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Noticias Amor y Rabia

Entrevista con una atea árabe, por Esra’a Bahrain

Published on: lunes, 30 de julio de 2018 // , ,
Entrevista publicada en Mideast Youth, 18.10.2007.

Para empezar, ¿Por qué aceptaste dar una entrevista? ¿No tienes miedo de expresar opiniones tan controvertidas?

Acepté esta entrevista porque estoy interesada en compartir mis pensamientos y creencias contigo. ¿Por qué tendría que estar asustada? Tengo derecho a expresar mi opinión y no tengo miedo de hacerlo. La gente intenta intimidarnos para que creamos cosas... para que seamos parte de "algo superior". Intentan imponer que asumamos cualquier cosa, desde opiniones políticas a creencias religiosas. Me niego a ser el producto de semejantes intentos de engañarnos. Me pueden llamar lo que quieran, pero al final del día soy tan solo una mujer independiente con una opinión firme.

¿Cuando te volviste atea?

Participar en cursos de historia y teología en la universidad me abrió los ojos a como la religion es un producto del ser humano, simplemente una forma de control. Para explicar algo complejo de manera sencilla... algunas personas se dan cuenta de ello, y se aprovechan de las personas a las que han lavado el cerebro, empujándolas a numerosas guerras por un motivo que considero indigno: Dios. En realidad son enfrentamientos políticos y territoriales camuflados como religiosos. Y para decirlo de manera simple, no me trago que exista un creador en el cielo sobre nosotros afirmando haber creado la tierra y el universo -soy una gran fan de la ciencia. Si no hay evidencias, no hay argumentos.

¿Abandonaste la religión debido a que en Kuwait la religión mayoritaria es el Islám?

Existe un error muy extendido respecto a los árabes que han dejado de ser musulmanes. Aquellos a los que no les gusta el Islám son a menudo agnósticos, no ateos. Pocos se convierten a otras religiones como el Cristianismo, el Judaismo, el Zoroastrismo y la fé Baha'i. Los ateos árabes no deberían de ser metidos en el mismo saco que otros árabes que han dejado de ser musulmanes y han pasado a profesar otras religiones. No tenemos nada en común, especialmente respecto al Islam. Yo he dado la espalda a la religión porque tras un amplio estudio de las religiones y sus respectivas historias me dí cuenta de que el ateismo es el único camino valido para mi. No tiene nada que ver con el Islam o con haber sido una musulmana de Kuwait. Habría llegado a la misma conclusión si hubiese sido miembro de cualquier otra fé religiosa.

¿Qué piensas sobre otros musulmanes que no respetan tu punto de vista? ¿Crees que sus reacciones frente a tí son representativas de su fe?

No. Yo les culpo como personas, y no culpo necesariamente a su religión. Hago lo posible por no generalizar cuando se trata de grupos religiosos. Todas las religiones son diferentes y tienen seguidores dispersos por todo el mundo que interpretan los textos religiosos de muy diversas maneras. Las personas son responsables de su comportamiento. Conozco muchos musulmanes que son extremadamente religiosos y al mismo tiempo tienen la mente abierta y comprenden porque algunos rechazamos la religión en si misma. ¿Por qué debería despreciar a esas buenas personas  ignorando que existen y afirmando que tan sólo los mullah extremistas son los representantes apropiados del Islam? Donde yo vivo, muchos jóvenes musulmanes se están levantando de manera activa contra el extremismo religioso y están intentando representar aquello que es bueno de su fe religiosa.  Yo aprecio sus luchas, y no quiero desalentarlos diciendo que tan solo tendrán éxito si rechazan el Islam en su conjunto y asumen una nueva filosofía. No es cosa mía hacer algo así.

¿Tienes que hacer frente a amenazas por tus creencias? Y en caso afirmativo, ¿Quien te amenaza?

Me amenazan cuando expreso de manera pública mis puntos de vista y, al contrario de lo que muchos piensan, no son solo musulmanes quienes me amenazan. Probablemente la experiencia más desagradable que he tenido ha sido ser acosada de manera repetida por una monja y su culto misionero que basicamente se centraba en decir que voy a arder en el infierno si no acepto a Jesus como mi salvador y que el Señor pueda castigarme en vida o tras morir... y un montón de mierda similar. La religión nos ha alejado del contacto con la realidad, pero su aspecto más peligroso es que la gente la pone por encima de la humanidad, la moral, los derechos humanos, la tolerancia, cosas como esas. Esto dá a ciertas autoridades o élites sociales el poder para justificar todo tipo de abusos horribles porque así es como Dios ha dicho que debemos vivir y la gente cree en ello ciegamente.

¿Crees que las personas religiosas están equivocadas, debido a lo cual has de "guiarlas"?

En mi mundo están completamente equivocadas pero en el suyo no pueden tener más razón. Yo ni impongo ni predico mi forma de pensar a nadie. No lo enseño a otros ni les digo que así es como deberían de pensar. Hacerlo sería algo muy hipócrita para mí ya que soy como soy fundamentalmente debido a que soy anticolectivista y odio a las personas que intimidan a otras para que crean ciertas cosas o para obligarlas a vivir su vida de una forma determinada. Como he dicho antes, la gente es responsable de su propio comportamiento y como eligen vivir su vida es algo que no me compete, de la misma manera en que mis creencias no es algo que les ataña a ellos, Lo único que yo recomendaría a otras personas es pensar por si mismas, ser librepensadores no importa lo estrictas que sean sus sociedades, ser personas educadas y tener opiniones bien pensadas. Está bien si eso implica que abandonas las creencias de las masas. Y si algunas personas eligen su fe de manera independiente y creen profundamente en ello, les deseo toda la fuerza del mundo. Esto es algo admirable y respetable siempre y cuando no nos restrieguen sus creencias en la cara y nos hagan sufrir consecuencias innecesarias cuando nos negamos a aceptar sus mitos.

Algunas personas creen que el ateismo es una forma de “occidentalizarse”. ¿Que piensas al respecto?

Algunas personas son estúpidas.

¿Crees que hay muchos árabes ateos?

Creo que hay muchos árabes agnósticos o musulmanes que no se preocupan mucho de su religión. Mucha gente joven aquí duda sobre la existencia de Dios, pero muy pocos se convierten en ateos activos. Un montón de ellos ni siquiera están interesados en un debate religioso y consideran que es algo demasiado personal como para discutir publicamente al respecto. Los ateos que conozco en el mundo árabe son bastante francos sobre sus ideas pero la mayoría carecen de una plataforma para expresarse. Tenemos que hacer frente a un montón de censura, el ateismo es un tema tabú.

Muchas gracias por tomarte el tiempo para esta entrevista. ¿Quieres decir unas últimas palabras?

Gracias por dejarme compartir mis opiniones, lo único que quiero decir es animar de nuevo a la gente a pensar por si misma y no dejar que otras personas piensen por ellas o las intimiden para forzarlas a creer en cosas sin evidencia alguna que demuestre que son verdad. Sé tu mismo.

Anarquismo y feminismo como reacción al auge del islamismo

Published on: martes, 21 de julio de 2015 // , , ,
Anarquistas egipcios ocupan un local del partido Libertad y Justicia,
brazo político de los Hermanos Musulmanes.

Por YEGHIG TASHJIAN
Strategic Outloock
(marzo 2013)

Según la escritora feminista marroquí Fátima Mernissi, la confusión entre el Islam como una creencia y el Islam como una religión de Estado ha contribuido en gran medida del fracaso de los movimientos de la izquierda laicista en el mundo árabe. La corrupción y el autoritarismo de estos movimientos y sus regímenes han llevado a la explosión de movimientos populares, a veces de manera pacífica y otras en forma de levantamientos violentos, exigiendo el derrocamiento de dichos regímenes.

A medida que la «Primavera árabe» se desataba y los jefes de Estado eran derrocados, pero la «esencia» de estos regímenes se mantuvo, como en Egipto y Túnez, donde el «islamo-fascismo» llegó al poder al ser elegido democráticamente. Estos movimientos, tanto la Hermandad Musulmana como Al-Nahda, trataron de hacerse con el control de los recursos del gobierno y oprimieron los izquierdistas seculares, ignoraron los derechos de las mujeres y trataron de marginar a los revolucionarios laicistas mediante el uso de la fuerza. Como resultado, grupos de la oposición influenciados por los movimientos de protesta en Europa intentaron organizarse por su cuenta, dando lugar a la aparición de nuevas ideologías en el mundo árabe; tanto el anarquismo como el feminismo trataron de desafiar el poder del «islamo-fascismo» en la región.

ACCIÓN Y REACCIÓN

Los movimientos islamistas como los Hermanos Musulmanes y los salafistas no son recién llegados a nuestra región. La asociación de los Hermanos Musulmanes surgió en 1928 como un movimiento pan-islámico, fundada por Hasan al-Banna. Durante los años 70 y 80 sus miembros fueron perseguidos por las fuerzas del nacionalismo laicista en Egipto, Siria y Túnez. Mientras tanto empezaron a echar raíces los movimientos salafistas de Arabia Saudí, divididos en diversas ramas, la más peligrosa de las cuales es la wahabita-yijadista [o, también llamado, salafismo combatiente]. Tras estallar las revueltas en Túnez y Egipto, los movimientos y partidos islamistas reaparecieron en la arena política y obtuvieron la mayoría en el Parlamento, y en Egipto además lograron ganar las elecciones presidenciales...

De manera unificada, las fuerzas laicistas débiles y desorganizadas comenzaron a acusar a los islamistas de «reislamizar» sus sociedades. El choque ideológico entre laicistas e islamistas alcanzó su clímax durante la redacción de la constitución. El conflicto más importante tuvo lugar en torno a la definición del estado y los derechos de las mujeres, es decir, si se trataba de un estado laico o islámico y si las mujeres serían tratadas como iguales o sujetas a la sharia musulmana.

Durante las elecciones presidenciales egipcias una declaración de la rama egipcia de los Hermanos Musulmanes afirmaba que «las mujeres tienen derecho a ocupar todas las posiciones, excepto la oficina de la presidencia»; esto era algo que no es muy diferente de las declaraciones salafistas; estos dos partidos tenían mujeres en sus candidaturas electorales, pero siempre explican que los derechos y deberes de las mujeres no deben contradecir la ley islámica. La rama egipcia de los Hermanos Musulmanes incluía en su programa electoral «garantizar el acceso de las mujeres a todos sus derechos, de acuerdo con los valores de la ley islámica, manteniendo el equilibrio entre sus deberes y derechos». Tras las elecciones muchos movimientos revolucionarios egipcios acusaron al partido Libertad y Justicia (el partido político egipcio de los Hermanos Musulmanes) de apartarse de los objetivos de la revolución egipcia. El problema es que la Ley Islámica, la sharia, no es lo mismo que lo que el mundo conoce en nuestra época como «derechos de las mujeres» o los derechos que forman parte de la Carta Internacional de Derechos Humanos. Asimismo, los «deberes de las mujeres» que defiende la Hermandad Musulmana es evidente que no considera los derechos de las mujeres como algo natural e inalienable. Afirma que sus derechos han de ser restringidos por la sharia y sus obligaciones sociales; obligaciones que a su vez están impuestas por la sharia.

Además, la marginación de la oposición egipcia y el asesinato del jefe de la oposición izquierdista tunecina plantearon serias dudas sobre la «democratización» de estas sociedades. Como en la época previa a los alzamientos, las fuerzas de seguridad, controladas por el gobierno, han abierto fuego sobre los manifestantes y encarcelado a muchos de ellos; como consecuencia la desobediencia se ha extendido a muchos pueblos; recientemente en una pequeña área en Port Said en Egipto, hay un pueblo bajo control de los anarquistas que defienden a los manifestantes de las fuerzas gubernamentales empleando incluso violencia contra su violencia. Estas acciones por parte de los islamistas doy lugar al ascenso de fuertes movimientos feministas y anarquistas árabes en. Egipto, Túnez e incluso en el Líbano, donde hace unos meses tuvo lugar una «Primavera del trabajo».

TUNEZ Y LA APARICIÓN DEL ANARQUISMO EN EL MUNDO ÁRABE
De todos los países árabes, sólo en Túnez y Egipto han surgido por primera vez desde principios del siglo XX grupos y organizaciones anarquistas con una participación e influencia en las luchas sociales. En Egipto la Hermandad Musulmana usó las protestas para llegar al poder e intentar forzar una reislamización, lo que provocó un golpe de Estado militar que mientras aplasta hoy día a la Hermandad intenta presentarse como defensor del Islam, aplastando cualquier protesta laicista. En Túnez ocurrió lo contrario: la llegada al poder de los islamistas y su intento de reislamizar la sociedad ha dado lugar a una enorme resistencia civil que finalmente les ha obligado a abandonar sus planes. A raíz de las protestas (primero contra el régimen de Ben Alí y luego en defensa del laicismo) ha surgido un movimiento anarquista con un componente anarcofeminista, lo que es una novedad en el mundo árabe. Le Monde Libertaire publicó un libro al respecto.

DE «ABAJO EL RÉGIMEN» A «ABAJO EL CAPITALISMO»

Es evidente que la ola actual de alzamientos árabes, a diferencia de los «alzamientos» de los años 50, no tienen una autoridad intelectual, política e incluso ideológica debido a que su naturaleza es anárquica. Cuando los partidos islamistas tomaron el poder a través de elecciones democráticas, los izquierdistas quedaron marginados y adoptaron el papel de oposición. Algunos de estos movimientos demostraron ser incapaces de movilizar a gente y de poner fin a las violaciones de derechos humanos que siguieron teniendo lugar incluso cuando esos islamistas gobernaban. Por tanto, era necesario defender los derechos de los oprimidos y hacer frente a cualquiera de las medidas opresoras tomadas por el gobierno. Debido a ello, el anarquismo resurgió. Históricamente, el anarquismo no ha jugado un papel importante en la política árabe y de Oriente Medio, pero no obstante en Egipto y Túnez está en ascenso debido a la violencia que ha llevado al rechazo de las autoridades políticas y religiosas. De la misma forma en que los islamistas trataron de reducir la separación entre Estado y religión, los anarquistas árabes declararon la «guerra» tanto a las opresoras autoridades civiles como a las religiosas que intentaban eliminar los derechos de las mujeres y las minorías. Según Eric Hobsbawm, el principal atractivo del anarquismo es emocional y no intelectual, por ello los anarquistas están profundamente movilizados por el idealismo, el heroísmo y el sacrificio. Como el marxismo tradicional, los anarquistas son contrarios a la explotación de clase y comprometidos a derribar la presente sociedad mediante el rechazo del estado o las instituciones religiosas.

Recientemente todo el mundo está hablando de un nuevo movimiento anarquista radical que apareció en Egipto, el «Black Bloc». Estos nuevos opositores al régimen de la Hermandad Musulmana enmascarados de negro quieren defender los manifestantes callejeros mediante el uso de la fuerza si es necesario. Inspirados en los movimientos occidentales anticapitalistas de los 80, el nuevo y misterioso «Black Bloc» apareció por primera vez en las manifestaciones convocadas para celebrar el segundo aniversario de la revolución del 25 de febrero. Esta organización declaró que su misión es luchar «contra el régimen fascista (de los Hermanos Musulmanes) y su brazo armado», y ha asumido la responsabilidad de una serie de actos de desobediencia civil, como el parar el transporte público o prender fuego a algunos de los centros de la Hermandad Musulmana. Entre tanto, la Hermandad Musulmana y los medios de comunicación proislamistas se han apresurado a denunciar al grupo calificándole de cualquier cosa, desde ser anarquistas violentos a títeres de Israel, mientras el Ejército ordenó «arrestar a cualquier sospechoso de pertenecer (al Black Bloc)», que calificó de «grupo organizado que lleva a cabo acciones terroristas». A comienzos de febrero de 2013 el líder de la oposición de izquierdas de Túnez, Chokri Belaid, fue asesinado, y violentos enfrentamientos tuvieron lugar en las calles entre partidarios del gobierno islamista e izquierdistas. Como consecuencia, algunos de los locales del partido islamista Al-Nahda fueron quemados por algunos manifestantes furiosos. La responsabilidad de estas acciones recaló en los anarquistas del «Movimiento Tunecino de Desobediencia», que se comprometió a defender la revolución de la contrarrevolución islamista. El movimiento también hizo pública una declaración llamando al establecimiento del Socialismo Libertario en Túnez y organizó protestas anticapitalistas durante el Foro Social Mundial que tuvo lugar en Túnez, difundiendo un manifiesto al respecto.

Logo del Bloque Negro de Egipto.

LAS MUJERES ÁRABES REVOLUCIONARIAS

Una «Primavera árabe» no vale para nada si no garantiza a la mujer árabe todos sus derechos, siendo de esta forma una «Primavera de la mujer». Debido a los tabúes religiosos y culturales, las mujeres árabes han sido oprimidas, maltratadas sexualmente y discriminadas en asuntos públicos. Pero las últimas revoluciones en la región ofrecieron a las mujeres árabes la posibilidad de alzar su voz, y debido a ello las mujeres en Egipto, Túnez e incluso Líbano se revolucionaron. Un fuerte llamamiento a favor del feminismo surgió en esos países llamando a la igualdad entre el hombre y la mujer y poner fin a la discriminación de género en los asuntos públicos.

A mediados de marzo de 2013, cuando la ONU hizo pública una declaración sobre los derechos de las mujeres, los Hermanos Musulmanes en Egipto criticaron el documento por anticipado afirmando que era «engañoso», y chocaba con los principios islámicos y minaba los valores familiares. Según la Hermandad Musulmana, la declaración de la ONU «elimina los valores islámicos, y busca destruir la familia... lo que llevará a la desintegración de la sociedad». Pese a que la Hermandad Musulmana aseguraba que los derechos de la mujer estaban protegidos en la Constitución posterior a la revolución, los activistas egipcios de derechos humanos declaraban que la Constitución minaba los derechos de las mujeres y las negaba la igualdad al ignorar sus derechos políticos.

Entre tanto, en Túnez, mientras el país celebraba el 56 aniversario de la Ley del Estatus Personal, el 23 de agosto de 2013 el partido gobernante islamista Al-Nahda propuso añadir una cláusula a la Constitución que dejaría de considerar a las mujeres iguales a los hombres ante la ley; en lugar de ello, la cláusula decía que la mujer «complementa» el papel del hombre en la familia. Esta cláusula se basaba en varios principios teóricos de Rashed Ghannoushi, líder del partido Al-Nahda, que presentó sus teorías en su libro Las mujeres: Entre el Corán y la realidad musulmana, y llegaba a la conclusión de que «las características únicas de la mujer giran en torno a sus funciones sexuales». Debido a ello, cada «característica de una mujer está relacionada con sus funciones sexuales y es el resultado de éstas». Esta teoría regresiva era simplemente evidente en la propuesta de Al-Nahda para el capítulo 28 de la Constitución sobre los derechos de la mujer. Desafortunadamente logró superar el «Comité de Derechos y Libertades».

Los partidos islamistas y salafistas siempre bloquean a las organizaciones internacionales que protegen a la mujer de la violencia con la excusa de que ciertos detalles se oponen al Islam. En su artículo la columnista saudí Badria al-Bishr nos recordaba que la declaración que liberaba los esclavos también fue rechazada por algunos que consideraban que esclavizar personas es un derecho asegurado por la religión. Pero ya nadie se atreve a «defenderlo».

CONCLUSIÒN

Es un error decir que los actuales alzamientos o la llamada «Primavera árabe» tan solo han regenerado el Islam. Hoy día el anarquismo y el islamismo están en ascenso, tan solo hay que ir a una cafetería en cualquier país árabe e intentar hablar con algunos intelectuales sobre la actual crisis política de la región para darse cuenta de cuanto rechazo hay hacia el tradicionalismo y las autoridades patriarcales debido a la frustración provocada por las falsas promesas. Todo esto son síntomas de que la región está cambiando, y las autoridades han de ser conscientes de dichos cambios, ya que los islamistas de hoy no serán los gobernantes de mañana. De lo contrario, como decía Karl Marx, la historia se repite, y la sociedad siempre se estructura a si misma, por lo que una segunda revolución sería inevitable.

FERRER, MÁRTIR DEL LAICISMO ÁRABE
La ejecución en 1909 de Ferrer y Guardia, fundador de la Escuela Moderna, provocó una ola de indignación en Oriente Medio. La militancia anticlerical de Ferrer, su defensa del laicismo y su condena a muerte acusado de organizar la «Semana Trágica», un alzamiento contra la guerra colonial en Marruecos (es decir, contra el imperialismo occidental) emocionó al mundo árabe. Según Ilham Khuri-Makdisi (The eastern Mediterranean and the Making of Global Radicalism, 1860-1914) tras la ejecución los intelectuales árabes Daud Mujais y Emile Khuri en el Líbano escribieron una obra de teatro que fue un éxito de aceptación popular. Lo mismo ocurrió en El Cairo y Alejandría, los otros centros intelectuales árabes de principios del siglo XX.

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