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Noticias Amor y Rabia

La lucha contra Eurasia

Published on: martes, 18 de enero de 2022 // ,

por Rabioso


 De la alianza de Washington con Mao al caos en Kazajastán


A lo largo de 1942, cuando la incapacidad de la Alemania nazi de aplastar a la Unión Soviética anunció la derrota de las potencias del Eje, un grupo de especialistas de EEUU se dedicó a modelar la Grand Area, un proyecto que establecía las bases del futuro imperio estadounidense de manera similar al Ostplan nazi o la Esfera de Co-Prosperidad Asiática japonesa. En aquella época el teórico geopolítico estadounidense Nicholas John Spykman, profesor en la universidad de Yale, cuyas ideas tenían una amplia audiencia (e influencia) en los círculos de los planificadores de Washington, definió las líneas básicas que debía seguir la política de un EEUU convertido en potencia hegemónica, que se resumía en un principio: mantener Eurasia despedazada y evitar a toda costa su unificación porque, de lo contrario, sería imposible resistirse a su potencia. En palabras de Spykman (que calificaba a las Américas dominadas por EEUU de Nuevo Mundo y a Eurasia de Viejo Mundo):


si (EEUU) puede unir y organizar al Nuevo Mundo de manera que una gran masa de concentrada fuerza esté disponible para actuar al otro lado del océano, puede influir en la política de Europa y Asia. Y si el Viejo Mundo continua dividido y bajo equilibrios (contrapuestos), aquella fuerza exterior puede jugar un papel determinante en la vida política. Pero si, por el contrario, el Viejo Mundo puede ser unido y organizado de manera que una gran masa concentrada de fuerza esté disponible para actuar al otro lado del océano, el Nuevo Mundo será rodeado y, en función de su poder de resistencia, puede tener que someterse a los dictados del Viejo (1)



Las dos vías del mundo: ARRIBA, Eurasia unificada, y EEUU es su satélite, o Eurasia dividida, satélite de EEUU (ABAJO), según Nicholas J. Spykman, “The Geography of the Peace” (1944)



Este párrafo implica que, si quiere mantener su hegemonía, EEUU ha de aplicar una estrategia permanente de Divide y vencerás para imponer a Eurasia una Balanza de poder favorable a sus intereses. Basta con analizar el periodo de  1945 a nuestros días para reconocer la aplicación de ese principio: nada más acabar la Segunda Guerra Mundial, EEUU puso en marcha en Europa el Telón de acero para aislar la Europa occidental capitalista de la Europa oriental comunista, y en paralelo inició en Asia la Guerra de Corea, para parar el avance del comunismo. La principal amenaza a la división forzada que impuso a Eurasia vino de Europa, con la Ostpolitik alemana y la propuesta francesa (De Gaulle) de “una Europa hasta los Urales”.


ASCENSO Y CAIDA DE LA ALIANZA CHINO-SOVIÉTICA


Tras la Segunda Guerra Mundial, la victoria del partido comunista en la guerra civil china dio lugar a la creación de un bloque euroasiático enfrentado a EEUU, cristalizado en la alianza firmada entre la Unión Soviética y el nuevo gobierno comunista chino en 1950. Esta alianza se resquebrajará durante la crisis de Taiwan (1958) debido a la negativa del líder soviético Kruschev a apoyar la propuesta del líder chino Mao Tse Tung de una declaración de guerra de China a EEUU, seguida de un ataque nuclear soviético contra cuando las tropas estadounidenses que invadiesen territorio chino, una propuesta cuya existencia sería confirmada décadas después por el líder soviético Gromiko (2)  La Unión Soviética se distanció de China y paralizó los proyectos de ayuda al desarrollo y la transferencia de tecnología de armas nucleares.



Gromiko confirmó en 1988 la propuesta de Mao de iniciar una guerra atómica contra EEUU en 1958 (FUENTE)



En 1958 Mao lanzó el Gran salto hacia adelante, un intento de industrialización acelerada que fracasó y no fue capaz de resolver los problemas económicos. Mao respondió a las críticas poniendo en marcha a partir de 1960 purgas internas en el Partido, siendo incapaz de acallar del todo a sus críticos. Esta situación desembocará en una guerra interna abierta  que se visibiliza en la Conferencia de los siete mil cuadros de 1962.



Estalinismo en versión china: Mao, "el gran timonel", con una ola de "Guardias Rojos" empuñando el "Pequeño. libro rojo" de Mao


Para frenar los intentos del presidente chino Liu Shaoqi y el secretario general del partido comunista Deng Xiaoping de relegarle a un puesto simbólico carente de poder real, Mao lanzó en 1966 la Revolución cultural con la publicación del manifiesto Bombardear el cuartel general. Esta “revolución” era en realidad una ofensiva caracterizada por un culto mesiánico a Mao, visualizado en cantidades inmensas de propaganda con su imagen y el reparto a cada ciudadano chino de su “Pequeño Libro Rojo”, una selección de citas suyas. Al mismo tiempo, Mao impulsó la creación de la Guardia Roja, organización juvenil que desató una gigantesca purga en el aparato estatal chino y entre los funcionarios del partido comunista, consistente en todo tipo de abusos (humillaciones, torturas, encarcelamientos, trabajos forzados, confiscación de bienes, ejecuciones). En 1969, Mao se había hecho con el poder en China, y proclamó que la “revolución” había terminado.



Estaciones de EEUU de espionaje militar de las actividades de la URSS instaladas en territorio chino tras la caída del Sha (FUENTE: Gérard Chaliand y Michel Jan (1993), Atlas du nucléaire. Civil et militaire, p. 121, “Les stations américaines de détection en Chine”)



LA ALIANZA DE EEUU Y CHINA CONTRA LA URSS


En 1969, con Mao en el poder, China inició una guerra fronteriza con la Unión Soviética. Previamente los partidos comunistas de todo el mundo habían sufrido escisiones maoistas desde mediados de los años 60, que si bien habían sido apoyadas por China también eran fomentadas por la OTAN para debilitar el movimiento comunista. El Partido Marxista-leninista de Holanda (MLPN), por ejemplo, fue creado a iniciativa del BVD, el servicio secreto holandés (3)  Las redes de extrema derecha relacionadas con la OTAN también crearon grupos como el Parti Populaire Suisse (PPS) en Suiza (4).


El maoismo se convertirá en la base ideológica de los grupos “de izquierda” que lucharán contra los gobiernos europeos contrarios a los intereses de EEUU; en 1968 se acusó a China de haber apoyado los sucesos de Mayo en Francia, dirigidos a derrocar a De Gaulle, responsable de sacar a Francia de las estructuras de la OTAN, expulsar a la organización del territorio francés y proponer pactar con la Unión Soviética para romper la división artificial de Europa impulsada por EEUU (5)  El maoismo fue también la base ideológica utilizada en la creación de grupos terroristas de izquierdas por toda Europa, utilizados por la red Gladio de la OTAN para poner en marcha la Estrategia de la tensión, utilizada para sembrar el caos en Europa occidental y someter a sus élites a los designios de EEUU.



Documento de la comisión encargada de disolver la PIDE que confirman las relaciones de Aginter Press (parte de la red Gladio) con el partido maoista suizo Parti Populaire Suisse (FUENTE: José Duarte de Jesús, A Guerra Secreta de Salazar em África, 2012)



Origen maoista tenían la Fracción del Ejército Rojo (RAF) alemana, las Brigadas Rojas italianas, la ETA, el FRAP y el GRAPO en España, la Organización Revolucionaria 17 de Noviembre (17N) en Grecia o las Celulas Comunistas Combatientes (CCC) belgas, organizaciones que, o estaban trufadas de infiltrados, o eran artificiales o fueron claramente apoyadas y teledirigidas desde el poder (6)   Según un documento encontrado en los archivos de Aginter Press, una red terrorista internacional de extrema derecha que se hacía pasar por una agencia de noticias, “Los círculos pro-chinos, con su típica impaciencia y entusiasmo, son los adecuados para ser infiltrados... Nuestra actividad debe ser la destrucción de la estructura del estado democrático disfrazándolo de actividades comunistas y pro-chinas; ya hemos infiltrado algunos de los nuestros en esos grupos” (7)



El BAM, uno de los mayores proyectos de infraestructura de la URSS, puesto en marcha debido a las provocaciones chinas



Al mismo tiempo, China se dedicó a desestabilizar Asia provocando tensiones en las fronteras con la URSS, lo que amenazó la logística del Transiberiano, demasiado cercano a la frontera, forzando a Moscú a poner en marcha un proyecto faraónico, la construcción de la línea férrea БАМ (Байкало-Амурская магистраль, Baikal-Amur Magistrale, BAM), para estrechar lazos económicos con Japón mediante la explotación común de las riquezas de Siberia (8)  Otro ejemplo del apoyo chino al acoso de EEUU a la URSS tuvo lugar en 1979, tras el derrocamiento del Sha y la llegada al poder del Ayatolá Jomeini, que obligó a desmantelar las estaciones de escucha estadounidenses situadas a lo largo de la frontera irano-soviética; Pekín permitió entonces a Washington construir una amplia red de estaciones de escuchas a lo largo de la frontera chino-soviética (9).



1972: Mao y Nixon



En 1969, durante la crisis fronteriza con China, el embajador soviético en EEUU preguntó a Washington si tendría un problema con un ataque nuclear soviético limitado contra China para destruir su programa de armas atómicas (10)  irónicamente, EEUU había propuesto en 1964 al Kremlin un bombardeo conjunto americano-soviético para detener el programa nuclear chino (11)  pero esta vez Washington no solo se opuso al plan soviético, sino que filtró la información al Washington Post, que lo publicó, forzando a los soviéticos a abandonar sus planes. A continuación, China y EEUU empezaron a acercarse discretamente, y, tras dos visitas secretas de Kissinger a China, en 1972 Nixon se reunió en Pekín con Mao, dando paso a una alianza entre ambos países que permitió a China liberarse del embargo económico que había sufrido a manos de EEUU (12)  lo que permitió aumentar las exportaciones, y abrió la puerta a la próxima liberalización de la economía y la entrada del Capital anglosajón en el país.



1993: Pinochet en China. Aunque Allende fue el primero en reconocer diplomáticamente a China en América latina, el gobierno de Pekin mantuvo las relaciones con la dictadura.



La política exterior de China pasó entonces a estar alineada con EEUU a nivel internacional. Tras el golpe de estado de Pinochet en 1973, China mantuvo las relaciones diplomáticas con Chile, siendo el único país comunista (junto a Rumanía) en hacerlo, concediendo además créditos a la dictadura chilena (13). En Indochina, mientras tenía lugar la retirada de EEUU tras su derrota en la Guerra de Vietnam, China apoyó a los Jémeres Rojos, que tras tomar el poder en Camboya en 1975 sumieron el país en una brutal dictadura calificada de “comunista” por la prensa mundial pese a que quemaron hasta las obras de Marx. Los Jémeres Rojos fueron financiados tras el fin de la guerra de Vietnam por Washington, mientras que el gobierno británico dio apoyo militar y armas a través del servicio secreto británico MI6 y el cuerpo de élite británico SAS, empleado para las tareas más sucias. Todo esto fue sacado a la luz por el periodista John Pilger en 1990 en su documental Cambodia – The Betrayal (14). Cuando Vietnam intervino militarmente en Camboya para acabar con las salvajadas de Pol Pot y sus secuaces, China reaccionó atacando a Vietnam en el norte del país.



Artículo de John Pilger denunciando que SAS británicas entrenaron a los Jémeres Rojos. Pilger destapó el apoyo angloamericano al maoista Pol Pot en Camboya



En África, China se alió con los gobiernos más reaccionarios y las fuerzas neocoloniales: mantuvo estrechas relaciones con el gobierno racista del Apartheid sudafricano (15)  estrechó lazos con la dictadura de Mobutu del Zaire (actual Congo), y apoyó a la guerrilla maoista UNITA, que luchaba contra el gobierno comunista de Angola, aliado con la Unión Soviética y Cuba. la UNITA recibía también el apoyo de EEUU, el Zaire y el Apartheid sudafricano. China siguió la misma política antisoviética en el cuerno de África, apoyando en Somalia la dictadura de Siad Barre, que se enfrentó militarmente en la guerra de Ogaden al gobierno comunista de Etiopía, aliado de la URSS (16).


ARRIBA: El primer ministro chino Zhao Ziyang y el dictador Mobutu en el Zaire, hoy República Democrática del Congo (12.01.1983). ABAJO: El dictador somalí Siad Barre visita China (17.04.1978)


En Asia, China apoyó a la dictadura del general Zia, que derrocó al gobierno de Zulfiqar Ali Bhutto, aliado con la URSS, ejecutando a Bhutto y poniendo en marcha la islamización del país. Tanto China como Pakistán apoyaron las guerrillas maoistas Naxalitas en la India, país aliado con la URSS (el primero en reconocer diplomáticamente a la URSS tras ser creada por Lenin). China también participó, junto a Pakistán, en la desestabilización de Afganistán puesta en marcha por EEUU; el gobierno chino apoyó a los grupos islamistas afganos a finales de los años 70, mientras EEUU sembraba el caos en el país para forzar a la Unión Soviética a intervenir militarmente. Según un informe de la CIA del 4 de abril de 1979 (17)  representantes chinos habían hablado con líderes rebeldes afganos sobre el suministro de armas a los Muyahidines, los yihadistas cercanos a la Hermandad Musulmana apoyados por EEUU, que se estaban dedicando a arrojar ácido a la cara de mujeres que estudiaban en la universidad, mostraban su cara o no tapaban su cuerpo; la invasión soviética tendría lugar 9 meses más tarde, el 24 de diciembre, y además de islamistas la URSS tuvo que hacer frente a grupos armados maoistas apoyados por China, como la Organización para la Liberación del Pueblo de Afganistán (Sazman-e Azadibakhsh-e Mardom-e Afghanistan, SAMA), un grupo fundado en 1978, más de un año antes de la intervención militar soviética (18).



Cartel de propaganda en memoria de Majid Kalakani, fundador del grupo armado maoista afgano Liberation Organization of the People of Afghanistan (SAMA), que luchó contra la URSS



En todas partes se reprodujo el mismo patrón: el gobierno chino apoyando a los enemigos de la URSS, que a su vez estaban estrechamente relacionados con EEUU, la extrema derecha, y/o fundamentalistas religiosos. La relación era tan estrecha que, cuando Mao se reuníó con el presidente estadounidense Ford en 1975, durante los Años del plomo, ambos intercambiaron opiniones sobre qué hacer con los diversos países del sur de Europa, en los que había muchos grupos armados maoistas activos (19).



Transcripción de una reunión de Mao con el presidente Ford de EEUU y su Secretario de Estado (ministro de asuntos exteriores) Kissinger, en la que hablaron sobre los países del sur de Europa (FUENTE)


El apoyo de China a EEUU contra la URSS en la Guerra Fría era Realpolitik en estado puro, al ser parte de sus intentos de modernizar su economía, que hasta la década de los años 70 era básicamente agrícola. Tras la muerte de Mao llegó al poder Den Xiapoing en 1978, que eliminó la minoría maoista del aparato del estado (Banda de los cuatro), abandonó las ideas socialistas como eje de la política económica y puso en marcha un amplio programa de reformas económicas basado en introducir el capitalismo en el país. Tras eliminar la colectivización de la agricultura se abrió la puerta a la creación de Zonas Económicas Especiales (SEZ) por toda la costa china, que ofrecían al capitalismo anglosajón unas condiciones de explotación aún más atractivas que las que ofrecía la Unión Soviética al capitalismo europeo en el marco de la Ostpolitik. Las SEZs generaron un flujo enorme de capitales hacia China y, mucho más importante, fueron en la práctica un mecanismo de transferencia de tecnología que acabó con el atraso de la economía del país.



Jonas Savimbi (saludando), líder del grupo armado maoista angoleño UNITA, aliado con EEUU y el régimen del Apartheid sudafricano, que recibía apoyo chino. En la imagen se ven en primer plano varias personas con la típica gorra maoista 



La apertura china al Capital extranjero, permitiendo una explotación brutal de su clase trabajadora, dio mas frutos que los simplemente económicos. Las SEZs eliminaron el papel de Hong Kong como instrumento de control de las exportaciones chinas, por lo que en 1979, un año después del anuncio de las reformas, el gobierno británico de Margaret Thatcher ofreció a Deng Xiaoping iniciar las negociaciones para que la “perla de Asia” pasara de nuevo a manos de Pekín.



Horst Mahler, maoista alemán que suministró las bases ideológicas para crear el grupo terrorista RAF (Fracción del Ejercito Rojo), es un ejemplo del paso a la extrema derecha de destacados maoistas europeos tras la Guerra Fría (como ocurrió con Pio Moa en España)


NADA ES GRATIS


Mientras China ponía en marcha su versión de capitalismo de Estado, la Unión Soviética empezó a tambalearse. Las tensiones con China, el hundimiento del precio del petróleo organizado por EEUU y Arabia Saudí, la guerra de desgaste de la carrera de armamentos con EEUU, los obstáculos occidentales a la transferencia de tecnología (listas CoCom), los contínuos sabotajes y sanciones por parte de EEUU y sus aliados, así como el fomento permanente de la desestabilización de los países de la zona de influencia soviética -Alemania Oriental (1948), Hungría (1956), Checoslovaquia (1968), Afganistán (años 70, con ayuda de China) Polonia (años 80)- acabaron agotando al coloso soviético y dando lugar a su derrumbe controlado a partir de mediados de los 80. La caída de la URSS abría el camino a la hegemonía global de unos EEUU carentes de rivales, que pasaron así a convertirse en una Hiperpotencia, según el concepto acuñado por el diplomático francés Hubert Védrine (20).



Mapa de las Zonas Económicas Especiales (SEZ) creadas a partir de 1980 en la costa china.


Sin embargo, una de las constantes de la historia es que las victorias de hoy son las derrotas de mañana, porque es más fácil aprender de una derrota que de una victoria. La victoria de EEUU en la Guerra Fría, basada en la puesta en marcha del modelo neoliberal, enterró el modelo industrial y liberó el poder financiero de sus ataduras, dando un golpe mortal al Movimiento Obrero al poner en marcha la Globalización mediante la Deslocalización. Pero, al mismo tiempo, eliminó el sometimiento de la potencia china, que aliándose a EEUU logró romper las cadenas que le había impuesto Occidente en el siglo XIX tras las Guerras del Opio británicas.



El proceso de introducción del capitalismo en China


Tras poner en marcha el derrumbe de la Unión Soviética, EEUU intentó hacer lo mismo con China. Para ello aprovechó la lucha de poder dentro del partido comunista en torno al secretario general, Zhao Ziyang, que quería aplicar un ajuste económico neoliberal similar al de Gorbachov en la URSS, y puso en marcha una revolución de colores (21)  En junio de 1989, estudiantes chinos ocuparon la Plaza de Tiananmen en Pekín,  un golpe blando en cuya organización participó la Open Society Foundations de George Soros a través del Fund for the Reform and Opening of China (22), se usaron francotiradores (23) y Gene Sharp, inventor de la estrategia de los golpes blandos, se desplazó a Pekín para asegurarse del éxito de la operación (24)  El intento fracasó y, tras recuperarse el control de la situación, se expulsó a Zhao Ziyang y su camarilla del partido comunista y se paralizó el proceso de introducción del capitalismo en el país.



ARRIBA: Artículo de Gene Sharp sobre su estancia en China (FUENTE).  ABAJO: El gobierno chino acusó a una organización financiada por George Soros de organizar el golpe de Tiananmen (FUENTE)


El fracaso de Tiananmen tendrá graves consecuencias para EEUU, al perder la oportunidad de impedir el ascenso de China. Pero ni siquiera Wall Street era capaz de devorar a China y la URRS al mismo tiempo, y los siguientes años Washington decidió centrarse en el antiguo bloque soviético y Oriente Medio, donde tuvo bastante trabajo, como muestra un simple repaso a algunas de las crisis que tuvieron lugar entre 1989 y 1993:


OTOÑO 1989: Revolución de colores en los países bálticos con presencia de Gene Sharp

MARZO 1990: Declaraciones unilaterales de independencia de los países bálticos 

1990: Escalada de tesiones en Yugoslavia

AGOSTO 1990: Invasión de Kuwait por Irak

FEBRERO 1991: Guerra del Golfo 

JUNIO 1990: Declaración de independencia unilateral de Croacia y Eslovenia, inicio de una década de guerras en Yugoslavia 

AGOSTO 1991: Sustitución de Mijaíl Gorbachov por Boris Yeltsin al frente de Rusia tras un intento de golpe de estado

DICIEMBRE 1991: Disolución de la URSS 

ENERO 1992: Introducción del capitalismo en Rusia

OCTUBRE 1993: Golpe de estado de Yeltsin, que rompe a cañonazos la resistencia del parlamento ruso 


Tras Tiananmen, el proceso de reformas económicas se paralizó en China, pero, ante el evidente desinterés de Washington en una confrontación, en 1992 se reanudó tras la gira de Den Xiaoping por las provincias del sur, con la reapertura de la Bolsa de Shanghái, cerrada por Mao 40 años antes, la privatización de la economía o la creación de las SZEs en el interior de China.


El fin de la Guerra Fría dio lugar a la liberalización de la economía global, con bajadas o supresiones de las barreras al comercio. Y China, con una gigantesca fuerza laboral y una década de experiencia en la deslocalización de empresas occidentales, aprovechó la nueva coyuntura y aumentó de manera espectacular sus exportaciones, proceso que se aceleró tras su ingreso en la Organización Mundial del Comercio  (OMC) en 2001, que permitió su acceso a los mercados occidentales. Mientras tanto, EEUU seguía empantanado en el antiguo espacio soviético (ascenso de Putin, 2000) y en Oriente Medio (Guerra de Irak, 2001).



INFOGRAFICO 1Entre 1995 y 2011, China logró situarse como la tercera potencia global de las cadenas globales de producción, desbancando a Japón


FUERA DE CONTROL


Las crisis financieras de 2000 (puntocom), y 2008/9 (subprime), marcan el punto de inflexión de la hegemonía de EEUU. Aunque ambas crisis ayudan a Washington a someter al resto del mundo al Diktat de la Reserva Federal, las enormes dimensiones de la economía china, convertida en una década en el tercer centro de las cadenas globales de producción (ver Infografico 1(25) la dotaron de monumentales reservas de dólares, haciéndola inmune a las carestías de divisa estadounidense típicas de las crisis financieras, que dejan secos los mercados financieros. Es más, será gracias a esas reservas de dólares como China pudo poner en marcha inmensos programas que impidieron que la crisis de 2008/9 se transformase en una nueva versión de la Gran Depresión.


INFOGRAFICO 2: Las gigantescas reservas de dólares permitieron a China evitar depender de las Lineas Swap de la Reserva Federal en la crisis financiera de 2008/9, convirtiéndose en una alternativa a Washington (FUENTE)


La Cara B del rescate chino de la economía global fue que China aprovechó sus enormes reservas de divisas para conceder créditos a los gobiernos que no querían someterse a las draconianas condiciones del FMI y el Banco Mundial (ver Infografico 2(26)  EEUU aprovechó la crisis, provocada por la especulación financiera neoliberal, para someter a los bancos centrales del resto del mundo, aprovechando la carencia de dólares que permitiesen a las empresas cumplir sus contratos basados en la divisa estadounidense. La Reserva Federal, dueña de la imprenta -más bien botón- que produce dólares, aprovechó para imponer los intereses de Washington y los fondos de inversión estadounidenses, a cambio del suministro ilimitado de dólares mediante Lineas Swap. Así EEUU acabó con la independencia del Banco Central Europeo (BCE) y convirtió al Euro en un vasallo del dólar. Curiosa crisis, que valió para reforzar la hegemonía del país que la había provocado.



En 2013 China anuncia la puesta en marcha de sus planes para crear rutas de comercio euroasiáticas (Belt and Road Initiative, RBI)


Tras convertirse en una fuente de financiación alternativa a EEUU gracias a sus reservas de divisas, China aceleró los pasos para convertirse en una potencia global:


2011: El Banco Central de China empieza a convertir el Yuan en una divisa global

2011: China Inicia las negociaciones para un acuerdo de libre comercio en Asia, el Regional Comprehensive Economic Partnership (RCEP) 

2013: El presidente chino Xi anuncia en Kazajastán la puesta en marcha de la Belt and Road Iniciative (BRI), proyecto monumental para crear rutas comerciales en Eurasia

2013: China inicia las negociaciones para la creación del AIIB (Asian Infrastructure Investment Bank), una alternativa china al FMI y el Banco Mundial, para financiar la construcción de la BRI. 

2015: El gobierno chino anuncia su plan Made in China 2025 de crear empresas chinas capaces de competir con las occidentales en los principales sectores económicos, desde los coches eléctricos a la tecnología aeroespacial

2016: El Yuan se une al dólar, el euro, la libra y el yen en la cesta de divisas  del FMI



En 2013 se inician las negociaciones para crear el AIIB, alternativa china al FMI/BM



Pero China no era el único desafío al que debía hacer frente EEUU: de manera paralela al ascenso de China tuvo lugar el ascenso de Rusia.



Mao Tse Tung y Den Xiaoping, padres del ascenso de la superpotencia china



LAS DESGRACIAS NUNCA VIENEN SOLAS


Tras la suspensión de pagos de de Rusia en 1998 (que llevó a la quiebra al fondo LTCM e hizo tambalearse el sistema financiero) y la guerra de Kosovo, en la que casi hubo un enfrentamiento entre tropas rusas y de la OTAN por el control del aeropuerto de Pristina, las relaciones entre Rusia y EEUU empeoraron rápidamente. Fue entonces cuando llegó al poder Putin, que para establecer una zona de influencia rusa crea en 2000 la Comunidad Económica Euroasiática (EurAsEc), y en 2002 la alianza militar Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (CSTO).



La EurAsEc (ЕАЭС), bloque económico liderado por Rusia creado en 2000, se transformó en 2014 en la Unión Económica Euroasiática (ЕАС). Para evitar la participación de Ucrania, EEUU organizó el golpe del Maidan con grupos neonazis


Para acabar con el caos que había dominado la política y economía de Rusia desde el final del comunismo, Putin ofreció inmunidad a Yeltsin y los oligarcas surgidos durante la transición al capitalismo, a cambio de que se reconociesen la autoridad del estado, dejasen de participar en la política y acabasen con los escándalos Kompromat en sus enfrentamientos. Los que se negaron, como Roman Abramovich, Vladimir Gusinsky o Boris Berezovsky, se exiliaron a UK. Putin acabó también con la Guerra de Chechenia, detrás de la cual estaban grupos de yihadistas financiados por Arabia Saudí y Turquía, así como personajes como Fred Cuny, personaje estrechamente relacionado con la Open Society Foundations de George Soros, que había participado en apoyar el gobierno islamista de Bosnia, y que murió en 1995 mientras colaboraba por “motivos humanitarios” con yihadistas chechenos.



En 1996 China, Kazajstán, Kirguistán, Rusia y Tayikistán crearon la SCO, una alianza de seguridad euroasiática. En 2002, Kazajastán, Kirguistán, Tayikistán, Bielorusia y Rusia crearon el OTSC/CSTO, alianza militar liderada por Rusia.


Tras estabilizar la situación política y económica rusa y recuperar el control del Cáucaso, Putin acabó con la colonización de la economía rusa por empresas occidentales, especialmente en el sector energético, la joya de la corona de la economía rusa. En 2003 nacionalizó Yukos, una de las mayores empresas privadas del sector energético, para impedir su venta a la empresa estadounidense Exxon, tras lo cual encarceló a su jefe, Mijaíl Khodorkovsky. A continuación, Putin impulsó la concentración del sector energético ruso en pocas empresas, y de dedicó a eliminar la participación de empresas occidentales en el sector, como en el proyecto LNG en la isla de Sajalin. Al mismo tiempo impulsó la conversión de la EurAsEc, formada por una parte de las antiguas repúblicas soviéticas, en la Unión Económica Eurasiática (UEE), una zona de libre comercio liderada por Rusia.


Para impedir la restauración de Rusia como potencia regional, Washington puso en marcha a partir de 2000 una serie de revoluciones de colores que derribaron a los gobiernos de la mayoría de los países de la periferia rusa, sustituyéndoles por regímenes de ultranacionalistas antirusos y pro-EEUU. Uno de los gobiernos derrocados fue el ucraniano, que había aprobado participar en la Unión Económica Eurasiática, siendo sustituido por una alianza de nacionalistas y oligarcas antirusos que rechazaron participar en la UEE.



La resurrección de Rusia como potencia independiente y el final del saqueo occidental acabó con el periodo de bonanza que había salvado de la quiebra al capitalismo neoliberal estadounidense, que a finales de los años 80 había dado señas de una peligrosa debilidad, reflejada en la crisis bancaria de S&L en 1986 y el derrumbe de Wall Street en 1987, que perdió un 20% de su valor en un solo día. En 1998, la caída del fondo Long-Term Capital Management (LTCM) provocó un enorme agujero en el sistema financiero global, obligando a la crema y nata del capitalismo estadounidense y europeo a unir fuerzas para evitar una quiebra generalizada, dando lugar a la gigantesca burbuja financiera que estalló en 1999/2000, la burbuja puntocom.


El anuncio por Sadam Husein, a finales de 2000, de que Irak dejaba de usar el dólar para vender su petróleo y lo sustituía por el euro, dio lugar a la breve aparición del Petroeuro como sustituto del Petrodólar. Esta amenaza existencial a la hegemonía global de la divisa estadounidense fue respondida de inmediato por EEUU con los preparativos de la invasión de Iraq, que tuvo lugar a comienzos de 2003, a pesar de la oposición europea. De nuevo, como en 1989, EEUU estaba demasiado ocupado en estabilizar el sistema financiero y asegurarse el control de Oriente Medio y el antiguo espacio soviético como para además enfrentarse a China, que fue la principal beneficiaria del impulso a la globalización de la economía para superar la crisis financiera.





VICTORIAS PIRRICAS


Uno de los ejes de la política exterior de EEUU desde la Guerra Fría es frenar por todos los medios la explotación rusa de sus inmensas fuentes de energía, uno de los pilares de la política exterior de Putin (27)  El derrocamiento del gobierno ucraniano y la llegada al poder de Yulia Timoshenko, una oligarca que se había enriquecido robando gas de los gasoductos rusos que atraviesan Ucrania, no podía acabar bien. La decisión del gobierno golpista ucraniano de paralizar el envío de gas ruso a Europa a través de su territorio provocó la alarma en Berlín, impulsando al Kapital alemán a aprobar la construcción de Nord Stream, un gigantesco gasoducto que marcó el fin de la dependencia rusa de los países de Europa del este para el suministro de gas en el norte de Europa; South Stream, un proyecto similar para el sur de Europa, así como la alianza energética de Rusia con Italia y Libia dio lugar a una nueva ronda de revoluciones de colores. Esta vez Washington intentó sustituir los regímenes del norte de África y Oriente Medio por otros en manos de la Hermandad Musulmana, la aliada de Washington en la lucha contra la URSS en Afganistán.


Tras éxitos iniciales en Túnez y Libia, que destrozaron la vieja alianza entre Gadafi y el capital italiano (compra de hidrocarburos a Libia a cambio de que Libia reinvirtiese en Italia el capital recibido), provocando la caída de Silvio Berlusconi, el hombre de Putin en la UE, y hundiendo a Italia en una crisis económica de la que aún no se ha recuperado. Sin embargo, el intento de derrocar rápido al gobierno sirio en 2012 fracasó, entre otras cosas por la falta de apoyo entre la población de una balcanización y limpieza étnica yihadista, y la Blitzkrieg de la Hermandad Musulmana se transformó en una guerra convencional.


Fue precisamente entonces, en 2013, cuando el gobierno ucraniano se negó a firmar un acuerdo de asociación con la UE que implicaba abrir su economía a las empresas europeas sin permitir una entrada recíproca de los productos ucranianos en la UE, provocando además la pérdida de los mercados rusos, los principales de la industria ucraniana. La respuesta de Washington, temeroso de que Ucrania acabarse formando parte de un bloque económico liderado por Rusia, fue organizar un nuevo golpe de estado con ayuda de bandas abiertamente neonazis. Pero esta vez, a diferencia de 2003, Rusia estaba preparada, se hizo con el control de Crimea, cuyo puerto de Sebastopol es uno de los pilares del sistema de defensa ruso y, aprovechando que para legitimar su gobierno los golpistas habían recuperado la antigua Constitución que incluía una cláusula que permitía a Crimea la celebración de un referendum de independencia, llevó a cabo una votación que por abrumadora mayoría aprobó la integración de Crimea en Ucrania, mientras aparecían en la zona del Dombás, zona de habla rusa del este de Ucrania, curiosos personajes, no pocos de ellos de nacionalidad rusa, que pusieron en marcha un alzamiento armado contra la justa golpista. Tras varias escaramuzas entre milicias de corte neonazi y los independentistas del Donbás, las fuerzas ucranianas fueron derrotadas en la batalla de Debaltsevo (febrero de 2015). De esta forma, el conflicto del Donbás se congeló, impidiendo la entrada de Ucrania en la OTAN, ya que sus estatutos impiden el ingreso de países con un conflicto militar en marcha. Es este un método ruso muy ingenioso para parar el avance de la alianza militar occidental en sus fronteras, que ha aplicado en Moldavia con el conflicto de Transnistria, y en Georgia con los conflictos de Abjasia y Osetia del sur.


En septiembre de 2015, tras el fin de los enfrentamientos en el Dombás, Rusia anunció su intervención en el conflicto sirio, arrasando con su potente aviación a las fuerzas yihadistas apoyadas por la OTAN. El intento de Turquía de hacer frente a los rusos, mediante el derribo de uno de sus aviones en noviembre de 2015, fue respondido de manera contundente por Rusia con la ruptura de relaciones comerciales entre ambos países. Pero la intervención rusa no buscaba salvar a Siria, sino defender sus intereses energéticos. Tras ver el líder turco Erdogan que no podría derrocar a Asad, lo que amenazaba con liquidar sus planes de convertir Turquía en un hub energético para el sur de Europa, y hacer frente a un intento de derrocarle por EEUU, aceptó la propuesta de Putin de una alianza entre ambos países para alcanzar sus objetivos. Rusia abandonó sus planes de suministrar gas a Italia, cuyo gobierno es de todas formas antiruso, a cambio de que Turquía permitiese a Rusia construir South Stream, que pasó a llamarse Turkstream. De esta forma, el intento de EEUU de hacerse con el control de la región agrietó la OTAN, al provocar el estrechamiento de lazos entre Rusia y Turquía.



Pivot of Asia, el cerco de China mediante el apoyo de la NED a grupos separatistas en el interior del país y apoyar la desestabilización de los países fronterizos con China, junto al refuerzo del despliegue militar de EEUU en el Pacífico



PIVOT, TTIP, TTP: EL FRACASO DE OBAMA


En noviembre de 2015, mientras tenía lugar el climax del enfrentamiento entre Rusia y Turquía, el presidente de EEUU Barack Obama anunció sus planes de reorganizar las estructuras del poder imperial estadounidense en Asia para frenar a China. En proyecto, llamado Pivot of Asia, buscaba parar el ascenso chino mediante un cerco siguiendo el modelo aplicado contra Rusia, creando caos en sus fronteras, pero llegaba demasiado demasiado tarde: aprovechando su enorme poder económico puesto de manifiesto en la crisis financiera de 2008/9, China había logrado en pocos años consolidar su poder en Asia, sustituyendo a EEUU en el control de la alianza ASEAN, y estrechando alianzas con los países de su periferia mediante la deslocalización de los sectores económicos de menos valor añadido.


Todas estas iniciativas de China amenazaban con convertirla en un rival mucho más peligroso que lo había sido nunca la Unión Soviética, y además facilitaban el estrechamiento de los lazos económicos en el seno de Eurasia, haciendo realidad lo que Spykman consideraba como la principal amenaza a la hegemonía de EEUU. Para hacer frente a China, Obama impulsó dos tratados de libre comercio, el TTIP (Transatlantic Trade and Investment Partnership) con la UE y el TPP (Trans-Pacific Partnership) con los países del Pacífico. Ambas iniciativas buscaban partir en dos el continente euroasiático. El fracaso de ambas iniciativas fue absoluto, debido a la dependencia global de China provocada por la falsa recuperación de la crisis de 2008/9.


La llegada al poder de Trump en EEUU en 2016 dio lugar a una escalación de las tensiones de EEUU con sus aliados y contrincantes. Desde su llegada al poder, Trump obligó a los países de la UE a aumentar su presupuesto militar, puso en marcha una escalada de tensiones militares con Rusia en Europa, intentó bloquear la construcción de gasoductos rusos en Europa y empezó una guerra comercial con China que rápidamente alcanzó las dimensiones de una guerra total, mientras aceleraba el despliegue militar en la frontera de China.



La alianza energética entre Rusia y China ha permitido a Rusia diversificar sus mercados y acabar con su dependencia de Europa



TODO O NADA


La reacción de China y Rusia a las amenazas de Trump fue estrechar sus lazos. Putin aprovechó que China necesitaba un aliado para hacer frente a EEUU y logró que Pekin apoyase la compra a gran escala de gas ruso, lo que permitió la construcción de un enorme gasoducto (Power of Siberia 1), ya construido, y siguiendo el modelo de Nord Stream se ha aprobado recientemente la construcción de una ampliación, Power of Siberia 2. Estos acuerdos permiten a Rusia diversificar los mercados de su sector energético, hasta ahora dependiente de los mercados europeos, y acabar con el tradicional boicot de EEUU al desarrollo de los inmensos yacimientos de gas y petróleo de Siberia.


Los intentos de EEUU de debilitar la economía rusa han sido una constante de la política de EEUU en la última década. El golpe de estado en Ucrania buscaba aprovechar la dependencia del Complejo Militar-Industrial ruso de Ucrania, que data de la época de la URSS, pero ha servido para que Rusia llevase a cab un siempre anunciado pero nunca cumplido programa de sustitución de las importaciones con productos locales. Lo mismo ocurrió cuando EEUU amenazó con expulsar a Rusia del sistema SWIFT de transacciones financieras a raíz de la crisis ucraniana. Es esta una amenaza seria, como se vio tras la expulsión en 2017 de Irán, que perdió la mitad de sus ingresos en el comercio con el extranjero y un tercio de los ingresos por la venta de hidrocarburos. Pero Rusia no es Irán, y respondió poniendo en marcha una amplia estrategia para desdolarizar su comercio exterior. Para ello creó su propio sistema de transferencias financieras, el, SPFS (Система передачи финансовых сообщений, Sistema de Transferencia de Mensajes Financieros), eliminó los dólares de las reservas de divisas del Banco Central de Rusia, vendió los Bonos del Tesoro de EEUU de su fondo de inversiones, introdujo cláusulas en sus contratos de suministro de energía para que se pueda pagar en monedas alternativas al dólar (rublos y euros, por ejemplo), y acordó con China y la India eliminar el dólar de sus intercambios comerciales.



Desde 2020 todos los estados que forman parte de la CSTO/OTSC, la alianza militar encabezada por Rusia, han sufrido crisis internas provocadas por EEUU con ayuda de sus aliados entre las élites locales



Ante su fracaso de Wall Street en lograr hacer chillar la economía rusa, el Pentágono ha puesto en marcha una campaña de desestabilización de los países que forman parte del área de influencia rusa, que ha dado lugar a que todos los países miembros del tratado militar liderado por Rusia, la CSTO/OTSC, hayan sufrido intentos de desestabilización interna usando revoluciones de colores. Pero Moscú ha aprendido a lidiar con esta estrategia, y ha aprendido a beneficiarse de ella, usándola para eliminar a los aliados internos de EEUU en el seno de las élites locales, como ha ocurrido en Bielorusia en 2020 y 2021 y, hace unos días, en Kazajastan.


Con China está pasando algo similar: los sabotajes de EEUU de las empresas chinas de alta tecnología y su expulsión de las redes de telecomunicación europeas han dado lugar a un estrechamiento de lazos entre China y Rusia, interesada en dotarse de la tecnología china, que es de las más avanzadas del sector. Y la respuesta de Pekín al cerco económico occidental ha sido centrarse en el inmenso mercado interno del que dispone, que ha logrado construir en la última década. En cuanto a los intentos estadounidenses de fomentar crisis internas en China, la revolución de colores en Hong Kong fue un completo fracaso y desacreditó a la oposición, que pedía abiertamente una intervención de EEUU, se manifestaba con banderas estadounidenses, pedía volver a ser una colonia británica, pegaba salvajemente a quien mostraba su desacuerdo con su vandalismo (usando paraguas para ocultar la violencia), y difundía un supremacismo racista antichino.



¿Volver a empezar? Tras la Segunda Guerra Mundial, la victoria de la URSS sobre el nazismo en 1945 y su control de Europa oriental, y la victoria de la revolución china y las revueltas anticoloniales en Corea e Indochina permitieron al bloque comunista abarcar buena parte de Eurasia



El fracaso de la opción militar, al ser imposible tanto una ocupación como un enfrentamiento directo debido al gigantesco arsenal nuclear ruso; y la falta de efecto de las sanciones económicas, debido al enorme tamaño del mercado interior chino y que las amenazas de Biden de imponer a Rusia un embargo de tecnología electrónica sólo estrecharía los lazos entre China y Rusia), anuncian un enfrentamiento basado en una guerra de desgaste, similar a la Primera Guerra Mundial. 


NOTAS


1) Nicholas Spykman, America’s Strategy in World Politics, 1942, p. 179. Wikipedia, Nicholas J. Spykman.

2) New York Times (22.02.1988): Gromyko Says Mao Wanted Soviet A-Bomb Used on G.I.’s

3) Erich Wiedemann (Der Spiegel, 06.12.2004): Operation Roter Hering

4) José Duarte de Jesús, A Guerra Secreta de Salazar em África, 2012.

5) Quid - Les Dossier De L’histoire, N°1 (1988): 1968. Un dossier complet, p.305: “La tésis del complot internacional. El Service de Documentation et de Contre-espionnage (S.D.E.C.) advirtió al gobierno en febrero de 1968 que había contactos en marcha entre Bruselas y Hamburgo. Los maoistas disponían sumas considerables de dinero. La D.S.T. preveía que los acontecimientos tuvieran lugar en octubre de 1968”.

6) Amor y Rabia Nº 62: “Gladio. La espada de la contrainsurgencia”.

7) Stuart Christie (1984): Stefano delle Chiaie. Portrait of a black terrorist, p. 32.

8) Según Wikipedia, Baikal–Amur Mainline, “La Unión Soviética construyó el BAM como una ruta estratégica alternativa al ferrocarril Transiberiano, visto como vulnerable especialmente a lo largo de las secciones cercanas a la frontera con China. Los costos del BAM se estimaron en  14.000 millones de dólares y se construyó con pistas especiales y duraderas, ya que gran parte corría sobre permafrost. Debido a la severidad del terreno, el clima, la longitud y el costo, el secretario general soviético Leonid Brezhnev describió BAM en 1974 como «el proyecto de construcción del siglo»”.

9) Gérard Chaliand y Michel Jan (1993), Atlas du nucléaire. Civil et militaire, p. 121, “Les stations américaines de détection en Chine”.

10) Michael S. Gerson (CNA, Nov. 2010): The Sino-Soviet Border Conflict. Deterrence, Escalation, and the Threat of Nuclear War in 1969; Dept. of State (18.08.1969): US Reaction to Soviet destruction of CPR Nuclear Capability Operation; National Security Archive (Electronic Briefing Book 49): The Sino-Soviet Border Conflict, 1969: U.S. Reactions and Diplomatic Maneuvers; Mark O’Neill (SCMP, 12.05.2010): Nixon intervention saved China from Soviet nuclear attack.

11) Los Angeles Times (27.09.1998): U.S. Considered ’64 Bombing to Keep China Nuclear-Free; National Security Archive (Electronic Briefing Book No. 38): The United States and the Chinese Nuclear Program, 1960-1964.

12) Xin-zhu J. Chen (American Journal of Chinese Studies, Vol. 13, No. 2, October 2006): China and the US Trade Embargo, 1950-1972.

13) Wikipedia, Relaciones Chile-China; El País (15.08.1977): Crédito de China a Pinochet; Jon Lee Anderson (The New Yorker, 11.10.1998): The Dictator; Pablo Ampuero Ruiz (Estudios Políticos 49, julio-diciembre 2016): Diplomacia en transición. La República Popular China frente a la dictadura cívico-militar en Chile.

14) John Pilger (New Statesman, 17.04.2000): How Thatcher gave Pol Pot a hand; YouTube: Cambodia – The Betrayal.

15) Daily Maverick (31.10.2017): China’s support for apartheid revealed.

16) YouTube (AP, 12.01.1983): Chinese Prime Minister visits president Mobutu; Morgan Hesse (2014): U.S.-Chinese Cooperation and Conflict in the Angolan Civil War; Wikipedia, China–Somalia relations.

17) Panagiotis Dimitrakis (2013): The Secret War in Afghanistan, p.18-19.

18) Wikipedia, Liberation Organization of the People of Afghanistan; ver también la biografía de Majid Kalakani, su fundador..

18) Wikipedia, Hiperpotencia (política).

19) Gerald R. Ford Presidential Library: “Memorandum of Conversation between Mao Zedong and Henry A. Kissinger” (21.10.1975).

20) WikipediaHiperpotencia (política).

21) The Geopolitics (04.06.2018): The Geopolitics Behind the Tiananmen Square Incident; Dennis Etler, The Truth Behind the Myth of the ‘Tiananmen Square Massacre’.

22) Marianne Yen  (Washington Post, 08.08.1989): Funds Representatives arrested in China.

23) Wikisource, UK cable on Tiananmen Square Massacre.

24) Gene Sharp y Bruce Jenkins (Nonviolent Sanctions, 1989): Non-Violent Struggle in China: An Eyewitness Account.

25) GeHyun Song Shin (Bank of International Settlements, mayo 2019): “What is behind the recent slowdown?”. Daria Taglioni y Deborah Winkler (World Bank Group, 2016), Making Global Value Chains Work for Development.

26) Benoît Campagne, Julien Lecumberry, Myriam Morin Wang and Morgane Salomé (Trésor-Economics No. 231, noviembre 2018) The global network of central bank swap lines. Saleem Bahaj y Ricardo Reis (Bank of England LSE, “Credit. Banking and Monetary Policy ECB”, Frankfurt, October 23, 2017): Central Bank Swap Lines.

27) Ver Kara, el talón de Aquiles de EEUU (Desde el confinamiento, N° 44, 27.10.2021), y Siria y las guerras del gas (Boletín Informativo Amor y Rabia, N° 3, 02.12.2013).



Este texto es parte de el número 52 de la revista Desde el Confinamiento, que contiene un dossier sobre EEUU contra Eurasia que puede descargarse gratuitamente aquí. Una introducción puede leerse aquí.


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