-

Noticias Amor y Rabia
Viernes, 04 de Abril de 2025

El estado con mascarilla, por Miguel Amorós

Published on: martes, 14 de abril de 2020 // ,


La actual crisis ha significado unas cuantas vueltas de tuerca en el control social por parte del Estado. Lo principal en esa materia ya estaba bastante bien implantado porque las condiciones económicas y sociales que hoy imperan así lo exigían; la crisis no ha hecho más que acelerar el proceso. Estamos participando a la fuerza como masa de maniobra en un ensayo general de defensa del orden dominante frente a una amenaza global. El coronavirus 19 ha sido el motivo para el rearme de la dominación, pero igual hubiera servido una catástrofe nuclear, un impasse climático, un movimiento migratorio imparable, una revuelta persistente o una burbuja financiera difícil de manejar. No obstante la causa no es lo de menos, y la más verídica es la tendencia mundial a la concentración de capitales, aquello a lo que los dirigentes llaman indistintamente mundialización o progreso. Dicha tendencia halla su correlato en la tendencia a la concentración de poder, así pues, al refuerzo de los aparatos de contención, desinformación y represión estatales. Si el capital es la sustancia de tal huevo, el Estado es la cáscara. Una crisis que ponga en peligro la economía globalizada, una crisis sistémica como dicen ahora, provoca una reacción defensiva casi automática y pone en marcha mecanismos disciplinarios y punitivos de antemano ya preparados. El capital pasa a segundo plano y entonces es cuando el Estado aparece en toda su plenitud. Las leyes eternas del mercado pueden tomarse unas vacaciones sin que su vigencia quede alterada.

El Estado pretende mostrarse como la tabla salvadora a la que la población debe de agarrarse cuando el mercado se pone a dormir en la madriguera bancaria y bursátil. Mientras se trabaja en el retorno al orden de antes, o sea, como dicen los informáticos, mientras se intenta crear un punto de restauración del sistema, el Estado interpreta el papel de protagonista protector, aunque en la realidad este se asemeje más al de bufón macarra. A pesar de todo, y por más que lo diga, el Estado no interviene en defensa de la población, ni siquiera de las instituciones políticas, sino en defensa de la economía capitalista, y por lo tanto, en defensa del trabajo dependiente y del consumo inducido que caracterizan el modo de vida determinado por aquella. De alguna forma, se protege de una posible crisis social fruto de otra sanitaria, es decir, se defiende de la población. La seguridad que realmente cuenta para él no es la de las personas, sino la del sistema económico, esa a la que suelen referirse como seguridad “nacional”. En consecuencia, la vuelta a la normalidad no será otra cosa que la vuelta al capitalismo: a los bloques colmena y a las segundas residencias, al ruido del tráfico, a la comida industrial, al trasporte privado, al turismo de masas, al panem et circenses… Las formas extremas de control como el confinamiento y la distancia interindividual terminarán, pero el control continuará. Nada es transitorio: un Estado no se desarma por propia voluntad, ni prescinde gustosamente de las prerrogativas que la crisis le ha otorgado. Simplemente, “hibernará” las menos populares, tal como ha hecho siempre. Tengamos en cuenta que la población no ha sido movilizada, sino inmovilizada, por lo que es lógico pensar que el Estado del capital, más en guerra contra ella que contra el coronavirus, trata de curarse en salud imponiéndole condiciones cada vez más antinaturales de supervivencia.

El enemigo público designado por el sistema es el individuo desobediente, el indisciplinado que hace caso omiso de las órdenes unilaterales de arriba y rechaza el confinamiento, se niega a permanecer en los hospitales y no guarda las distancias.

El que no comulga con la versión oficial y no se cree sus cifras. Evidentemente, nadie señalará a los responsables de dejar a los sanitarios y cuidadores sin equipos de protección y a los hospitales sin camas ni unidades de cuidados intensivos suficientes, a los mandamases culpables de la falta de tests de diagnóstico y respiradores, o a los jerarcas administrativos que se despreocuparon de los ancianos de las residencias. Tampoco apuntará el dedo informativo a expertos desinformadores, a empresarios que especulan con los cierres, a los fondos buitre, a los que se beneficiaron con el desmantelamiento de la sanidad pública, a quienes comercian con la salud o a las multinacionales farmacéuticas… La atención estará siempre dirigida, o mejor teledirigida, a cualquier otro lado, a la interpretación optimista de las estadísticas, al disimulo de las contradicciones, a los mensajes paternalistas gubernamentales, a la incitación sonriente a la docilidad de las figuras mediáticas, al comentario chistoso de las banalidades que circulan por las redes sociales, al papel higiénico, etc. El objetivo es que la crisis sanitaria se compense con un grado mayor de domesticación. Que no se cuestione un ápice la labor de los dirigentes. Que se soporte el mal y que se ignore a los causantes.

La pandemia no tiene nada de natural; es un fenómeno típico de la forma insalubre de vida impuesta por el turbocapitalismo. No es el primero, ni será el último. Las víctimas son menos del virus que de la privatización de la sanidad, la desregulación laboral, el despilfarro de recursos, la polución creciente, la urbanización desbocada, la hipermovilidad, el hacinamiento concentracionario metropolitano y la alimentación industrial, particularmente la que deriva de las macrogranjas, lugares donde los virus encuentran su inmejorable hogar reproductor. Condiciones todas ellas idóneas para las pandemias. La vida que deriva de un modelo industrializador donde los mercados mandan es aislada de por sí, pulverizada, estabulada, tecnodependiente y propensa a la neurosis, cualidades todas que favorecen la resignación, la sumisión y el ciudadanismo “responsable”. Si bien estamos gobernados por inútiles, ineptos e incapaces, el árbol de la estupidez gobernante no ha de impedirnos ver el bosque de la servidumbre ciudadana, la masa impotente dispuesta a someterse incondicionalmente y encerrarse en pos de la seguridad aparente que le promete la autoridad estatal. Esta, en cambio, no suele premiar la fidelidad, sino guardarse de los infieles. Y, para ella, en potencia, infieles lo somos todos.

En cierto modo, la pandemia es una consecuencia del empuje del capitalismo de estado chino en el mercado mundial. La aportación oriental a la política consiste sobre todo en la capacidad de reforzar la autoridad estatal hasta límites insospechados mediante el control absoluto de las personas por la vía de la digitalización total. A esa clase de virtud burocrático-policial podría añadirse la habilidad de la burocracia china en poner la misma pandemia al servicio de la economía.

El régimen chino es todo un ejemplo de capitalismo tutelado, autoritario y ultradesarrollista al que se llega tras la militarización de la sociedad. En China la dominación tendrá su futura edad de oro. Siempre hay pusilánimes retardados que lamentarán el retroceso de la “democracia” que el modelo chino conlleva, como si lo que ellos denominan así no fuera otra cosa que la forma política de un periodo obsoleto, el que correspondía a la partitocracia consentida en la que ellos participaban gustosamente hasta ayer. Pues bien, si el parlamentarismo empieza a ser impopular y maloliente para los dirigidos en su mayoría, y por consiguiente, resulta cada vez menos eficaz como herramienta de domesticación política, en gran parte es debido a la preponderancia que ha adquirido en los nuevos tiempos el control policial y la censura sobre malabarismo de los partidos. Los gobiernos tienden a utilizar los estados de alarma como herramienta habitual de gobierno, pues las medidas que implican son las únicas que funcionan correctamente para la dominación en los momentos críticos. Ocultan la debilidad real del Estado, la vitalidad que contiene la sociedad civil y el hecho de que al sistema no le sostiene su fuerza, sino la atomización de sus súbditos descontentos. En una fase política donde el miedo, el chantaje emocional y los big data son fundamentales para gobernar, los partidos políticos son mucho menos útiles que los técnicos, los comunicadores, los jueces o la policía.

Lo que más debe de preocuparnos ahora es que la pandemia no solo culmine algunos procesos que vienen de antiguo, como por ejemplo, el de la producción industrial estandardizada de alimentos, el de la medicalización social y el de la regimentación de la vida cotidiana, sino que avance considerablemente en el proceso de la digitalización social. Si la comida basura como dieta mundial, el uso generalizado de remedios farmacológicos y la coerción institucional constituyen los ingredientes básicos del pastel de la cotidianidad posmoderna, la vigilancia digital (la coordinación técnica de las videocámaras, el reconocimiento facial y el rastreo de los teléfonos móviles) viene a ser la guinda. De aquellos polvos, estos lodos. Cuando pase la crisis casi todo será como antes, pero la sensación de fragilidad y desasosiego permanecerá más de lo que la clase dominante desearía. Ese malestar de la conciencia restará credibilidad a los partes de victoria de los ministros y portavoces, pero está por ver si por sí solo puede echarlos de la silla en la que se han aposentado. En caso contrario, o sea, si conservaran su poltrona, el porvenir del género humano seguiría en manos de impostores, pues una sociedad capaz de hacerse cargo de su propio destino no podrá formarse nunca dentro del capitalismo y en el marco de un Estado. La vida de la gente no empezará a caminar por senderos de justicia, autonomía y libertad sin desprenderse del fetichismo de la mercancía, apostatar de la religión estatista y vaciar sus grandes superficies y sus iglesias.

por Dmitry OrlovCuando tu caballo se desploma, es hora de dejar de intentar montarlo. Castigarlo no sirve de nada. Y, sin embargo, esto es ...

LUCHA DE PODER

La estrategia rusa

Por Vil.Los rusos deben haber estado aprendiendo a jugar al poker en lugar de al ajedrez desde que cayó la URSS... todo es demasiado...El l...

La campaña de invierno rusa

Por Gordon M. Hahn22 de noviembre de 2022La única forma de que los ucranianos puedan ver algo parecido a unas navidades sería si se pudiera...
  • La situación actual de la guerra de Ucrania según un especulador de Wall Street
  • Especialistas en torturas y robos: el batallón neonazi ucraniano Aidar
  • Bakhmut: el Stalingrado de la OTAN
  • Los ganadores de la guerra de Ucrania
  • ¿Ha caído occidente en una trampa rusa en Ucrania?
  • ECONOMÍA

    ¿Cuál será el próximo golpe? Prepárense porque será ENORME

    Por Ugo Bardi (The Seneca Effect)4 de diciembre de 2022¿Recuerdas cómo cambiaron cosas durante los últimos 2 o 3 años, y lo increíblemente ...

    Nos dirigimos a un crash financiero inevitable

     Por Nouriel Roubini2 de dicembre, 2022Después de años de políticas fiscales, monetarias y crediticias extremadamente laxas y el inici...

    El gran desacoplamiento: cómo las sanciones empujan a Moscú hacia el este

    Por Scott RitterAl forzar un divorcio económico de Rusia, el presidente de los EEUU, Joe Biden, y sus aliados europeos ignoraron el di...
  • Pfizer, la empresa farmacéutica más multada
  • DICTADURA SANITARIA

    Seis escándalos de Pfizer

    Por Corporate WatchEs probable que Pfizer obtenga grandes ganancias con su vacuna contra el COVID-19, pero el mayor beneficio a largo ...
  • Salirse del rebaño: historias de no vacunados durante la dictadura sanitaria
  • ¿Por que no te has vacunado? Respuestas a una encuesta
  • Caemos como moscas y nadie sabe por qué
  • VALLADOLID

    Recuerdos de una ilusión

    por RabiosoLa primera vez que vi a Paco fue en un acto público en memoria de la República, en 1989. Por aquella época estaba yo, punki perd...
  • Baticón o la forja de un rebelde
  • La Asociación Luis Vives y la clandestinidad anarquista en Valladolid
  • Datos biográficos de Francisco Baticón Palenzuela
  • CIENCIA

    La era del sacrificio

    Por Olivia Muñoz-RojasDurante los últimos años, los Estados, con el aval de ‘la’ ciencia —en realidad, una parte de ella—, han exigido esfu...
  • ¿Han salvado las vacunas 20.000.000 de vidas?
  • COVID, género, clima y el colapso de la ciencia
  • ¿Quién dijo que la Evolución conduce al hombre?
  • ONGs y HUMANITARISMO

    Un Premio Nobel vergonzoso

    Por Yuri Chelyashenko27 de octubre de 2022Una crítica satírica de Yuriy Shelyashenko (Movimiento Pacifista Ucraniano)La ONG "Centro pa...

    El verdadero papel de las ONGs

    por Misión Verdad4 de noviembre de 2015Las Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) empezaron a expandirse en el contexto de la Guerra Fría...
  • ¿Qué es Provea y quién los financia?
  • Las Fundaciones alemanas, un instrumento imperialista en un mundo globalizado
  • ANARQUISMO Y CULTURA

    Maximilien Rubel (1905-1996), editor libertario de Marx

    Maximilien RubelPor Kevin Anderson (Obituario publicado en Capital & Class (London) No. 62, Summer 1997, p. 159-165)En lo que será una ...

    Max Stirner está ganando la competición

    Por Entito SovranoEn una fresca tarde de otoño, atravieso un cementerio que es de especial importancia para mí. Varios monumentos se a...
  • Viva la anarquía
  • Tierra y Libertad
  • El anarquismo imperfecto de Max Stirner
  • La revolución
  • Nada está por encima de mí
  • MEDIOS DE MANIPULACIÓN

    Nos toman por idiotas

    Por Rafael Poch de Feliu5 de diciembre, 2022 La población debe ser engañada para que consienta o, por lo menos, no se oponga a la guer...

    Sólo es una "teoría de la conspiración" cuando se acusa al gobierno de EEUU

    Por Caitlin Johnstone4 de octubre de 2022La clase política y los medios de comunicación occidentales han desestimado como "teorías de la co...
  • El festival de Eurovisión: la más importante herramienta de comunicación creada por la OTAN en la guerra fría
  • ¿Es la masacre de Bucha una operación de bandera falsa ucraniana?
  • EEUU tiene un problema con la libertad de expresión
  • ¿Es Wikipedia una operación de desinformación?
  • Naomi Klein, teórica de la conspiración
  • CONTROL Y REPRESIÓN

    Pandemania: El culto a la seguridad

    por Carlos Eisenstein¿Qué nos hizo obedecer las insanas y tiránicas medidas contra el Covid? Una sociedad dominada por el miedo aceptará cu...

    Cuidado con la "izquierda" que defiende el imperialismo humanitario

    por Jean Bricmont4 de diciembre de 2012Desde la década de 1990 y en particular desde la guerra de Kosovo en 1999 los adversarios de las int...
  • Lo político NO es personal
  • Cloudalists: Una nueva clase nos gobierna desde la nube
  • HISTORIA

    Del feudalismo al neofeudalismo (2): Lecciones de la Historia

    por Simon ElmerEnlace a la primera parte1. GOBERNANTES DIVIDIDOSEn 1381, los londinenses estaban resentidos por la autoridad de la Corona s...
  • Del feudalismo al neofeudalismo (1): Pasado y Presente
  • 1920: El «motín del pan» de las mujeres de Béjar
  • La guerra del pan que lideraron las mujeres en Valladolid
  • DOSSIERES

    Thoreau, la vida como desobediencia04 Dec 2021

    «Este curioso mundo que habitamos es más maravilloso que conveniente, más hermoso que útil; está más por ser admirado y disfrutado que para...

    Kropotkin y el apoyo mutuo29 Sep 2021

    Para conmemorar el aniversario de la muerte de Kropotkin hace 100 años presentamos aquí una recopilación de textos sobre su vida y su contr...

    Coronavirus y crisis sistémica 06 Jan 2021

    La crisis del sistema financiero global que se anunciaba a lo largo de 2019, la lucha de occidente encabezado por EEUU contra el ascenso im...

    CORREO

    CORREO DEL LECTOR: Cuidado con lo que queremos y a donde vamos

    En las pancartas: "Change" (cambio), y el rico les arroja "cambio" (calderilla)Extracto del programa nº 105 Aupa Konpas con el perro y el g...
  • CORREO DEL LECTOR: Covid y restricciones en UK
  • CORREO DEL LECTOR: De copas con el sistema
  • CORREO DEL LECTOR: Pública, pública, pública
  • SOCIEDAD

    Animal Laborans: ERROR 404

    Por Jonathan Pérez Fernández 10 de mayo de 2022De niño, pasaba los veranos en Palacios del Pan, un pueblo de Zamora donde vive ...
  • No quiero un futuro de ciencia ficción
  • La familia autoritaria como aparato de educación
  • Cómo la política identitaria corrompió el proceso constituyente chileno
  • ECOLOGIA

    El fin del mundo siempre está a punto de llegar

    por Lionel Shriver8 de enero de 2022Típicamente para mi generación, cuando era niño, me despertaba repetidamente con mi pijama empapad...
  • El mito del coche eléctrico
  • El precio del fraude climático
  • La sucia verdad sobre WWF
  • RELIGIÓN

    La corrección política, una nueva religión

    por Sergio ZuritaEn años recientes, la corrección política ha ganado influencia, sin duda muchas veces con plena justicia, aunque en otras ...
  • Con burka y a lo loco
  • Sobre la religión
  • La edad de la penumbra, de Catherine Nixey
  • INFOGRAFICOS

    INFOGRAFICO: Julio de 1914, la crisis global silenciada23 Jun 2022

    Enlace para descargar el infográfico en formato JPGEste texto es parte de un dossier sobre la crisis Repo y el uso del Coronavirus como man...

    INFOGRAFICO: El estado profundo de los EEUU27 Feb 2021

    Enlace para descargar el infográfico en formato JPG...

    INFOGRAFICO: Conspiracionismo, de los Jesuitas a Bildelberg17 Feb 2021

    Enlace para descargar el infográfico en formato JPG...