que cobraba un buen sueldo si era productivo. Después de unos meses y otra investigación más detallada, a veces se les proponía convertirse en "oficial de inteligencia". Se le proporcionaban entonces tarjetas de prensa falsas, documentos falsos, todos los documentos que pudieran ser necesarios para la misión que le fuese confiada".

Su trabajo se convertía en el de un típico espía. Lo mas corriente es que se convirtiese pura y simplemente en un colaborador de la P.I.D.E.: misiones en África, reclutamiento de mercenarios – e incluso convertirse el mismo en un mercenario.

En Francia, el corresponsal de Aginter, además de su trabajo en investigar la izquierda y extrema izquierda francesas, se encargaba de espiar a los emigrantes portugueses (casi un millón), en particular a los opositores al régimen de Caetano, a los dirigentes de la izquierda portuguesa en el exilio en Francia y sus relaciones con la izquierda francesa. Todo ello en estrecha colaboración con los agentes de P.I.D.E. infiltrados en la emigración portuguesa. También se mantenían buenas relaciones con el C.F.T. para supervisar las actividades sindicales de los trabajadores portugueses“

Infiltración e intoxicación

"En Angola y Mozambique", explica un oficial, "los hombres de Aginter tenían misiones de espionaje o de provocación. Algunos se habían infiltrado en los movimientos de liberación, otros en las tropas portuguesas. Una vez más, actuaron por cuenta de la P.I.D.E.". África era una de las principales áreas de actividad de Aginter. En los archivos de Caxias, el teniente Correia encontró una rica y abundante documentación, cuidadosamente actualizada y clasificada por país.

También me enseñaron una maleta. Contiene un viejo traje arrugado, instrumentos de navegación aérea y el cuaderno de bitácora de un avión ligero. En el cuaderno, donde se registran muchos vuelos en África, repetidamente señalé en el capítulo "Observaciones" la misma frase del piloto, un ciudadano estadounidense, que se queja de "tener que aterrizar y aterrizar en tierras mal preparadas". ¿Transporte de mercenarios o armas? ¿O ambos? "Todo es posible", dicen los colaboradores del comandante Serra.

Este verano Robert Leroy le dijo a un periodista italiano que había llevado a cabo "misiones de propaganda" de Aginter en América del Sur y África y que había realizado un trabajo minucioso en Tanzania, Rhodesia, Malawi y Mozambique, infiltrándose en los movimientos de liberación. "El proceso de intoxicación", explicó, "fue muy exitoso".

En el mismo Portugal los hombres de Aginter no estaban inactivos. Los documentos descubiertos en la sede de la agencia muestran que en la víspera del 25 de abril se estaban preparando dos "operaciones puntuales": un secuestro, que tendría lugar en un café de Lisboa, y un homicidio que se debía perpetrar en Villafranca de Xira, a treinta kilómetros de la capital.

El cerebro de esta curiosa construcción es Yves Guérin-Sérac, de cuarenta y ocho años de edad, alias Yves Herlou, alias Ralph Keriou, alias Yves Guillou. Grande –mide un metro setenta y ocho-, rubio, atlético, Yves Guérin-Sérac, ex capitán del ejército francés, pertenecía a la O.A.S. y fue condenado por ello por el Tribunal de Seguridad del Estado. Primer refugiado, al igual que muchos otros "oficiales perdidos", en España, se trasladó a Portugal, donde fundó, en 1966, con uno de sus amigos, Pierre-Jean Surgeon, Aginter-Press.

Hasta 1968 fue el cirujano Pierre-Jean quien asumió el papel de director, y luego Yves Guérin-Sérac se hizo cargo de la gestión de la agencia. Permanecerá al mando hasta la primavera pasada. Poco antes del golpe de Estado, sin duda avisado de los peligros que corría, abandonó Lisboa para irse a Barcelona. A continuación se supo de el en San Salvador y Venezuela. No sabemos dónde está hoy. "Trabajé tres años con Guérin-Sérac", ha declarado Robert Leroy a L’Europeo. "Es un oficial, un luchador, un derechista, un nacionalista, y también un idealista".

Más de cincuenta muertos

Este idealista, sin embargo, es considerado por tres magistrados italianos, el abogado D'Ambriosio y los sustitutos Fiasconaro y Alessandrini, como el cerebro del atentado que causó dieciséis muertos y cerca de un centenar de heridos en el banco de Agricultura, en la Piazza Fontana de Milán, el 12 de diciembre de 1969. Y es que la "trama negra" con la que la moribunda democracia italiana lucha cada vez más débilmente tiene sus ramificaciones más allá de los límites de la península, en Portugal, Alemania, Francia y Grecia. Y no son sólo unos pocos nostálgicos sangrientos del Duce los que actúan en la oscuridad, sino importantes políticos, una gran parte de los servicios secretos, oficiales, policías, carabinieri, agentes dobles, triples o cuádruples, profesionales en el uso de explosivos y las provocaciones, expertos en acción psicológica que sueñan con una dictadura estilo griego o chileno.

En esta increíble madeja de complots, provocaciones, ataques, ya no sabemos quién manipula a quién, por qué y cómo. Lo cierto es que durante cinco años los "nazifascistas" -como se llaman ellos mismos- han causado más de cincuenta muertos y varios cientos de heridos: dieciséis muertos, cien heridos en el Banco de la agricultura; ocho muertos y noventa y cinco heridos el 28 de mayo en Brescia; doce muertos y 40 heridos en el tren express Italicus Roma-Munich, incendiado en la noche del 4 de agosto mediante una bomba de magnesio. ¿Qué hilo negro conecta todos estos ataques? ¿Qué manos agitan delante de los ojos de los italianos inquietos o rebeldes los trapos ensangrentados y sucios del fascismo?

Valientes magistrados tratan de responder a estas preguntas en Roma, en Padua, en Milán. A pesar de todos los cambios, sanciones y amenazas, están progresando. Gracias a la información que han reunido, y gracias también al trabajo de una parte de la prensa italiana, hoy es posible desenredar unos cuantos hilos de la madeja.

Una infección del espíritu

1967. Los coroneles tomaron el poder en Atenas. Entre los primeros visitantes oficiales del nuevo Primer Ministro Pattakos estuvo Pino Rauti, fundador en 1956 del movimiento Ordine Nuovo, periodista del periódico romano de extrema derecha "Il Tempo". Considerado un "duro" en el MSI. Criticó violentamente a los líderes del partido que querían presentar candidatos para las elecciones parlamentarias: "La democracia", dijo, "es una infección de la mente". En Atenas, Pino Rauti también se reunió, en una oficina en la calle Panepistimiou, con el Coronel Agamemnon, del K.Y.P. (el servicio secreto griego). Eso no fue más que el comienzo. Kostas Plevris, jefe del sector italiano del K.Y.P., calculó cómo podía beneficiarse al máximo de Rauti y sus amigos.

A través de un funcionario de la Embajada de Grecia en Roma, el Dr. P ..., que hizo de intermediario, los fondos llegan de Atenas, y también las invitaciones: cientos de militantes fascistas italianos harán visitas turísticas a Grecia que se desarrollarán en un campo de entrenamiento en el norte del país. El 15 de noviembre de 1969, Ordine Nuovo se unió oficialmente al M.S.I. Pino Rauti se convierte en miembro del comité central del partido neofascista.

Hace seis meses se envió un importante documento al embajador griego en Roma. Se trata de una copia de un informe redactado por un agente griego en Italia y dirigido al Jefe del Gobierno de Atenas. Este informe revela que existen estrechos contactos entre los servicios secretos griegos y altos funcionarios italianos. Hay, en palabras apenas camufladas, una "acción" que debe llevarse a cabo. "El único punto de discordia se refiere a establecer las fechas exactas de la acción y esto porque, según los italianos, se encuentran en un nivel aún bajo de organización...". Como conclusión, el agente escribe: "Aumenta el número de ciudadanos que, en el plano exterior, exigen una mejora en las relaciones con Grecia y, en el ámbito nacional, desean orden y tranquilidad".

Como saben todos los provocadores, la mejor manera de aumentar entre la población la necesidad de orden y tranquilidad es simplemente crear problemas a ambos. Cuanto mayor es el desorden, mayor es la necesidad. En agosto de 1969, tres meses después de la llegada a Roma de este documento, diez ataques destruyeron instalaciones ferroviarias en el norte y centro de Italia. En diciembre, es la bomba de la Piazza Fontana en Milán. El mismo día, tres bombas más explotaron en Milán y Roma. La prensa se desata contra la extrema izquierda y exige más firmeza del poder.

Dos días después, Pietro Valpreda, beatnik y anarquista, fue arrestado y acusado del atentado a la Piazza Fontana, por la denuncia de un taxista que murió poco después, víctima de una "neumonía fulminante". Una curiosa maldición caerá sobre aquellos que podrían demostrar la inocencia de Valpreda: un testigo se suicida usando gas después de ser golpeado, otro vacía en el cuerpo más de la mitad de un cargador de una pistola automática, otros tienen accidentes de tráfico terribles. Hoy ha quedado establecida la inocencia de Valpreda y está en libertad. Pero sigue siendo acusado y será juzgado en lugar de los verdaderos responsables.

En todo este asunto, un hombre, ahora encarcelado en Italia, sabe mucho, pero que mucho. Su nombre: Guido Giannettini. De cuarenta y tres años, ex especialista en problemas militares en el periódico diario del M.S.I., "Il Secolo d'Italia", ahora trabaja para el S.I.D. (Servicio de Información y Defensa), que en Italia tiene las funciones de D.G.T., los Renseignements Généraux, el S.D.E.C.E. y el 2° Bureau. En ausencia de grandes ambiciones internacionales, los dos mil agentes del S.I.D. -incluidos doscientos oficiales de los tres ejércitos y de los carabinieri- se agolpaban e infiltraban desde la extrema izquierda hasta la extrema derecha del espectro político nacional, espiando aquí, manipulando allí.

Une ceremonia religiosa

Hace una década, un comité parlamentario había revelado los curiosos métodos de trabajo del S.I.D. (que en ese momento se llamaba S.I.F.A.R.). Acusado de espiar y conspirar por su propia cuenta, el jefe del estado mayor General Di Lorenzo fue destituido y reemPiazzado por el almirante Eugenio Henke. Mientras tanto, Di Lorenzo fue elegido diputado de la M.S.I. En cuanto a los informes y expedientes que los diputados habían pedido fuesen destruidos, aún siguen encerrados en los archivos del S.I.D. Contienen información sobre todos los políticos, militantes de la extrema izquierda, sindicalistas, periodistas, magistrados, altos funcionarios, cardenales, obispos e industriales.

En esta madeja, ¿cuál es el lugar de Giannettini? Durante doce años ha recorrido todos los caminos del neofascismo europeo. En 1961 estuvo en España, donde participó en una ceremonia religiosa en el Valle de Los Caldos, acompañado por representantes del Estado Mayor Español de la Falange y algunos de los futuros líderes de la O.A.S. En 1962 se encontraba en los Estados Unidos, donde, impartió un curso de tres días a los estudiantes de la Escuela Central de Marina de Annapolis (Maryland) sobre "las posibilidades y técnicas de un golpe de estado en Europa". En 1964, participó en la creación de A.M.S.A.R. (Aparato Mundial Secreto de Acción Revolucionaria), financiado por los servicios secretos portugueses y españoles y por los neonazis alemanes. En 1965, organizó en Roma un seminario sobre la "guerra revolucionaria", que algunos consideraron el verdadero punto de partida de la "estrategia de la tensión".

Un informe de ciento cuarenta páginas, en manos de los jueces italianos, demuestra los vínculos que existen entre Giannettini y los principales líderes fascistas europeos. En 1972, durante las elecciones legislativas italianas, dirigió la agencia de prensa del M.S.I. No es todo. Porque los magistrados italianos han adquirido la certeza de que Giannettini es también un agente de la C.I.A. ¿Quién informa sobre quién? Difícil de saber.

El hecho es que en 1968 Guido Giannettini y Stefano delle Chiaie, de 31 años, jefe de Avanguardia Nazionale, acordaron infiltrar agentes provocadores en movimientos de extrema izquierda. Tienen un voluntario, Mario Merlino, un estudiante de letras y militante de Avanguardia Nazionale. Rápidamente, Merlino se unió al Círculo Libertario Michel Bakunin y luego, junto con otros anarquistas, fundó el Círculo del 22 de Marzo. A través de Merlino y Delle Chiaie, Guido Giannettini se mantiene informado de lo que se mueve en la extrema izquierda e informa a sus dirigentes de S.I.D.

El orden nacionalista

En abril de 1969 participó en la reunión de Padua durante la cual se tomaron varias decisiones importantes

  • emprender una campaña entre los oficiales para convencerlos de la necesidad y utilidad de un golpe de estado;
  • infiltrar organizaciones de izquierda y de izquierda para asegurar que se les atribuyan los atentados;
  • organizar atentados.

Al lado de Giannettini están Pino Rauti, el jefe de Ordine Nuovo, y el abogado de 34 años Franco Freda, ex líder de los estudiantes fascistas. Freda no oculta ser nazi. Para los conspiradores de Padua, el futuro está claro. A las dictaduras fascistas de España y Portugal se les ha unido Grecia. Italía será la siguiente. De los otros tres países, pero sobre todo, como hemos visto, de Grecia, llegan estímulos y apoyos. El orden nacionalista reinará mañana en toda Europa meridional. Especialmente a medida que la situación empeore. El clima social es explosivo. El gobierno está, una vez más, paralizado por su indecisión. No se puede imaginar un terreno más fértil.

En esa ciénaga Giannettini se mueve como un pez en el agua. El 17 de diciembre de 1969, cinco días después del ataque a la Piazza Fontana, escribió a sus superiores del S.I.D. una nota sobre los responsables y menciona los nombres de Mario Merlino, Stefano delle Chiaie, Yves Guérin-Sérac y Robert Leray. En esta retorcida maniobra de intoxicación, presenta a Guérin-Sérac como un ciudadano alemán, anarquista, e incluso afirma que ha tenido contactos con los chinos...

El “principe negro”

El S.I.D. sabe, por tanto, que Valpreda no tiene nada que ver con los atentados. También sabe que los verdaderos culpables son activistas de extrema derecha. Pero calla. No dice una palabra... Mudo, el S.I.D. es también sordo y ciego. De todas las tramas que se seguirán, se mantendrá informado casi día a día.

El 9 de marzo de 1971, la policía llevó a cabo treinta y dos registros en Génova, Nápoles, Bari y Roma. Entre los apartamentos registrados está el del "Príncipe Negro", Junio Valerio Borghese (3). Este sigue siendo un personaje tragicómico. Fascista desde la infancia, este descendiente del Papa Paul V, que fue campeón mundial de buceo en 1936 y después comandante de la X flota italiana y compañero del Duce, dirigió, en la época de la República de Salo, las brigadas negras encargadas de exterminar a los Partisanos. En 1948 fue condenado a doce años de prisión, que no cumplió. En 1967 creó el Frente Nacional. Entre los documentos incautados durante estos registros había planes, listas de nombres, códigos.

Estos revelan que un golpe de Estado, la Operación Antartida, casi tuvo lugar el 7 de diciembre de 1970. Aquella noche, las armas se distribuyeron en tres puntos de Roma a casi un millar de personas distribuidas en comandos, que debía ocupar la televisión, la radio y los ministerios. Se les había advertido: "El ejército y los carabinieri no se moverán”. En el último momento, la operación se canceló y las armas vuelven a sus cajas.

Una vez más, el S.I.D. no dice nada. Sin embargo, estaba al tanto de la Operación Antartida. El experto que había previsto los planes para atacar Roma no era otro que su agente, Giannettini. Otra vez él. En cuanto al príncipe Borghese, asustado por estas revelaciones que amenazaban con llevarlo a la cárcel, huyó a España.

Se le volverá a encontrar sin embargo en otro complot, descubierto a finales del año pasado, el de la Rosa dei venti (Rosa de los vientos, el símbolo de la OTAN –AyR). Fue él quien convenció al industrial retirado Andrea Mario Piaggio, de setenta y tres años, uno de los diez industriales más ricos de Europa, para pagar ciento ochenta millones de liras a los conspiradores de la Rosa dei venti (4). Con el apoyo de Ordine Nuovo y Avanguardia Nazionale, un Comité de Acción para el Renacimiento Nacional y un grupo llamado Los Justicieros de Italia se preparan para tomar el poder. Su programa: el de la República de Salo, ni más ni menos. El medio: cuatro comandos de doscientos cincuenta hombres, el apoyo del ejército y los carabineros.

“Los gatos mojados”

El complot es aplastado. Varios oficiales superiores son acusados. Entre ellos estaban el teniente coronel Amos Spiazzi, encargado del espionaje en el extranjero en la región de Verona, y el general de brigada Ricci, que mandaba la región militar de Salerno. Pero no fue hasta finales de junio que Ricci fue puesto a disposición judicial, gracias a la obstinación del juez Giovanni Tamburino, que estaba a cargo del caso Rosa dei venti.

En esto, una vez más, el S.I.D. estaba al corriente -y por buenas razones. Pero el asunto es tan grave que en julio su director, el general Micelli, que había sucedido al almirante Henke, es reemPiazzado por el general Mario Casardi y las fichas con datos de las personalidades políticas son quemadas.
Entre tanto, otro complot fue descubierto y aplastado. El responsable es un aventurero de cuarenta y nueve años, Carlo Fumagalli. Ocupación: ladrón de coches. En 1943, en Valtellina, creó un grupo de Partisanos "autónomos y apolíticos", los Chats-Huants de la Valteline, y luego trabajó en los servicios especiales del Ejército Americano, lo que le valió la Estrella de Bronce. Se dice que detrás de su grupo de partidarios se ocultaba un canal destinado a hacer que los judíos de Italia fueran a Suiza. También se dice que robó a los judíos de todas sus posesiones y los entregaba entonces a los alemanes para borrar las huellas ...

En 1962, creó el Movimiento de Acción Revolucionaria (M.A.R.). Sus principales objetivos eran obtener la autonomía de su región (Lombardía), luego luchar contra los más privilegiados, y finalmente establecer en Italia una república presidencial. Sus medios: el explosivo... Las torres de alta tensión vuelan en los valles del Valteline son responsabilidad de Fumagalli. El comercio de armas con Suiza sigue siendo Fumagalli. En 1970, planeaba atacar cuarteles, rechazar la responsabilidad de los ataques acusando a la extrema izquierda, todo para convencer al ejército de que saliera a la calle. Habla con los oficiales. El periodista del "Corriere della Sera", y agente del S.I.D., Giorgio Zicari, era persona de su confianza.

El 8 de marzo presentó su proyecto a los representantes de una docena de organizaciones reunidas en Milán. Un mes más tarde estalló el primero de una serie de cientos de atentados. En busca y captura, Fumagalli se pasa a la clandestinidad. Se quedó allí un año antes de ser absuelto por la corte de Lucca. El S.I.D. no dijo una palabra de lo que sabía. En marzo de 1974, Fumagalli asistió como invitado a la creación de una rama de Ordine Nero en Cattolica, al sur de Rimini. Allí están también los líderes de Ordine Nero, Mario Peccoriello, Ricardo Occasio, Clemente Graziani, ex conspirador de la Rosa de los Vientos. Objetivo de Ordine Nero: ser el sucesor de Ordine Nuovo, disuelto el 23 de noviembre de 1973. "Sembrando el terror entre los antifascistas mediante las bombas, se crearía una situación de violencia, según los métodos de la gran e inolvidable O.A.S.”. El Congreso es también una conferencia en la cumbre, ya que Furnagalli también planeaba un golpe de estado. Se decidió la fecha: el 10 de mayo de 1974.

El 9 de mayo, a las 2 de la madrugada, fue arrestado. Un verdadero arsenal fue descubierto en el coche de uno de sus amigos. Esa misma noche, los asesinos de Fumagalli iban a matar a políticos; sus dinamiteros tenían que hacer saltar por los aires diques, vías férreas, carreteras; comandos debían disparar con ametralladoras contra una reunión del P.C.I. "Esta vez", dijo un experto, "hemos estado cerca de una masacre".

“Mi segunda resistencia”

La última conspiración (hasta la fecha) hizo menos ruido. A principios de este mes, sólo 40 personas, entre ellas varias figuras prominentes, fueron procesadas por haber participado en la preparación de un golpe que debería haber estallado el 2 de junio pasado.

Entre las figuras prominentes acusadas: Edgardo Sogno, Consejero Nacional del Partido Liberal. Este último, que pasó a la clandestinidad después de ser inculpado, dijo: "Comienzo mi segunda Resistencia. Es indispensable oponerse a la acción comunista, que tiende a hacer de Italia una democracia popular, la expresión liberal, con vistas a constituir en el Estado el equilibrio esencial de una democracia occidental”. El sueño de Edgardo Sogno, admirador del general de Gaulle, es una república presidencial. "De todas las tramas que se han desenmascarado", dice un periodista italiano, "esta era el más realista”. Edgardo Sogno, de hecho, no es un aventurero, ni un nostálgico de la retro-política. Agregado militar italiano en la O.T.A.N. en la década de 1950, fue cónsul general de Italia en Francia, y después embajador de Italia en Rumania. “Sogno ha permanecido irremediablemente prisionero de su anticomunismo visceral", dijo el diputado socialista Renato Ballardini.

La C.I.A., en cualquier caso, parece depositar grandes esperanzas en este diplomático con el cabello limpio. Varios agentes de los Estados Unidos asistieron a la reunión celebrada el 27 de septiembre de 1970 en una villa cerca de Varese. Asistieron a la reunión Edgardo Sogno, un magistrado superior, un banquero y varios políticos. La mayoría pertenecían, como Edgardo Sogno, a organizaciones de resistencia anticomunista.

Por supuesto, todos estos elementos no son suficientes para disipar la oscuridad que rodea a la "trama negra". Pero el trabajo del fiscal D'Ambrosio y los suplentes Fiasconaro y Alessandrini, encargados de la investigación del ataque al Banco de Agricultura en Milán, revelaron algunos vínculos interesantes. En abril de 1971, dos de los responsables del ataque fueron arrestados: el abogado Franco Freda y el librero-editor Giovanni Ventura. Otros dos hombres son acusados, Pino Rauti y Guido Giannettini.

Con los servicios secretos franceses

El primero se aprovecha de su libertad temporal para presentarse a las elecciones. Elegido bajo la etiqueta de M.S.I., solicitó la inmunidad parlamentaria. Pero, tras el ataque de Brescia, la inmunidad parlamentaria de todos los diputados M.S.I. se levanta.

En cuanto a Guido Gianettini...

Cuando, el 15 de mayo de 1973, a las 10 de la mañana, los magistrados llaman a su puerta, Giannettini ha desaparecido desde hace un mes. Huyó a París, donde permaneció en el Hotel Claridge. La petición de busca y captura de la Interpol no parece preocuparle: "Me beneficié de la protección de los servicios secretos franceses", dijo a Europe. Pero, liberado por sus superiores, que lo encuentran demasiado engorroso, Giannettini lo acaba siendo rápidamente también por sus "amigos" franceses. El 24 de junio de 1974, dejó París para España y los Estados Unidos.

Fue encontrado un poco más tarde en Buenos Aires, donde, después de un mes de viaje, fue a las autoridades consulares italianas. Lo que se oculta esta sorprendente rendición es desconocido. Cuando es interrogado por los magistrados, se refugia detrás de su papel de oficial de inteligencia. "Sólo estuve en las conspiraciones para informar al superior”. Podemos dudarlo. De acuerdo con las revelaciones de un ex agente secreto español a la prensa italiana, un documento de la Dirección General de Seguridad en Madrid dirigido al Ministerio de Defensa en Roma informa que Giannettini, en julio y octubre de 1973, hizo tres viajes a Alicante, España. Tres viajes durante los cuales habría estado en contacto con Harmut von Schubert, director de una extraña agencia de "mercenarios provisionales" llamada Paladin. Encargado de reclutar y emplear espías, asesinos y mercenarios, en su nombre o en nombre de los servicios secretos discretos, Paladin que hasta hace poco tenía su sede en París, ha transferido sus actividades a Alicante.

Por anuncios clasificados

Según algunos militares portugueses, Paladín podría ser el "ala armada" de Aginter-Press para ciertas operaciones. Pero es aún más sorprendente. Un magistrado, el juez Sica, abrió una investigación contra Paladin, sospechoso de complicidad con los autores de un atentado mortífero contra el aeropuerto de Fiumicino. Según los documentos del juez, el atentado del 17 de diciembre de 1973, que mató a 32 personas y fue atribuido a una organización palestina, habría sido preparado en Alicante, sede de Paladín.

Fundada en 1970 por Gehrard Harmut von Schubert -que era el adjunto de Johannes von Leers, ex jefe del departamento de propaganda en el ministerio de Goebbels- Paladin no duda en reclutar mediante pequeños anuncios clasificados más bien explícitos, como este, publicado en el International Heraid Tribune del 23 de junio de 1971: "El grupo Paladin necesita: un piloto, un comandante de barco, un navegante, tres especialistas en explosivos, dos expertos en camuflaje, dos especialistas en el idioma vietnamita, dos especialistas en chino”. Se advierte a los candidatos que sus misiones pueden ser peligrosas y que pueden llevarlos detrás del telón de Acero o de Bambú. Las propuestas deben dirigirse a G.H. y. Schubert en Alicante o a otra dirección en Zurich.

Más increíble aún. Varios magistrados italianos han encontrado curiosas conexiones entre hombres y organizaciones de extrema derecha y representantes de ciertos países árabes. Así, el representante en Roma de Al Fatah y la OLP, Naiil Zwaiter, asesinado el 16 de octubre de 1972 sin duda por los servicios secretos israelíes, frecuentó con asiduidad a los dirigentes de la organización derechista Lotto de Popolo (L. d P.), que cambió su nombre a Organización de Lucha Popular (PLO).

La PLO tenía estrechos vínculos con Jeune Europe, dirigido por Claudio Orsi, sobrino del general Balbo y amigo personal de Franco Freda, abogado dinamitero de la Piazza Fontana. Ese es el mismo Freda que organizó el primer congreso italiano de la organización Al Fatah en marzo de 1969 en la sala Gran Guardia de Padua. Cuando Freda fue acusado y arrestado, varias organizaciones de estudiantes árabes publicaron un folleto en Roma pidiendo su liberación y proclamando: "Viva Fredà, valeroso luchador de la revolución palestina".

Otro detalle inquietante es el hecho de que la Asociación Italia-Libia está presidida por Claudio Mutti, un profesor rumano de veinte años de edad, traductor de Corneliu Zelea Codreanu, líder de los fascistas rumanos entre las dos guerras. Claudio Mutti está ahora en prisión, acusado de actividades subversivas fascistas.

Entre los responsables de la organización está Aldo Galba, de treinta y cinco años, amigo de Claudio Orsi, ex líder de los comités por la liberación de Freda. El primer punto preocupante es que en septiembre de 1972 agentes del gobierno libio asistieron al primer Congreso de la extrema derecha europea en Munich. Francia fue representada por una Ordre nouveau. Jean-Marie Le Pen era responsable de la seguridad de la organización.

Por supuesto, todos estos elementos dispersos no constituyen una prueba y, antes de hacer acusaciones específicas, los jueces italianos están tratando de evitar una posible manipulación en este flujo de información. Hoy en día, sin embargo, algunos magistrados están convencidos de que el financiamiento de la extrema derecha italiana no proviene únicamente de los propietarios de azúcar o de petróleo, sino quizás también de un país árabe que vé en el antisemitismo de los neonazis italianos un eco de su antisionismo.

Con o sin los dólares del desierto, ¿hasta dónde irán los "nazifascistas"? Ayer su país era la última orilla a conquistar en un mar lleno de dictaduras. Hoy, Caetano cayó, los coroneles griegos han sido derribados y en España, después de Franco, todo puede suceder. En una Italia en crisis, que los Marcos de Helmut Schmidt no rescatan, el P.C. está a las puertas del poder, dispuesto a sentarse junto a los hombres de la democracia cristiana. "Esta es nuestra única oportunidad de evitar el fascismo", dicen algunos. “Si el PC llega al poder, dicen los otros, ocurrirá lo mismo que en Chile tres meses después".

Una cosa es cierta: los obstáculos al trabajo de los jueces, la pasividad de los servicios secretos, parte de los policías y la mayoría del ejército ante la agitación "nazifascista", la presencia de la CIA y el enjambre de organizaciones de extrema derecha no son señales tranquilizadoras.

NOTAS

(1) Ver "Los archivos de los torturadores", Le Nouvel Observateur del 2 de septembre de 1974.

(2) No hace falta decir que este no es nuestro colega de Le Monde.

(3) Muere el 26 de agosto de 1974. En su funeral, el lunes 2 de septiembre en la iglesia de Santa Maria Maggiore en Roma, varios cientos de personas con una camisa negra desfilaron ante su ataúd, haciendo el saludo fascista.

(4) Piaggio fue detenido el 23 de agosto de 1974, acusado de "participación en una asociación subversiva" y de "conspiración política".

10 grupos siniestros detrás de la Estrategia de la tensión, por Alex Hanton

Published on: viernes, 13 de julio de 2018 // , ,
En 1972, un fascista llamado Vincenzo Vinciguerra hizo explotar un coche bomba en la ciudad italiana de Peteano. Como Vinciguerra había planeado, inicialmente se atribuyó el atentado a la extrema izquierda. Años más tarde, Vinciguerra explicó sus motivos: "Nuestro movimiento se ha comprometido a atacar... a gente común, para crear una situación anarquica. El miedo resultante movilizará el apoyo público a un régimen duro, incluso a costa de la democracia. Lo llamamos la 'estrategia de la tensión' ".

De hecho, la bomba de Vinciguerra fue sólo uno de varios ataques terroristas perpetrados por una desconcertante serie de movimientos derechistas y grupos tapadera con el evidente apoyo de los servicios de seguridad italianos. El objetivo era socavar el apoyo a la democracia y desacreditar a los comunistas y a los anarquistas, a quienes se culparía de las atrocidades. Los detalles exactos de esta conspiración siguen estando poco claros, pero el esquema básico de la estrategia de la tensión ahora está claro, al igual que los nombres de varios de los grupos involucrados.

10: La OAS

A principios de los años 60, un misterioso terrorista francés llegó a Portugal. Su verdadero nombre era Yves Guillou, pero normalmente usaba un seudónimo, en general el de Yves Guerin-Serac. Había elegido Portugal porque admiraba a su gobierno autoritario, que estaba librando una sangrienta guerra contra los movimientos de independencia en sus colonias africanas. Decenas de miles morirían antes de que los fascistas fueran derrocados en 1974 y el nuevo gobierno aceptase la independencia de Mozambique, Angola y Guinea-Bissau.

Este derramamiento de sangre en África atrajo a Guerin-Serac, que se había radicalizado durante el desastroso conflicto colonial de Francia en Argelia. Marcado por la horrenda brutalidad en ambos bandos, la guerra argelina mató a centenares de miles y desestabilizó Francia. La población de origen europeo de Argelia estaba decidida a preservar el status quo y se horrorizó cuando el presidente Charles de Gaulle anunció un referéndum sobre el tema, que dio lugar a amplias manifestaciones a favor de la independencia tanto en Argelia como en Francia.

En respuesta a esta traición democrática, un grupo de franco-argelinos derechistas formó la OAS (Organisation armée secrète, Organización del Ejército Secreto), que virtualmente tomó el control de los enclaves europeos en Argel y Orán y lanzó una serie de ataques terroristas en Francia y Argelia, incluyendo varios intentos de asesinar a de Gaulle. Al acercarse la independencia, la OAS puso en marcha un "frenesí de violencia", matando al menos a 2.360 personas en los 15 meses hasta junio de 1962.

Veterinario condecorado de las guerras de los 50 en Corea e Indochina, Guerin-Serac se convirtió en un miembro entusiasta de la OAS. Pero no estaba dispuesto a renunciar al terrorismo después de que la organización se derrumbara en 1962: "Los otros han abandonado las armas, pero yo no. Después de la OAS huí a Portugal para continuar la lucha y expandirla a sus dimensiones apropiadas -es decir, una dimensión planetaria".

9: Aginter Press

En Portugal, Guerin-Serac fundó Aginter Press, supuestamente una agencia de noticias siguiendo el modelo de Reuters o Associated Press. Pero esto era simplemente una tapadera para permitir que los agentes de Aginter viajaran libremente. En realidad, Aginter era una organización paramilitar fascista que buscaba combatir el comunismo en todo el mundo. El grupo era abiertamente hostil a la democracia, que consideraba débil, y desarrolló la creencia de que las operaciones terroristas de bandera falsa podrían ser una forma útil de socavar la izquierda y fortalecer la extrema derecha.

Un documento interno resumió las principales creencias de Aginter:

"La primera fase de la actividad política debe ser crear las condiciones que favorezcan que se instaure el caos. (...) En nuestra opinión, el primer paso que debemos dar es destruir la estructura del estado democrático bajo la cobertura de actividades comunistas y pro-chinas. (...) Es más, tenemos gente que se han infiltrado en estos grupos y, obviamente, tendremos que adaptar nuestras acciones al ethos de ese entorno - propaganda y acción de un tipo para que parezca haber surgido de nuestros adversarios comunistas".

8: Ordre Et Tradition

Estos objetivos atrajeron el apoyo de la dictadura de Portugal, y se dijo que la policía secreta portuguesa (la PIDE) dió millones de dólares a Aginter. La CIA también contribuyó, y la "agencia de prensa" pronto extendió sus tentáculos más allá de Portugal. Según el sociólogo italiano Franco Ferraresi, Guerin-Serac puso en marcha una formidable red privada de espionaje en Europa y el sur de África. A finales de los años sesenta, era "igual, si no mejor que, el servicio secreto de un país mediano".

Aginter también reclutó mercenarios derechistas para luchar en las guerras coloniales en África y dirigió campos de entrenamiento en la contrainsurgencia y la guerra antiguerilla. En algún momento, este entrenamiento llegó a incluir "técnicas de acción encubierta" como la fabricación de bombas, el asesinato y la propaganda. Los agentes entrenados por Aginter han sido relacionados con los asesinatos de los combatientes por la libertad africana Eduardo Mondlane y Amilcar Cabral, y el general portugués Humberto Delgado. (Sin embargo, existen teorías alternativas plausibles para los tres asesinatos).

Después de 1969, Aginter cambió su foco de operaciones de África a Europa. Guerin-Serac estableció una filial conocida como "Ordre Et Tradition" (Orden y Tradición), que podría actuar políticamente sin poner en peligro que la tapadera de la agencia de prensa. Aginter también produjo propaganda radiofónica y se infiltró con éxito en la extrema izquierda europea a través del Parti Communiste Suisse / Marxiste-Leniniste.

Más siniestro aún, Aginter estableció una célula ultrasecreta dentro de Ordre Et Tradition. Llamada OACI (Organización del Ejército contra el Comunismo Internacional), se especializó en "provocación e infiltración".

7: Organización Armee Contre Le Communisme International

La OACI tenía la intención de ser una fuerza paramilitar global, y sus agentes actuaron en varios puntos calientes de la Guerra Fría. Por ejemplo, el americano Jay Sablonsky (alias Jay Salby) fue entrenado por Aginter antes de dirigir escuadrones de la muerte anticomunistas en Guatemala. Sin embargo, la OACI alcanzó sobre todo notoriedad en Italia. Según el historiador Giuseppe de Lutiis, la OACI organizó cursos de fabricación de bombas, sabotajes y operaciones encubiertas (fundamentalmente lecciones de entrenamiento terrorista) a las que asistieron miembros de la extrema derecha italiana.

La OACI también buscó desarrollar una doctrina para justificar el terrorismo, con un documento explicando que "el terrorismo rompe la resistencia, consigue sumisión y crea una brecha entre la población y las autoridades". Distingue entre "terrorismo selectivo: romper la maquinaria administrativa eliminando a sus mandos [y] terrorismo ciego: aplastar la confianza del pueblo desorganizando a las masas, para manipularlas mejor".

Franco Ferraresi ha señalado que estos documentos de la OACI son muy similares a los escritos posteriores de terroristas derechistas italianos. Muchos de estos terroristas, incluido el notorio Stefano delle Chiaie, eran miembros de la OACI. De esta forma, Aginter Press llegó a ser el padre intelectual de grupos paramilitares como Ordine Nuovo, que aterrorizaría a Italia durante los infames "Años de Plomo".

6: Ordine Nuovo

En abril de 1969, dos bombas explotaron en zonas concurridas del centro de Milán, hiriendo a decenas de personas. Milagrosamente, nadie fue asesinado y la policía rápidamente detuvo a varios anarquistas sospechosos de estar involucrados. En agosto explotaron bombas de manera casi simultánea en 10 trenes. Nuevamente, milagrosamente, nadie fue asesinado. En diciembre, la suerte de Italia se acabó. Una enorme bomba explotó en la Piazza Fontana en Milán, matando a 17 personas e hiriendo a otras 90. Más tarde ese mismo día, tres bombas explotaron en Roma, hiriendo a 17 personas.

Una vez más, la extrema izquierda fue la principal sospechosa. La policía arrestó a un trabajador ferroviario anarquista llamado Giuseppe Pinelli, y luego afirmó que se había suicidado tirándose por una ventana de la comisaría. (Una autopsia posteriormente determinó que  cuando cayó por la ventana estaba muerto o inconsciente). Toda Italia se indignó ante las atrocidades izquierdistas. Pero, a medida que pasaba el tiempo, surgieron pruebas de que los atentados de 1969 habían sido cometidos por la extrema derecha, que buscaba desacreditar a la izquierda italiana.

La sospecha cayó particularmente en Ordine Nuovo (ON), un movimiento paramilitar de extrema derecha fundado por Pino Rauti, el cual había trabajado como periodista para Aginter Press. En 1986, un ultraderechista llamado Guido Giannettini, que sido cofundador de la OACI junto a Yves Guerin-Serac, fue declarado culpable de haber planeado el atentado, pero fue puesto en libertad por el tribunal de apelación. Un año más tarde, los miembros de ON Franco Freda y Giovanni Ventura fueron condenados por los atentados de abril y agosto de 1969, pero fueron absueltos del de la explosión de Piazza Fontana por falta de pruebas.

En 1994, un electricista testificó que había adquirido temporizadores de bombas para los miembros de Ordine Nuovo pero que había tenido miedo de presentarse en el juicio porque Pino Rauti le había amenazado personalmente con matarle. Tres miembros fueron condenados por el atentado en 2001, pero nuevamente fueron puestos en libertad por el tribunal de apelación. En 2004, un tribunal dictaminó que Freda y Ventura habían cometido el bombardeo de Piazza Fontana, pero la ley italiana les impidió ser juzgados porque habían sido absueltos del crimen en 1987. Aunque ahora está claro que miembros de Ordine Nuovo pusieron la bomba, actualmente nadie está en la cárcel por la masacre de Piazza Fontana.

5: Avanguardia Nazionale

El atentado de la Piazza Fontana marcó el inicio de la estrategia de tensión, en la que las organizaciones italianas de extrema derecha llevaron a cabo atentados terroristas con el objetivo de desacreditar a los comunistas y anarquistas italianos. Para empeorar las cosas, comunistas y anarquistas comenzaron a realizar ataques terroristas de verdad, aunque tendían a llevar a cabo asesinatos y secuestros selectivos en lugar de atentados al azar contra la población civil. Como consecuencia, el período llegó a ser conocido en Italia como Los años de plomo.

La estrategia de la tensión eran un reflejo de la llamada de Aginter a llevar a cabo acciones de bandera falsa dirigidas a dañar a los grupos de extrema izquierda y socavar la legitimidad del Estado democrático. Y no hay duda de la influencia de Aginter. El magistrado Guido Salvini dijo al Senado italiano que "han aparecido datos que confirman los vínculos entre Aginter Press, Ordine Nuovo y Avanguardia Nazionale. (...) se ha descubierto que instructores de Aginter Press llegaron a Roma entre 1967 y 1968 e instruyeron a los militantes de Avanguardia Nazionale en el uso de explosivos".

Avanguardia Nazionale era una escisión de Ordine Nuovo fundada por Stefano delle Chiaie, que se había mostrado demasiado radical incluso para la organización de Rauti. En general se sospecha que Delle Chiaie fue responsable de una serie de atentados terroristas y que estuvo involucrado en el atentado de Piazza Fontana de alguna forma casi con completa seguridad. Según admitía, "actuamos contra los comunistas y contra el Estado burgués, contra la democracia, que nos privaba de nuestra libertad. Y por ello tuvimos que usar la violencia".

Al igual que Giannettini, delle Chiaie tenía fuertes vínculos con Aginter Press, que afirmó haber cofundado: "Junto con un amigo francés (Guerin-Serac), decidí establecer la agencia de prensa Aginter Press para poder defender nuestra puntos de vista políticos".

4: La Rosa Dei Venti

Incluso entre los ultraderechistas hubo alguna disputa sobre cuál debía ser el objetivo final de la estrategia de tensión. Los relativamente moderados consideraban que el objetivo debía ser una presidencia más fuerte y la supresión del Partido Comunista. Los radicales querían la restauración del fascismo. Eso suena ridículo ahora, pero en ese momento, Italia era prácticamente la única democracia en el sur de Europa. Si Grecia, España y Portugal podían tener dictaduras de extrema derecha, ¿por qué no Italia?

Desde entonces se ha comprobado que tal intento de golpe de estado fue intentado en 1970, cuando varios extremistas, incluyendo a Stefano delle Chiaie, planearon derrocar al gobierno e instalar al príncipe Valerio Borghese como dictador. Antiguo alto mando militar bajo Mussolini, "el Príncipe Negro" leería un comunicado declarando que "la fórmula política que nos ha gobernado durante 25 años y nos ha llevado al borde del colapso económico y moral ha dejado de existir". Mientras tanto, sus partidarios ocuparían varios edificios del gobierno y los estudios de la cadena de televisión RAI.

El golpe fue cancelado en el último minuto por razones que nunca han quedado claras (la unidad de Delle Chiaie ya estaba dentro del Ministerio del Interior cuando el plan fue cancelado). Lo más probable es que los conspiradores se dieron cuenta de que el intento estaba condenado al fracaso y se enfriaron sus ánimos, aunque hay explicaciones alternativas van desde una intervención personal de Richard Nixon hasta la presencia de una flota soviética en el Mediterráneo.

Pero las consecuencias del golpe abortado condujeron a la investigación de una organización de extrema derecha conocida como la Rosa dei Venti, que reunía a varios grupos extremistas y era una fuente clave de apoyo para Borghese. En 1974, un magistrado italiano ordenó sensacionalmente la detención del general Vito Miceli, jefe del servicio secreto italiano SID tras descubrir que era un miembro clave de la Rosa dei Venti.

3: SID

El papel de los servicios de inteligencia italianos podría ser uno de los aspectos más impactantes de la estrategia de la tensión. Muchos de los principales oficiales de inteligencia de Italia estaban próximos a los grupos de extrema derecha que llevaron a cabo los atentados, y ayudaron repetidamente a ocultarlos. Por ejemplo, SID ayudó al cofundador del OACI, Guido Giannettini, a huir del país después de que se sospechase que estaba implicado en el atentado de la Piazza Fontana. El servicio secreto también obstaculizó repetidamente las investigaciones sobre atentados terroristas de extrema derecha e intentó ayudar a Giovanni Ventura a escapar de la prisión.

En 1980, la policía registró el apartamento del general Gianadelio Maletti, sucesor de Vito Miceli como jefe de SID. Encontraron un documento de 1975 que se refería a un miembro de Ordine Nuovo que había contactado con la policía en Padua: "Casalini quiere aliviar su conciencia. Comenzó a admitir haber participado en los ataques de 1969. (...) [Él] declarará de nuevo y ya está hablando de otros, el grupo de Padua + delle Chiaie + Giannettini. Dice que estaban seguros del apoyo del SID". La carta concluía con instrucciones de contactar con la policía y hacer que se cerrase el caso antes de que se pudiera volver a entrevistar a Casalini.

La cooperación de los servicios de inteligencia y de los miembros seleccionados de los Carabinieri fue vital para asegurar que se echara la culpa de los atentados a militantes de izquierda. Destacan dos ejemplos bastante sencillos. En 1972, el coche bomba de Vincenzo Vinciguerra mató a tres policías. Los servicios de inteligencia y oficiales militares falsificaron pistas y "confesiones anónimas" que implicaban a la organización de extrema izquierda Lotta Continua. Un general y otros cinco oficiales fueron finalmente acusados de obstrucción a la justicia por esto.

En 1973, un hombre llamado Gianfranco Bertoli lanzó una granada en una ceremonia en honor del comandante de la policía Luigi Calabrese, que había sido asesinado por los izquierdistas en venganza por su supuesto papel en la muerte de Giuseppe Pinelli, el anarquista que "cayó" después del atentado de Piazza Fontana. Bertoli confesó que era anarquista, y el SID redactó un informe confirmandolo. Sin embargo, los investigadores descubrieron posteriormente que Bertoli había sido adoctrinado por el Ordine Nuovo, que había planeado el ataque.

2: Núcleos Armati Rivoluzionari

A medida que avanzaba la década de 1970, la situación política se fue haciendo cada vez menos favorable para los extremistas. La dictadura de Portugal fue derrocada en 1974, obligando a Guerin-Serac y a sus agentes Aginter a huir a la España de Franco. Allí, utilizaron su experiencia en operaciones de bandera falsa para llevar a cabo atentados contra varias embajadas argelinas con el objetivo de desacreditar a la oposición argelina. Mientras tanto, Stefano delle Chiaie también huyó a España, donde estuvo involucrado en la masacre de manifestantes izquierdistas (El 9 de mayo de 1976 en Montejurra, AyR).

Sin embargo, Franco murió en 1975 y su régimen fascista se desmoronó poco después, eliminando el último refugio europeo para los restos de Aginter. Después se pierde el rastro de Guerin-Serac, que supuestamente se trasladó a América del sur. Delle Chiaie ciertamente lo hizo, creando incluso una agencia de prensa chilena claramente modelada siguiendo el ejemplo de Aginter. Terminó en Bolivia, donde parece haber trabajado como asesino del fugitivo nazi y traficante de drogas Klaus Barbie. Ambos fueron personajes clave en el "Golpe de la Cocaína" que derrocó al gobierno de Bolivia en 1980. Afortunadamente, colapsó poco después y ambos fueron finalmente extraditados a Europa.

Mientras tanto, otros grupos surgieron para continuar la estrategia de tensión en Italia, aunque  acusar a los comunistas de las atrocidades era algo cada vez más ajeno a la realidad. En 1980, un grupo ultraderechista llamado Núcleos Armati Rivoluzionari (NAR) hizo explotar una bomba con temporizador en la Estación Central de Bolonia, matando a 85 personas e hiriendo a cientos, en el atentado más mortífero de la extrema derecha de los Años de Plomo.

1: Gladio

Al final de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos estaba preocupado por la posibilidad de una invasión soviética de Europa Occidental. A finales de la década de 1940, la OTAN decidió crear redes de agentes "stay-behind" (permanecer en la retaguardia) en la mayoría de los países europeos. Estos agentes serían abastecidos con dinero y armas para preparar las operaciones de resistencia que se pondrían en marcha en caso de una invasión soviética. En Italia, este plan se conocía como Operación Gladio.

Desafortunadamente, la red Gladio no se contentó con esperar una invasión soviética. La CIA reclutó a gran escala entre fanáticos anticomunistas, fascistas incluidos, que rápidamente cambiaron su enfoque hacia la lucha contra lo que percibían como una infiltración soviética. Armas y explosivos suministrados para la Gladio acabaron en manos de Ordine Nuovo, y otros grupos fascistas y figuras asociadas con Gladio se involucraron en la estrategia de tensión.

De hecho, la primera mención pública de Gladio en Italia parece haber tenido lugar durante el juicio de Vincenzo Vinciguerra en 1984, cuando el terrorista informó a la corte que:

"Existió una estructura, secreta y oculta, con la capacidad de dar una dirección estratégica a las masacres. (...) Existe en Italia una fuerza secreta paralela a las fuerzas armadas. Compuesta de civiles y militares, de cuño antisoviético, para organizar la resistencia en suelo italiano contra un ejército ruso".

El papel exacto de la CIA en la campaña de terror de la extrema derecha en Italia sigue siendo un tema de enorme controversia. El historiador suizo Daniele Ganser afirmó que la agencia jugó un papel clave en la estrategia de tensión. Sin embargo, el trabajo de Ganser ha sido criticado sustancialmente, incluyendo el uso de documentos evidentemente forjados por los soviéticos. En cualquier caso, es cuestionable si el grupo nti-americano Ordine Nuovo habría aceptado órdenes de la CIA.
 
El historiador italiano Aldo Giannuli ha rechazado las afirmaciones de que Gladio estaba vinculado a ataques terroristas, y en lugar de ello se centra en una organización paralela llamada los Nuclei territoriali di difesa dello Stato (Núcleos territoriales para la Defensa del Estado). Esta estaba dirigida por el ejército italiano y supuestamente tuvo un papel similar a Gladio. Sin embargo, Giannuli sostiene que los Núcleos pronto se centraron en luchar contra la amenaza interna del comunismo, dejando a Gladio centrarse en la amenaza externa de una invasión soviética. En este papel, los Núcleos llegaron a funcionar como una especie de organización madre para una serie de grupos terroristas fascistas. Como estaba bajo dirección italiana, el papel exacto, si es que tuvieron alguno, de los americanos y de Gladio en los años del plomo permanecen confusos.

+ Propaganda Due

Un aspecto interesante de la estrategia de tensión es la posible implicación de la logia Propaganda Due (P2). Su descubrimiento en 1981 fue una sensación, la P2 era una logia masónica que tenía entre sus miembros tres ministros del gabinete, 43 miembros del parlamento, los jefes de las tres agencias de inteligencia italianas, otros 213 oficiales militares de alto rango y figuras de alto nivel en los medios de comunicación y los mundos de negocios.

Ha sido descrita como un "estado dentro de un estado" y acusada de intentar desestabilizar el gobierno italiano. Aunque probablemente no participasen directamente en la planificación de los atentados, la logia parece haber ayudado a encubrirlos. Una análisis más detallado de la P2 y su posible papel en el atentado de Bolonia se puede encontrar aquí .

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